La elección de Zohran Mamdani como alcalde Nueva York

Escuchá esta nota
0:00 / 0:00
1.0x

Lista de reproducción

  • No hay más artículos para escuchar

Empecemos por hablar del perfil del ganador de la elección de alcalde de Nueva York. Es de origen asiático, nacido en Uganda hijo de padres indios pudientes económicamente, su madre es actriz de cine y su padre profesor, ambos graduados de Harvard. Su filiación política es socialista musulmán, perteneciente al Partido Demócrata, de su ala más radical en la que sobresalen Bernie Sander, Alexandra Ocasio-Cortés y otros. Es el alcalde más joven que tendrá la ciudad de Nueva York, con 34 años, y se puede decir que es un outsider de la política, que como hemos visto en otros casos aparece una persona recién llegada a la política y se hace con un cargo importante. 

Su lema de campaña fue Our time has come New York. Our time is now (Nuestro tiempo ha venido a New York. Nuestro tiempo es ahora). Pero comprendamos como una ciudad que es la mayor del mundo en temas financieros con un presupuesto que supera los 115,000 millones de dólares (mayor por ejemplo que el presupuesto total de Argentina que es de 110,000 millones de dólares) el tema tiene una importancia extraordinaria para no solo Nueva York, sino también para otras grandes ciudades estadounidenses y del mundo. 

Representante del wokismo más puro, término que se refiere a una ideología progresista asociada con la conciencia y las luchas contra las injusticias sociales y la discriminación especialmente en temas de raza y género. Viene originado en la comunidad afroamericana como un llamado de alerta, ante la injusticia racial y ha evolucionado para abarcar un amplio espectro de las causas de izquierda y también se ha extendido en todo el mundo. 

El joven nuevo alcalde de Nueva York que hizo campaña en todos los condados, el Bronx, Brooklyn, Manhattan, Queen y Staten Island, según politólogos y otros entendidos en estos términos hizo una campaña en la que atrajo a la mayor parte del votante joven, con un discurso fluido cargado de demagogia y populismo, su campaña fue una gira por los grandes distritos de la Gran Manzana arriba mencionados, usando el boca a boca y las redes sociales, en lo que prometió muchos cosas, entre otras imponer más impuestos a los que ganen arriba de 100,000 dólares anuales, un programa de cuidado infantil universal de la ciudad de Nueva York, medidas para que los autobuses urbanos sean gratis y congelar el alquiler para un millón de inquilinos con alquiler estable y además un aumento en la tasa de impuestos corporativos de la  ciudad para financiar sus ideas políticas, calificadas como “poco realistas” por sus críticos. Se comenta en los corrillos políticos que su campaña ha sido financiada en gran parte por pequeños donantes, pero que también por detrás estaba la mano que mueve la cuna del izquierdismo americano, el multimillonario George Soros. 

Como alcalde Mamdani necesitará que la legislatura estatal y la gobernadora de Nueva York aprobaran un aumento de impuesto. La gobernadora Kathy Hochul, quien apoyó en su campaña al ya alcalde de la ciudad, ha manifestado que no autorizará un impuesto a los más ricos, argumentando que no quiere que líderes empresariales abandonen el estado. Muchos de ellos ya se han manifestado en ese sentido y buscarán otros estados o ciudades que no les acosen con nuevos impuestos.  

Mandani es un antitrumpista en todos los sentidos, a quien le achaca corrupción y favorecimiento a las élites del mundo empresarial y político. Trump apoyó en la campaña a Adrew Cuomo, exgobernador de Nueva York, que perdió la gobernatura por asuntos de violencia sexual, como mal menor ya que este es demócrata de toda la vida. 

También el alcalde electo ha pronunciado frases como “Nueva York será la luz en estos momentos de oscuridad política”, “hemos derrocado a una dinastía política”, “Hemos pasado página de una política que se vuelca en unos pocos y deja de lado a muchos”, refiriéndose a Cuomo como perteneciente a una dinastía política y estaba apoyado por los grandes lobbies y por la vieja guardia demócrata. “Nueva York ha decidido un mandato por el cambio, por una nueva política y por una ciudad que esté a nuestro alcance”. 

Mientras Trump le tilda de “comunista” y Mamdani le dice a Trump: “Sé que estas escuchando Donald Trump, sube el volumen. Tengo cuatro palabras para ti. Vamos a parar la política de corrupción y vamos a proteger a los sindicatos. Nueva York será una ciudad de inmigrantes, donde trabajan inmigrantes, y gobernada por inmigrantes. Para llegar a cada uno de nosotros tendrás que pasar por todos nosotros”. Y en tono retador le ha dicho: “Soy musulmán, democrático socialista. Y no voy a pedir perdón por esto”. 

A todo esto, el presidente Trump le puede recortar fondos federales que van destinados a la Gran Manzana, lo que podría ocasionarle serios contratiempos a la ciudad de Nueva York de donde es originario. Además, para poner en marcha y cumplir con las promesas de su plataforma política necesitará de muchos miles de millones de dólares que existen en la ciudad de Wall Street y sede muchas de las grandes corporaciones que mueven miles de millones, y ese discurso asusta a los mencionados ya que sabemos que no hay nadie más miedoso que los que poseen las grandes fortunas. 

Estos son los escenarios que se presentan desde ahora al joven alcalde newyorkino, que más que nadie necesitará miles de millones para cumplir con sus promesas de campaña, lo que pone en aprietos incluso a su propio partido, ya que puesto el listón muy alto para cumplir, no solo en la capital del dólar y eso a la larga le puede costar caro a un partido que no está en sus mejores momentos. 

El nuevo reto vendrá en las llamadas elecciones de medio término donde medirán sus fuerzas los republicanos de la legislatura trumpista y los demócratas, en los que se eligen nuevos congresistas, gobernadores, alcaldes de otras grandes ciudades y veremos si en ese enfrentamiento Trump mantiene sus actuales poderes y los demócratas remontan en sus pretensiones. 

Allí también veremos si el fervor del alcalde se mantiene estable o le ha ocurrido un descalabro, quizás al no poder cumplir todas las promesas de su campaña ya en el ejercicio del poder. 

El autor es abogado y comentarista político nicaragüense residente en España. 

COMENTARIOS

  1. Adriana Solorzano
    Hace 8 meses

    «no quiere que líderes empresariales abandonen el estado.» Mentira y excusa polutiquera más grande para defender a sus dueños. 2 millones de empresas, incluyendo el 66% de las empresas del S&P 500 están registradas en Delaware, un paraíso fiscal estrategicamente ubicado cerca del centro financiero (New York) y el centro político (Washington DC). Los ricos quieren enriquecerse y vivir lujosamente pero no pagar impuestos, ¿que genial no? La gente está harta de políticos serviles a los ricos.

  2. Adriana Solorzano
    Hace 8 meses

    «no quiere que líderes empresariales abandonen el estado.» Mentira y excusa polutiquera más grande para defender a sus dueños. 2 millones de empresas, incluyendo el 66% de las empresas del S&P 500 están registradas en Delaware, un paraíso fiscal estrategicamente ubicado cerca del centro financiero (New York) y el centro político (Washington DC). Los ricos quieren enriquecerse y vivir lujosamente pero no pagar impuestos, ¿que genial no? La gente está harta de políticos serviles a los ricos.

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí