El costarricense Henry Duarte fue técnico de la Selección nicaragüense de futbol entre 2014 y 2020. LA PRENSA/ ARCHIVO

El costarricense Henry Duarte fue técnico de la Selección nicaragüense de futbol entre 2014 y 2020. LA PRENSA/ ARCHIVO

Henry Duarte señala “el problema interno” que resultó fatal para la selección de Nicaragua

El técnico costarricense analiza la “catástrofe” centroamericana en las recién finalizadas eliminatorias para el Mundial de futbol de 2026 y da pistas de lo que, a su criterio, está mal en Nicaragua.

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Al costarricense Henry Duarte le dolió ver que Nicaragua ni siquiera fue al repechaje en las recién finalizadas eliminatorias de la Copa Mundial de futbol de 2026, pues, entre 2014 y 2020, él fue técnico de la selección nicaragüense y conoce muy bien el país, siendo Granada su ciudad favorita.

También le entristeció que la selección de su país, Costa Rica, la gran favorita de la región, tampoco estará en el próximo Mundial que se realizará en Estados Unidos, México y Canadá.

Duarte, de 66 años, resume como catástrofe que ninguno de los cinco países centroamericanas estarán en la fiesta mundialista del próximo año, pero no le sorprende, porque los equipos que sí clasificaron, caribeños todos, como Panamá y Haití, tienen jugadores con mejor biotipo que los centroamericanos, juegan en ligas más exigentes y también cuentan con técnicos mejor capacitados.

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“Creemos que tenemos talento y nos confiamos del talento. Y el talento sin actitud, sin preparación, sin ritmo competitivo, no es nada. Se queda en talento”, dice Duarte en entrevista con la Revista DOMINGO, al explicar la debacle de equipos como Honduras, Costa Rica y El Salvador.

En el caso concreto de Nicaragua, cree que afectaron problemas internos en la selección en el momento más importante de las eliminatorias.

Ninguna de las cinco selecciones centroamericanas clasificó para ir al Mundial. ¿Cómo vivió esos resultados?

Para muchos es una sorpresa. Tal vez para uno, que está como más metido en el ambiente, sabía que esto iba a ser muy difícil. No era tan fácil como se creía. Los equipos caribeños han mejorado muchísimo su nivel. Tienen jugadores altamente competitivos que juegan en clubes top de las ligas del mundo. Y los nuestros, si hablamos de Costa Rica o de Honduras, juegan (en el extranjero) en tercera división, segunda división y algunos no son ni titulares. Algunos de Honduras tienen cierto nivel, pero no les alcanzó. Tenían demasiada presión. Contra Costa Rica, Honduras quedó eliminado más que todo por la presión que tenía al haber perdido en Nicaragua.

¿A qué se debe que los jugadores caribeños juegan en ligas mejores que en las que juegan los centroamericanos?

El jugador caribeño tiene el mejor biotipo para desarrollar el fútbol porque es sumamente potente.

¿Eso explica la mejoría de las selecciones caribeñas o ve otras razones?

La FIFA se ha preocupado mucho por formar entrenadores a nivel mundial. Actualmente, hay entrenadores de estas áreas (caribeñas), inclusive en África, que tienen las opciones de capacitarse. El nivel de formación académica y científica de los directores técnicos ha crecido muchísimo. Y los (equipos caribeños) que no (tienen técnicos capacitados), por medio de FIFA Forward, tienen recursos para pagar un técnico de alto nivel.

No quiero decir que en Centroamérica no haya técnicos de alto nivel. Sí los hay. Pero, un técnico europeo de alto nivel, que trae a ese jugador que está fuera (en ligas buenas), que biotípicamente está mucho mejor y más dotado que nuestros jugadores, con una preparación más moderna, al nivel de las cualidades técnico-tácticas del jugador, que le explota ese biotipo, le explota esa potencia y velocidad, nos van a sacar ventaja.

Es lo que ha pasado con Panamá, que creció mucho. En el área (centroamericana), nosotros no tenemos ese biotipo, muy pocos jugadores. Entonces, ellos (caribeños) tienen biotipo, mejor nivel de preparación, un mejor conocimiento técnico-táctico que antes no tenían los equipos caribeños. En eliminatorias anteriores, el jugador caribeño era muy ingenuo, con poca inteligencia de juego. Pero, al estar en grandes ligas y al tener una mejor preparación, lógicamente, nos sacan mucha más ventaja.

