La elección de la nueva presidenta del Parlamento Centroamericano (Parlacen) marca el fin de una época en la que la Junta Directiva estuvo dominada por el grupo Alianza Parlamentaria, del que forman parte los diputados sandinistas Daniel Ortega Reyes, Aida Esther Blanco, José Antonio Zepeda, entre otros, que por años han movido los hilos del órgano político regional que dieron como resultado la incorporación de Rusia y China como observadores.
La guatemalteca Karla Gutiérrez asumió la presidencia del Parlacen el pasado 28 de octubre, en un contexto marcado por la salida de El Salvador del Parlacen, algo que, según explicó la nueva jerarca, se materializará hasta en 2031. Además, la salida de El Salvador se dio durante el mandato de Carlos Hernández como presidente del Parlacen, en representación de El Salvador. En esta entrevista concedida a LA PRENSA, Gutiérrez asegura que promoverá la transparencia, considera que los diputados del régimen de Nicaragua no la apoyaron, a la vez que asegura que espera «trabajar con ellos».
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Momentos críticos para la integración por la salida de El Salvador
¿Cuáles serán sus líneas de acción en su gestión?
La línea de acción es la renovación. Eso es básicamente: la renovación del Parlamento Centroamericano. Rediseñar las líneas de trabajo, siempre basados en el eje central que es la integración regional, pero haciendo un trabajo más eficaz y eficiente, que el producto del Parlacen sea visible a través de una mejor comunicación. Muchas veces no nos hacemos ver o notar. También ese compromiso de trabajar juntos por la integración y la representación de nuestros pueblos.
¿Cómo encuentra el Parlacen al asumir su mandato? Porque precisamente en temas de integración, El Salvador anunció en julio su retiro del Parlacen a través de una reforma constitucional argumentando que no es de utilidad para la nación, que no produce beneficios a la población y ha servido como refugio a políticos señalados de corrupción.
Somos respetuosos de las decisiones soberanas de los Estados parte. Respetamos la decisión tomada por la Asamblea Legislativa de El Salvador el 31 de julio. Entendemos que en la próxima elección no se postularán más diputados para el Parlacen por parte de El Salvador. Pero mientras los diputados salvadoreños estén, respetamos sus derechos. Nada puede limitar los derechos de un diputado centroamericano. Muchos diputados fueron reelectos y finalizan hasta 2031. Mientras estén en funciones, los consideramos nuestros hermanos diputados centroamericanos. De ahí en adelante, lo que decidan el gobierno o sus instituciones es una decisión que el Parlamento respetará. Mientras tanto, los diputados salvadoreños cumplen con sus obligaciones, incluyendo el pago correspondiente del Estado parte.
Salida de El Salvador no corresponde a gestión de Gutiérrez
¿Entonces no le corresponderá a su gestión definir eso?
No corresponde a mi gestión ni a nadie. Respetamos lo que decidan los Estados parte. El Salvador tomó la decisión de no postular más diputados al Parlacen y así será. No veremos más salvadoreños a partir de 2031. Mientras tanto, conservan sus derechos como diputados centroamericanos, y El Salvador ha cumplido con todas sus obligaciones como Estado parte.
¿Qué respondería a lo que señaló la Asamblea de El Salvador de que el Parlacen sirve como refugio de políticos corruptos?
Nuestra relación es con los parlamentos, no con los gobiernos. Respetamos las decisiones soberanas de cada Estado parte.

Falta de transparencia
Hay críticos que señalan de que el Parlacen se usa para fines personales de los diputados. Incluso, usted misma lo mencionó en su juramentación el 28 de octubre…
Esa es una percepción de la población. El Parlamento Centroamericano no ha logrado comunicar lo que hace, por eso se piensa que se llega por fines personales. Queremos desbaratar ese estigma. Las personas en el Parlamento tienen una trayectoria política admirable. Queremos, a través del trabajo y la renovación, demostrar lo que realmente puede hacer el Parlamento en materia de integración.
Pero en este momento, el Parlacen tiene dos años de no publicar sus informes de gestión…
Sí. Recién tomé posesión el 28 de octubre. En la próxima Junta Directiva del día 20 tocaré el tema de modernización y automatización. Necesitamos una plataforma o aplicación para que las iniciativas puedan presentarse, seguirse y llegar a las comisiones. Es un reto digitalizar, modernizar y desburocratizar los procesos. Queremos que los actos de transparencia sean comunicados a través del órgano superior, que es la Asamblea Plenaria.
¿Encuentra cumplimiento de los países a sus cuotas ante el Parlacen?
Hay atrasos administrativos, pero siempre se cumplen. Por ejemplo, El Salvador cumplió con una de sus cuotas recientemente. En el caso de Nicaragua, puede haber un atraso administrativo, pero no tengo conocimiento de incumplimiento.

