Lista de reproducción
- No hay más artículos para escuchar
En los últimos años, el régimen Ortega Murillo ha hecho varios “inventos” en su búsqueda por legitimar su modelo dictatorial y afianzar su dinastía. Para ello ha reformado la Constitución y ha ejecutado acciones para que no haya rastro de oposición al Frente Sandinista en el país.
Las acciones del régimen van desde el nombramiento de “copresidentes” al frente de la dictadura, hasta la celebración de certámenes de belleza o la creación de un cuerpo sanitario que busca reemplazar a la confiscada Cruz Roja.
Estos son algunos de los inventos de la dictadura Ortega Murillo:
Ortega y Murillo: “Copresidentes”
Desde inicios de 2025, Nicaragua tiene dos “copresidentes”, según lo establecido en la última reforma constitucional que entró en vigencia en febrero de este año y que ha sido fuertemente criticada por Naciones Unidas, la Organización de Estados Americanos (OEA), Estados Unidos, el Parlamento Europeo y opositores nicaragüenses.
Además de la imposición de dos “copresidentes”, que son Daniel Ortega y Rosario Murillo, la reforma constitucional amplió de cinco a seis años el período presidencial y suprimió todos los poderes del Estado.
Los “copresidentes”, a través del Ejecutivo, ahora son los encargados de coordinar los demás «órganos» del Estado, que son el Legislativo, Judicial y Electoral.
Reinas Nicaragua
Después de que el régimen orteguista negara la entrada al país a la Miss Universo, Sheynnis Palacios, y a la directora de Miss Nicaragua, Karen Celebertti en 2023, el régimen se inventó un nuevo certamen de belleza al que llamó “Reinas Nicaragua”.
Su primera edición fue en 2024 y participan varias jóvenes de todo el país. Algunas se conocen por su militancia en la Juventud Sandinista.
Lea también: Yoseph Martínez, el paramilitar «caído en desgracia»
Hasta la fecha, el certamen deja a dos ganadoras y ambas se utilizan para promover sus actividades partidarias y para inaugurar hospitales, carreteras y demás obras en el interior del país.

Cruz Blanca
La dictadura Ortega Murillo ilegalizó a la Cruz Roja Nicaragüense en junio de 2023 y confiscó sus propiedades, las cuales incluían sus vehículos como ambulancias utilizadas para prestar servicio humanitario en todo el país.
Los representantes de la Cruz Roja Nicaragüense, de la Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja fueron expulsados del país. Esta institución prestó atención médica y de primeros auxilios a manifestantes opositores que resultaron heridos durante la represión estatal en 2018. Además, atendió a presos políticos que estaban en las cárceles de la dictadura.
Con los mismos bienes confiscados a la Cruz Roja, la dictadura creó la Cruz Blanca, que es básicamente un cuerpo sanitario que tiene como objetivo reemplazar las tareas que desempeñaba la Cruz Roja.
Cadena perpetua
El régimen también ha impuesto la aplicación de la cadena perpetua como castigo para las personas que cometen “crímenes de odio” en Nicaragua. Se aprobó en 2021 como parte de un combo de leyes represivas para a castigar a opositores.
El primer caso en el que se usó la cadena perpetua en Nicaragua fue en contra de Bernardo Arístides Pastrana Ochoa y Jorge Luis Mondragón Acosta, a quienes se les declaró culpables por asesinar cruelmente a la joven transgénero Kendra Contreras, mejor conocida como «Lala».
A Contreras la apedrearon y después la amarraron y la arrastraron por varios kilómetros jalándola con un caballo. Ambos acusados se declararon culpables del brutal homicidio y les fue impuesta la cadena perpetua.
Los opositores del régimen advierten que esta medida también podría ser utilizada para usarla en contra de presos políticos.
Desnacionalizaciones
La dictadura de Nicaragua ha despojado de la nacionalidad y de los derechos ciudadanos a varios opositores. En febrero de 2023, el régimen desterró a 222 presos políticos enviándolos a Estados Unidos, a quienes posteriormente se les retiró la nacionalidad nicaragüense acusándolos de “traidores a la patria” y ordenando la confiscación de sus bienes.

Días después, el régimen amplió la medida al despojar de su nacionalidad a otros 94 nicaragüenses, la mayoría ya fuera del país, bajo cargos similares de traición a la patria y considerándolos “prófugos de la justicia”. Este grupo incluía a periodistas, defensores de derechos humanos, sacerdotes y más.
Nuevamente, en septiembre de 2024, el régimen repitió el patrón al desterrar a 135 presos políticos hacia Guatemala, a quienes una semana después los despojaron de su nacionalidad.
Además de estos casos, hay personas a las que no se les ha permitido renovar sus pasaportes en el extranjero o que les han negado la entrada al país. Otros fueron expulsados de Nicaragua. Muchos de estos han quedado en situación de apatrídia.
La última reforma constitucional establece que los nicaragüenses que se consideren traidores a la patria, perderán su ciudadanía. La medida también se extiende a las personas que tengan doble nacionalidad.
Dos jefes en la Policía
En agosto de 2025, la dictadura anunció que la Policía tendrá dos jefes, algo que no se registra en ningún otro cuerpo policial del mundo. Hasta ahora, existía una jefatura nacional colegiada, pero con mando único.
Hasta ahora, el jefe policial era Francisco Díaz, consuegro de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Pero desde finales de agosto, Victoriano Ruiz es el segundo jefe policial.
Ahora, la fuerza policial responde a dos cabezas, ambas subordinadas directamente a la pareja dictatorial. La medida busca evitar fracturas internas, repartir cuotas de poder y, sobre todo, garantizar lealtades absolutas. En la práctica, significa duplicación de mando, competencia entre pares y una confusión jerárquica que desnuda la paranoia de un régimen obsesionado con blindarse ante traiciones.

“Coroneles generales” en el Ejército
La dictadura aún no impone un segundo general en el Ejército de Nicaragua, pero sí creó un nuevo rango militar para ascender al jefe del Estado Mayor, Bayardo Rodríguez, y al inspector general Marvin Corrales.
Desde mayo de 2025, estos dos tienen el nuevo rango de “coronel general”, creado por el régimen a raíz de la nueva Constitución política. Este nuevo rango es superior al de mayor general e inferior al de general de Ejército, el cual ocupa Julio César Avilés Castillo.
La modificación del escalafón militar, con la introducción del rango de “coronel general” y la oficialización de grados como “vicealmirante”, evidencia una clara influencia del modelo jerárquico ruso. A diferencia del esquema tradicional estadounidense o centroamericano, donde el rango de general culmina en el “general de ejército”, la estructura rusa incluye rangos intermedios como “coronel general” y “almirante de la flota”.
Lea también: Régimen Ortega-Murillo firma alianza con China para expandir su aparato propagandístico
Símbolos del FSLN ahora son patrios
Los símbolos del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), especialmente la bandera rojinegra, se consideran ahora símbolos patrios en Nicaragua tras la última reforma constitucional.
El artículo 13 reformado establece que junto al Himno Nacional y la tradicional bandera azul y blanco, la bandera rojinegra de la “lucha antiimperialista del general Sandino y de la revolución popular sandinista” también representa oficialmente a la nación.
El régimen ya ha izado la bandera partidaria en actos públicos, desfiles militares, eventos deportivos y todo tipo de actividades organizadas por el oficialismo.