Está creciendo mucho el futbol en el Caribe.

No es que está creciendo, ya crecieron. Nos pasaron por encima, todos.

Los haitianos celebraron a lo grande la clasificación de su selección de futbol a la Copa del Mundo 2026. LA PRENSA/ AFP
Los haitianos celebraron a lo grande la clasificación de su selección de futbol a la Copa del Mundo 2026. LA PRENSA/ AFP

¿Las selecciones grandes de Centroamérica, Honduras y Costa Rica, no se percataron de eso o qué les pasó?

No. Lo quisimos obviar. Los menospreciamos. Nicaragua mejoró su preparación física, su preparación táctica, tiene jugadores sumamente enfocados en su causa y nos igualó ya (a Honduras y Costa Rica) sin tener tantas condiciones futbolísticas como las tenemos nosotros.

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Diría que Honduras y Costa Rica nos confiamos. Creemos que tenemos talento y nos confiamos del talento. Y el talento sin actitud, sin preparación, sin ritmo competitivo, no es nada. Se queda en talento.

El salvadoreño piensa lo mismo, que tiene talento, que no tiene que correr, desgastarse físicamente, hacer traslados tan largos porque tiene talento con la pelota. Y ahora ya no.

¿Cuál jugador centroamericano se vio que su talento hiciera diferencia en el campo? Ninguno. Ni uno solo. Ni de Costa Rica, ni de Honduras. Pero sí se vio que los caribeños, los de Surinam, los de Curazao, con su potencia física hacían diferencia en la cancha. Con su movilidad constante y explotando la forma de jugar hoy en día, que es agruparse y hacer transiciones ofensivas rápidas, que es el fútbol de hoy en día, sacaron muchísima ventaja. O hacían un bloque muy cerrado y, con la misma capacidad de ese bloque, inmediatamente un jugador hacía una transición de conducción de 25, 30, 40 metros y le acompañaban cuatro o cinco. Los centroamericanos hacemos una transición y si acaso vamos uno y a lo sumo dos.

¿Qué le hace falta ahora a Nicaragua? Más de uno habrá pensado que se pudo clasificar al Mundial en esta ocasión y quedó eliminado rápido.

Es un país que conozco muy bien. Ha evolucionado muchísimo. Creo que el hecho de no haber clasificado digamos que podría ser un resultado normal. ¿Pudo dar mejor rendimiento? Sí. Desgraciadamente, la eliminación temprana de Nicaragua fue un problema interno de la propia selección. Nicaragua estaba futbolísticamente en capacidad de pelear más de lo que lo hizo. Pero, en la época importante de las eliminatorias, hubo una confrontación muy directa entre muchos jugadores y el cuerpo técnico, entre cierto sector de la prensa y el cuerpo técnico. En el momento más importante de las eliminatorias se empezaron a dar esos problemas. Eso desvió completamente la concentración del jugador, desvió la concentración del técnico, entonces, se cometieron muchísimos errores por los cuales, jugando buen fútbol, porque jugó buen fútbol, los resultados no daban.

Porque Nicaragua, ojo, muchas veces los partidos los manejaba. El ejemplo más claro está el partido que le hicieron a Honduras en Nicaragua.

Tenía muchos años de no ganarle Nicaragua a Honduras.

Así es. Una selección que fácilmente les ha pasado por encima. Lógicamente, los hondureños fueron confiados. Los nicaragüenses aprovecharon los espacios que les daban los hondureños, les hicieron los dos goles, uno muy tempranero y luego otro. Ahorita empatamos, se dijeron los hondureños, pero, cuando se dieron cuenta, ya no pudieron. Ya se les había encumbrado (el juego), decimos nosotros. Ya tenían el ego alto los nicaragüenses en la cancha.


“El hecho de no haber clasificado digamos que podría ser un resultado normal. ¿Pudo dar mejor rendimiento? Sí. Desgraciadamente, la eliminación temprana de Nicaragua fue un problema interno de la propia selección. Nicaragua estaba futbolísticamente en capacidad de pelear más de lo que lo hizo. Pero, en la época importante de las eliminatorias, hubo una confrontación muy directa entre muchos jugadores y el cuerpo técnico, entre cierto sector de la prensa y el cuerpo técnico. Eso desvió completamente la concentración del jugador, desvió la concentración del técnico, entonces, se cometieron muchísimos errores por los cuales, jugando buen fútbol, porque jugó buen fútbol, los resultados no daban”.

Henry Duarte, técnico costarricense de futbol.

¿Qué es lo fuerte que tiene Nicaragua?

Ha mejorado. Técnicamente sus jugadores tienen muy buen nivel. Son jugadores que suman, viven compenetrados y, sobre todo, ¿sabe lo que han mejorado?, se tienen confianza y credibilidad y son jugadores sumamente atrevidos. Le vi hacer partidos donde yo decía, ojo, ¿qué está pasando? Era un atrevimiento en la cancha, una tranquilidad, una confianza que yo mismo, (cuando fui su) técnico, me quedaba asustado. Ya se dieron cuenta que podían y ahora lo hacen. Ahora el jugador ya tiene el volumen de entrenamiento necesario, porque el jugador se dio cuenta que sí podía y se dedica a entrenar fuerte y podemos decir que ahora son profesionales del fútbol. Antes no eran profesionales del fútbol, lo usaban como un pasatiempo.

Después del segundo juego con Costa Rica, que Nicaragua perdió 4-1, ¿ahí fue donde se produjo el problema interno? Ahorita se habla de un amaño, incluso.

¿Sí? Un tema muy escabroso. Qué durísimo. Yo salí (de ser seleccionador de Nicaragua) por algo similar. No quise estar metido en un lugar donde no había seguridad y confianza en los juegos. El partido en Costa Rica, que fue un marcador catastrófico, yo estaba en el estadio y le puedo decir que la mejor selección, futbolísticamente, que había en la cancha, era Nicaragua. Nicaragua tenía mejor posesión, mejor manejo del partido y en un momento lo manejó el partido. Manejando el partido y le entraban goles. Tuvieron la pelota arriba, perdieron la pelota fácilmente, se abrieron espacios y gol de Costa Rica.

La selección nicaragüense de futbol cuajó un gran partido en las eliminatorias mundialistas frente a Honduras, a la que derrotó 2 a cero. LA PRENSA/ AFP
La selección nicaragüense de futbol cuajó un gran partido en las eliminatorias mundialistas frente a Honduras, a la que derrotó 2 a cero. LA PRENSA/ AFP

¿Y qué explicación encontró?

(Se ríe) Me estás haciendo una pregunta sumamente capciosa y directa. Yo no quiero, no quiero. Quiero que hablemos de fútbol, no quiero hablar de otros temas que me revuelven el estómago.

¿Qué pasó con Costa Rica? Se creía que el mexicano Miguel Herrera, El Piojo, era buen técnico.

(Vuelve a reír) Ay, ay, ay, ay, buen técnico. Dios mío. Para mí no lo era. Más o menos conozco un poquito del nivel del fútbol mexicano. México tiene grandes jugadores, que han andado por las mejores ligas del mundo. Tiene clubes que están sumamente reforzados con jugadores de altísimo nivel. Entonces, dele la tabla a cualquiera y cualquiera puede estar. Creo que en México los técnicos no están tan bien capacitados como nosotros creemos. El señor Herrera aquí aterrizó (se dio cuenta de su verdadero nivel), porque su trabajo no era del nivel para una selección a la que tenés que ayudarle en todo, en lo técnico, en lo táctico, en los bloques. Ese equipo no mostró nada. Lo que menos se vio fue la mano del técnico. Confiamos única y exclusivamente en las individualidades y las individualidades no estaban porque no juegan en la liga donde están.

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¿Qué tan duro fue para los costarricenses no clasificar cuando no había que competir contra Estados Unidos y México?

Futbolísticamente, una catástrofe. Económicamente, un gran problema también. Fue científicamente catastrófica porque siempre nos creemos que tenemos grandes talentos. Ojo, talentos sin actitud, talentos sin esa entrega que hablamos de Nicaragua, talentos sin ese atrevimiento que hablamos de Nicaragua. Yo puedo tener talento, pero tengo que mostrarlo, tengo que mostrar ese atrevimiento con la pelota, en mis movimientos, tengo que hacerme sentir, tener peso y trascendencia en el juego. Hay jugadores que les da miedo trascender. Nosotros tenemos un nivel de vida tan bonito, tan lindo. Vivimos en un país con una gran democracia, con una gran libertad, que esa libertad se convirtió en libertinaje en el fútbol. Hemos perdido esa ambición de triunfar. Ya no tenemos ambición y esa falta de ambición es la que nos ha llevado al fracaso. Hay algunos jugadores que ya tienen dinero y ya están conformes en su vida. Lo que pase más adelante les resbala. Perdieron la ambición y el nacionalismo.

