El recibimiento de Trump a Putin fue cordial al extremo. AFP

El recibimiento de Trump a Putin fue cordial al extremo. AFP

«La próxima vez en Moscú», dice Putin a Trump tras su reunión en Alaska

Los presidentes Vladimir Putin y Donald Trump se reunieron casi tres horas este viernes en una base aérea de Alaska.

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El presidente ruso, Vladimir Putin, invitó este viernes a su homólogo estadounidense Donald Trump a reunirse «la próxima vez en Moscú» tras el encuentro entre ambos en Alaska sobre la guerra en Ucrania.

«Es interesante. Voy a recibir un poco de críticas por eso, pero puedo imaginar que eso suceda», contestó Trump.

Los presidentes de Estados Unidos y Rusia estuvieron reunidos este viernes casi tres horas en una cumbre que podría ser decisiva para el futuro de Ucrania y de Europa. «Las conversaciones en pequeño comité han concluido», anunció el Kremlin en la plataforma Telegram.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump. ANDREW CABALLERO-REYNOLDS/AFP

La rueda de prensa, que estaba prevista y a la que los periodistas fueron invitados en la sala de la Base Aérea Elmendorf-Richardson, no se realizó pues ninguno de los mandatarios respondió a las preguntas de los periodistas.

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Tras el encuentro, el presidente ruso tomó la palabra pese a que el protocolo dicta que sea el anfitrión quien hable primero. A pesar de las preguntas de los periodistas, el presidente estadounidense dio un apretón de manos a Putin para dar por concluida la conferencia de prensa. 

Por su parte, el mandatario estadounidense calificó la reunión como «muy productiva» y aseguró que coincidieron en «muchos puntos».

«Tuvimos una reunión extremadamente productiva y se acordaron muchos puntos. Quedan muy pocos» pendientes, declaró Trump.

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«No lo hemos logrado, pero tenemos muchas posibilidades de conseguirlo», añadió y aseguró que llamará de inmediato a los dirigentes de la OTAN y al presidente ucraniano Volodimir Zelenski «para hablar sobre la reunión», agregó.

El presidente ruso Vladimir Putin. ANDREW CABALLERO-REYNOLDS/AFP

Putin llama a no crear «obstáculos» para la paz

El presidente de Rusia, agregó por su parte, que el gobierno de Ucrania y Europa no deberían crear obstáculos a la paz. «Kiev y las capitales europeas perciban todo esto de forma constructiva y no creen obstáculos ni intenten interrumpir el progreso emergente mediante provocaciones o intrigas entre bastidores», aseguró.

La reunión comenzó poco después de las 11:30 a.m. hora local, cada uno acompañado por dos altos cargos, y duraron casi tres horas. El recibimiento de Trump a Putin fue cordial al extremo.

Ambos llegaron en sus aviones presidenciales y caminaron bajo un cielo gris para saludarse en la pista, antes de avanzar juntos por la alfombra roja para recibir un saludo de guardia de honor.

Mientras los aviones de combate sobrevolaban, un reportero gritó a Putin: «¿Dejarás de matar civiles?». Ninguno respondió.

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Subieron juntos a la limusina presidencial estadounidense, donde hablaron a solas, por mediación de intérpretes.

Estaba previsto que la reunión siguiera este formato pero finalmente ambos estuvieron acompañados: Trump de su jefe de la diplomacia, Marco Rubio, y el enviado especial Steve Witkoff, y Putin de su canciller Serguéi Lavrov y el consejero Yuri Ushakov.

Es la primera vez que Putin pisa suelo occidental tras el inicio de la invasión de Ucrania en febrero de 2022, una guerra que ha causado la muerte de decenas de miles de personas y en la que Rusia gana terreno. Actualmente controla aproximadamente una quinta parte de Ucrania. 

«Contamos con Estados Unidos»

Los dirigentes europeos están muy pendientes de la cumbre.

Para el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, fue otro día de tensión. Hasta ahora ha rechazado públicamente la presión de Trump para que ceda territorio.  «Es hora de poner fin a la guerra, y los pasos necesarios deben ser dados por Rusia. Contamos con Estados Unidos», escribió Zelenski en redes sociales este viernes. 

Trump ha prometido consultar rápidamente con los líderes europeos y con Zelenski. 

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Si su primer encuentro cara a cara desde 2019 con el gobernante del Kremlin sale bien, Donald Trump, que sueña con ganar el Premio Nobel de la Paz, prometió una segunda. «Esta reunión (abriría) el camino a otra», a tres bandas con Zelenski.

Golpe de timón

Antes de regresar a la Casa Blanca en enero, Trump presumió de buena relación con Putin, culpó a su predecesor demócrata Joe Biden de la guerra en Ucrania y prometió lograr la paz en 24 horas. 

Pero a pesar de las llamadas telefónicas a Putin y de una bronca pública con Zelenski en febrero en la Casa Blanca, el jefe del Kremlin se obstina.

Trump ha reconocido sentirse frustrado con Putin y ha advertido de «consecuencias muy graves» si no acepta un alto el fuego.

Hasta ahora Putin exigía cuatro regiones parcialmente ocupadas (Donetsk, Lugansk, Zaporiyia y Jersón), además de Crimea, anexionada en 2014, y que Ucrania renuncie al suministro de armas occidentales y se una a la OTAN. 

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Kiev lo considera inaceptable. Quiere un alto el fuego incondicional e inmediato, así como garantías de seguridad futuras.

La elección de Alaska no es casual.

Para llegar a Alaska, Putin, objeto de una orden de arresto de la Corte Penal Internacional, de la que Estados Unidos no es miembro, solo tiene que cruzar el estrecho de Bering.

Además, Alaska es un territorio con pasado ruso ya que fue cedido por Rusia a Estados Unidos en el siglo XIX. 

Moscú ha citado este acuerdo para demostrar la legitimidad de los intercambios de territorios. 

Los presidentes ruso y estadounidense comparten una obsesión: nunca mostrarse débiles.

Pero sus enfoques en las relaciones internacionales difieren. 

Para Donald Trump, un expromotor inmobiliario que se hizo famoso gracias a un programa de telerrealidad, todo se reduce a una negociación rápida y un regateo bien hecho para alcanzar un acuerdo que le resulte ventajoso. 

En cambio, Vladimir Putin, un exoficial de la KGB entrenado en guerra psicológica, piensa a largo plazo. Para él lo importante es el destino histórico de una «Gran Rusia» que le gustaría reconstruir.

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