Dictadura no apoyó la candidatura de Gutiérrez
Algunos críticos dicen que la bancada de Nicaragua mueve los hilos e impulsa iniciativas como la incorporación de Rusia y China. ¿Qué opina?
La bancada de Nicaragua es muy activa. Efectivamente, impulsó las iniciativas de incorporación de observadores como China y Rusia. Cuando Guatemala ingresó, ya se había tomado la decisión de incorporar a China. En cuanto a Rusia, hubo voto de abstención de Guatemala, pero la Asamblea Plenaria decidió aceptarlos como observadores. Debemos trabajar con los observadores, consolidar agendas y financiamiento para nuestros foros.
¿Qué efecto han tenido las incorporaciones de Rusia y China?
En el caso de Rusia, su convenio de incorporación está pendiente. China ha tenido una participación activa y ha sido un pulmón para el Parlamento. No podría opinar negativamente sobre un observador aceptado por la Asamblea Plenaria.
¿Cómo ha sido su comunicación con la bancada de Nicaragua?
El voto es secreto, pero personalmente, creo que quizá no apoyaron mi candidatura, porque es algo que uno lo presiente, porque lo felicitan o no. Ellos me han felicitado pero ha sido muy institucional. Si no votaron por mí, los invito a que se sumen a mi agenda de trabajo. Pero los respeto y quiero trabajar con ellos. No me molesta, necesito que implementemos juntos una agenda de trabajo.
¿Cree que esto representará un inconveniente en su gestión?
No debería. Ya trabajé con ellos como vicepresidenta. Son personas conocedoras y eficientes. Creo que no habrá problemas.
Ortega y Murillo mueven hilos en el Parlacen
Algunos diputados del Parlacen han señalado a LA PRENSA que Nicaragua impone agendas que vienen directamente desde la dictadura Ortega Murillo. ¿Comparte esa opinión?
Seguramente la forma de trabajo de la bancada de Nicaragua obedece a orientaciones de su gobierno, creo que eso es algo notorio. Ellos tenían el control en el Parlacen por ser el grupo mayoritario en una alianza, y eso es normal en la política. Ellos han tenido un control bastante fuerte, sin embargo, esa condición cambió el 28 de octubre. No significa que seamos mejores, sino que cambió de manos, pero es una responsabilidad fuerte.
Ellos habían mantenido el control de las decisiones, pero ahora lo tiene el Bloque Renovación. No entraremos en antagonismos o peleas. Lo que quiero que sepan es que esta es una presidencia para todos, sin importar país o partido. Mi obligación es trabajar para todos sin importar banderas, país u organización política.
Según documentos de la Corte Centroamericana, Nicaragua dejó de pagar su cuota tras un desacuerdo. ¿Puede hacer algo el Parlacen ante esto o ante la crisis del SICA?
Esperamos que Nicaragua reconcilie su posición. Somos respetuosos de las decisiones soberanas. Haremos todo el esfuerzo por trabajar en integración. Como Junta Directiva, me corresponde respaldar la institucionalidad regional y apostar por el diálogo constructivo. El SICA es nuestro órgano operativo y ha hecho un excelente trabajo. Nuestro compromiso es recuperar la agenda establecida y mejorar la comunicación con su dirección ejecutiva.
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Enfrentamientos por la candidatura
Usted mencionó el día de su juramentación que hubo esfuerzos para que no llegara a la presidencia. ¿A qué se refiere?
Fue una lucha increíble y bastante fuerte, pero satisfactoria. Hubo impedimentos por mi participación. Yo pertenecía a un partido político, pero me desafilié antes de ingresar al Parlacen en 2023. Cuando tomé la decisión de postularme a la presidencia (en 2025), el partido político que me había postulado emitió un comunicado separándome. Pero yo ya me había separado voluntariamente, no podían expulsarme.
El partido pretendía que, por esa separación, yo no pudiera optar a ningún cargo. Sin embargo, iniciamos un proceso interno de defensa en el Parlamento, demostrando que no nos aplica el derecho nacional, sino el regional e internacional. Querían aplicarme la figura del transfuguismo, pero no corresponde, ya que en el Parlacen no existen bloques como en los congresos nacionales.
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No solo participé, sino que gané con una amplia mayoría. Estas elecciones fueron históricas porque de 10 candidatos que postuló el bloque que me apoyaba, los 10 fuimos electos con mayoría. Yo gané por 18 votos, casi una bancada completa.
Intentaron impedir mi juramentación con recursos en tribunales nacionales, pero se inhibieron por falta de competencia. No prosperó nada porque se reconoció la inmunidad jurisdiccional del Parlamento Centroamericano. El partido actuaba fuera de la legalidad. Gracias a Dios logré tomar posesión el 28 de octubre.