En la selección de Nicaragua, ¿destacaría a algunos jugadores?

Hay jugadores que me gustan muchísimo, que les he visto muchísimo potencial. Me gusta siempre, lástima que ya tiene sus años, Juan (Barrera). Juan es el referente, pero, desgraciadamente, ya no es el joven aquel que te desbordaba y se llevaba tres, cuatro jugadores con facilidad. (Josué) Quijano ya no es aquel lateral punzante, no, ahora ya va con reservas. Bancy (Hernández) se ha vuelto demasiado individualista. Tiene un gran potencial, pero ya no juega en equipo, juega para sí mismo, para la tribuna. Para mí, el jugador al que le veo muchísimo potencial es Ariel (Arauz), que juega en Costa Rica. Si se logra conectar y enchufar con Bancy, van a ser jugadores referentes, como lo es Juan. Lo que más me duele, tuvo una mala eliminatoria y no está siendo protagonista, es Byron Bonilla. Byron se nos creció, se está creyendo más de lo que realmente aporta. La caída de Byron ha afectado muchísimo el potencial ofensivo de Nicaragua.

¿Cómo vio al técnico de Nicaragua, al Fantasma Figueroa, Marco Antonio?

Ha hecho un gran trabajo. Estaba de más todo el teatro que se presentó en las últimas semanas. Creo que él mismo se hizo daño. Lo que pasó en Costa Rica, no tenía por qué írsele encima al portero (Miguel Rodríguez). Ahí empezó a equivocarse. Se equivocó ahí y luego se siguió equivocando durante la semana. Eso no se estila, ahí perdés categoría, perdés todo lo bueno que había sembrado. Había sembrado cosas buenas, venía haciendo un excelente trabajo. A lo interno se enfrenta al jugador. Pero bueno, hay que respetarle su forma de trabajar. Para mí, ahí detonó todo, esos enfrentamientos que hubo después, un distanciamiento entre él y los jugadores, entre él y la afición, entre él y los periodistas, entre él y los dirigentes. Prácticamente, se distanció solo de todos y eso causó que la selección se vino cayendo. Al final, cerró con un excelente resultado contra Honduras, prácticamente dejándolo afuera. Honduras quedó fuera (del Mundial) en Nicaragua, no en Costa Rica.

Ni siquiera pudo ir a repechaje, Nicaragua.

Para mí tenía que ir al repechaje. Yo estaba seguro que iba al repechaje. Pero las cosas que se dieron. Yo estuve en el Estadio Nacional (de Nicaragua, en el juego contra Haití) y le voy a decir, Haití no fue más equipo que Nicaragua. Pero, Haití hizo los goles.

Henry Duarte tuvo orígenes humildes en su natal Costa Rica. LA PRENSA/ TOMADA DE INTERNET
Henry Duarte tuvo orígenes humildes en su natal Costa Rica. LA PRENSA/ TOMADA DE INTERNET

Plano personal

Henry Froilán Duarte Molina nació el 5 de octubre de 1958, a tres kilómetros de la playa, en Santa Rosa, provincia de Guanacaste, Costa Rica.

Es el cuarto de doce hermanos en un núcleo familiar muy humilde. De niño vendió chicles, empanadas, tamales (nacatamales) y lotería en las calles. Lo hacía descalzo. “Tuve mis primeros zapatos a los 16 años”, dijo a la Revista DOMINGO, en 2015, cuando recién había sido nombrado técnico de la Selección de Nicaragua para las eliminatorias del Mundial de 2018 en Rusia.

Está casado con Yamileth Ortega, también costarricense, con quien tiene tres hijas.

Tiene un doctorado en Planificación Deportiva por la Universidad de Costa Rica (UCR). Además, hizo estudios en Alemania.

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A los 19 años se convirtió en jugador del Saprissa. Después de su etapa como jugador, se convirtió en entrenador.

Dirigió a una decena de clubes en su país y, además de técnico de Nicaragua, también dirigió dos equipos en Guatemala y selecciones menores de Costa Rica.

Como técnico de Nicaragua, clasificó al equipo nacional en dos ocasiones a Copa Oro, el torneo más importante de la región. Dejó el banquillo de la selección nicaragüense en 2020.

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