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Laureano Ortega Murillo, hijo de los dictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo, recibió otros dos «plenos poderes» otorgados por sus padres para suscribir acuerdos de cooperación con territorios ucranianos ocupados por Rusia. Estos dos acuerdos llegan más de un mes después desde que el régimen de los Ortega Murillo reconoció la ocupación de las regiones de Donetsk, Jersón, Lugansk y Zaporozhie por parte de Rusia, en clara violación al derecho internacional.
A través del Acuerdo Presidencial 139-2025, la dictadura le otorgó plenos poderes a Ortega Murillo para suscribir el «Acuerdo entre la Región de Jersón (Federación de Rusia) y el Gobierno de la República de Nicaragua sobre cooperación comercial y económica». Este acuerdo otorga los poderes a Laureano en su calidad de representante de la dictadura para asuntos con Rusia y asesor presidencial para las inversiones, comercio y cooperación internacional.
La región de Jersón es una de las 24 provincias de Ucrania, ubicada en el sur del país, a orillas del río Dniéper y con salida al mar Negro. Es una zona estratégica por su producción agrícola y por albergar el canal que suministra agua a Crimea. Durante la invasión rusa de 2022, las tropas de Moscú ocuparon gran parte del territorio, incluida la capital regional, hasta que las fuerzas ucranianas la recuperaron en noviembre de ese mismo año. Sin embargo, Rusia mantiene el control de la ribera oriental del Dniéper y ha declarado ilegalmente la anexión de Jersón junto con otras regiones ucranianas.
También Lugansk
Por otro lado, el Acuerdo Presidencial 140-2025 otorga los poderes a Laureano Ortega para suscribir el mismo acuerdo con la que denomina «República Popular de Lugansk», aunque reconoce que está bajo el dominio ruso.
Lugansk es una región del este de Ucrania, parte del Donbás y fronteriza con Rusia. Desde 2014 estuvo parcialmente controlada por separatistas prorrusos apoyados por el dictador ruso Vladimir Putin, que proclamaron la “República Popular de Lugansk”. En 2022, Rusia reconoció esa entidad, ocupó el territorio y lo declaró anexado, aunque la comunidad internacional sigue considerándolo parte de Ucrania.
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Violación al derecho internacional
La disposición se produce después de que el 31 de julio el régimen reconoció a Donetsk, Jersón, Lugansk y Zaporozhie como parte de Rusia. Esa decisión provocó una reacción inmediata de Ucrania, que advirtió a Ortega y Murillo que respondería “de manera acorde con el nivel sin precedentes de acciones hostiles”, algo que ya ha cumplido en el pasado. En 2021, Ucrania impuso sanciones a Nicaragua por abrir un consulado en Crimea, territorio anexionado por Rusia en 2014.
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Con el reconocimiento de estos territorios como parte del territorio ruso, el régimen Ortega Murillo viola principios del derecho internacional. El inciso 4 del artículo 2 de la Carta de Naciones Unidas establece que los países deben abstenerse de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado.
Asimismo, varias resoluciones de la Asamblea General de la ONU, como la relativa a los principios del derecho internacional, establecen que el territorio de un Estado no puede ser adquirido por otro mediante la amenaza o el uso de la fuerza, y que no se reconocerá como legal ninguna adquisición territorial en esas condiciones.
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Con esta medida, el régimen también contradice la disposición de la ONU que insta a todos los Estados a no reconocer los cambios impuestos por Rusia sobre regiones como Donetsk, Luhansk, Jersón y Zaporizhia, y a abstenerse de cualquier gesto que implique legitimación de esas acciones.