Lista de reproducción
- No hay más artículos para escuchar
El régimen de Daniel Ortega ha iniciado una acelerada transformación en la infraestructura de Managua construyendo varios pasos a desnivel, dándole un nuevo rostro a la capital con infraestructuras que prometen “ordenar el tráfico”. Sin embargo fuentes consultadas por LA PRENSA aseguran que detrás de estas obras hay una «una vitrina política para proyectar eficiencia y estabilidad ante la comunidad internacional».
Hasta octubre de 2025, Managua cuenta con cinco pasos a desnivel en funcionamiento: Las Piedrecitas, Rotonda Centroamérica, Tiscapa, Rubenia y Comandante Julio Buitrago, inaugurado el 25 de agosto. También el Puente de Tiscapa, construido en los años 80 y el cual ha quedado pequeño en relación a las obras actuales.
Lea además: Dictadura finalmente da por inaugurado nuevo paso a desnivel en la Carretera Norte
Cinco pasos a desnivel nuevos
Además, el megaproyecto de ampliación de la Pista Juan Pablo II, o Héroes de la Insurrección, contempla cinco pasos a desnivel en total en Managua. De los cuales cuatro permanecen en construcción y abarca Metrocentro, Cristo Rey, ENEL Central y Rotonda El Periodista.
A esto se suma un nuevo paso a desnivel en la Carretera Vieja a León, a la altura del kilómetro 9.5. Su ejecución se comunicó en septiembre de 2025, como parte de los esfuerzos por modernizar los accesos a la capital.
El economista Marco Aurelio Peña explica a LA PRENSA que “el problema con la capital Managua es histórico y estructural».
Puede interesarle: Régimen anuncia nuevo paso a desnivel en Cuesta El Plomo
Primero porque de pasar de ser una capital prometedora y cuya planificación urbana era buena, sufrió el terremoto del 1972, luego la insurrección de la Revolución Sandinista y posteriormente la guerra civil «y con esto una década perdida”.
Según Peña, estos factores “rompieron la planificación urbana que se tenía antes del 79, y a eso se suma el caos en materia de propiedad urbana y rural que se provocó en la década de los 80”.
Esa desarticulación, sostiene el especialista, provocó que “Managua como capital quedara rezagada en comparación con el resto de las capitales centroamericanas. No es una capital amigable para caminar por los niveles de inseguridad y también por cómo ha sido diseñada”.
Opacidad y sigilo en las obras
El exconcejal liberal Alfredo Gutiérrez, exiliado en Estados Unidos, asegura por su su parte que hay mucha opacidad y sigilo con las megas obras, pero además prevé pocos resultados. «Están tratando de presentar una obra de modernización de Managua, que la catapulte como modernas, con una ingeniería interesante, pero que no resuelve el problema vial de Managua», dice.

Podría interesarle: ¿Megaobra que modernizará Managua, sin recursos? No hay tanto dinero para la pista Juan Pablo II en 2024
El exconcejal recuerda que desde 2017 ya existía un “plan maestro” para modernizar la Pista Juan Pablo II con una inversión proyectada de 350 millones de dólares. Desde entonces —dice— advirtió que una obra concentrada en un solo eje vial no resolvería el caos vehicular de la capital, sino que apenas paliaría los embotellamientos en ese tramo.
A su juicio, el monto destinado era “completamente desproporcionado”. El costo estimado de cada paso a desnivel oscilaba entre 3 y 8 millones de dólares, lo que deja sin justificación técnica la magnitud de la inversión anunciada.
Finalmente, afirma que detrás de la obra podrían existir redes de corrupción ligadas a empresas privadas y operadores del oficialismo. Se señala de forma directa a Fidel Moreno, secretario general de la Alcaldía y figura clave del sandinismo en Managua.
Podría interesarle: Militantes reciclados: la dictadura convierte a desconocidos en “héroes” sandinistas
¿Quién financia los pasos a desnivel?
La construcción de estas megas obras tienen licitaciones oscuras, y el financiamiento ha sido diverso.
El proyecto de ampliación de la Pista Juan Pablo II, o Héroes de la Insurrección, se estima tendrá un costo de 270 millones de dólares. Este dinero será financiado por el Banco Europeo de Inversiones (BEI) y el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), según datos del régimen sandinista. Se desconoce a qué empresa se le adjudicó esta ampliación emblemática.
La construcción del paso a desnivel de Nejapa se adjudicó, según una investigación de LA PRENSA sobre las contrataciones, a la empresa B. Lanzas Contratistas Civiles Sociedad Anónima (Llansa Ingenieros S.A.), por un monto de 751,640,299 córdobas (20,525,404.12 dólares).
En tanto el Desnivel Las Piedrecitas se desarrolló con fondos propios de la Alcaldía de Managua. En mayo de 2016 la Alcaldía adjudicó el proyecto a la empresa mexicana Facosa. Sin embargo, en la recta final de Las Piedrecitas los trabajos los lideró la Alcaldía de Managua.

Peña advierte que “Nicaragua está entrando tarde a este tipo de infraestructura, ya que los pasos a desnivel en El Salvador y en Guatemala ya tienen sus años”. Además dice que estos proyectos “se están financiando con endeudamiento externo y por tanto se están comprometiendo los recursos financieros o presupuestarios del futuro para el pago del servicio de la deuda”.
Para el economista, las obras de infraestructura deben analizarse también en su sostenibilidad fiscal y su impacto urbano. “Al final de cuentas, cuando la dictadura caiga y cuando haya un paso adelante en materia de transición democrática, esto le va a quedar, por supuesto, a la ciudadanía, construido con fondos pagados por la ciudadanía”.