Pedro Fletes, afectado por el pesticida Nemagón, muestra uno de los barriles que contenían el químico nemagón en Chinandega, Nicaragua, el 10 de mayo de 2022. LA PRENSA / AFP
Nemagón: la herencia envenenada de las bananeras
Imágenes de la tragedia que marcó a miles de familias nicaragüenses. Este foto reportaje retrata el dolor, la lucha y las secuelas que dejó el pesticida nemagón en los campos bananeros del país.
La historia del nemagón en Nicaragua es un oscuro capítulo de explotación laboral y daño ambiental que ha dejado una profunda huella en miles de extrabajadores bananeros y sus familias.
Este pesticida, cuyo nombre químico es 1,2-dibromo-3-cloropropano (DBCP), fue utilizado de forma indiscriminada en las plantaciones bananeras del país, principalmente por compañías transnacionales estadounidenses como Standard Fruit Company (ahora Dole), Dow Chemical y Shell, desde la década de 1960 hasta mediados de los años ochenta.
Desarrollado en los años cincuenta, el Nemagón fue introducido para combatir nematodos en los cultivos de banano. Sin embargo, a pesar de que tanto los fabricantes como las empresas bananeras estaban al tanto de los graves riesgos para la salud humana, lo aplicaron sin las debidas precauciones.
Las consecuencias fueron devastadoras. Miles de hombres desarrollaron esterilidad, insuficiencia renal, cáncer, dolores crónicos, trastornos neurológicos y otras enfermedades graves. Las secuelas también alcanzaron a sus familias: muchas esposas e hijos nacieron con malformaciones o presentaron serios problemas de salud.
A lo largo de los años, Dole ha pagado 41 millones de dólares a 26,000 extrabajadores bananeros a nivel mundial. En 2014, indemnizó a un grupo de 1,700 extrabajadores nicaragüenses.
Sin embargo, pese a algunos fallos judiciales y al reconocimiento internacional de la tragedia, la compensación para la mayoría ha sido esquiva. Las empresas demandadas han recurrido a estrategias legales para evadir responsabilidades, mientras cientos de extrabajadores han fallecido sin recibir justicia.
Reyna Suárez Miranda (i) llora junto a su hija Tamara Ríos (d) ante el féretro de su compañero de vida y padre, respectivamente, Bernardo Ríos Rocha, fallecido a causa del pesticida nemagón. LA PRENSA / ARCHIVO PERSONAL ÓSCAR NAVARRETEAlejandro Palacios (56) llora desconsoladamente la muerte de su amigo Bernardo Ríos Rocha, víctima del pesticida nemagón. LA PRENSA / ARCHIVO PERSONAL ÓSCAR NAVARRETEUn padre y su hijo, víctimas del nemagón, participan en una protesta junto con otros afectados frente a la Asamblea Nacional. LA PRENSA / ARCHIVO PERSONAL ÓSCAR NAVARRETEUn niño, nacido con secuelas del nemagón, junto a su madre en un barrio precario de Chinandega. LA PRENSA / ARCHIVO PERSONAL ÓSCAR NAVARRETEDos mujeres afectadas por el nemagón en Chinandega. Este pesticida devastó la vida de sus esposos y padres. Entre las secuelas más comunes están la esterilidad, insuficiencia renal crónica y enfermedades dermatológicas. LA PRENSA/ARCHIVO PERSONAL ÓSCAR NAVARRETELas víctimas del nemagón se cuentan por miles en Nicaragua. El daño se extendió a sus familias, provocando malformaciones congénitas en los hijos. LA PRENSA/ARCHIVO PERSONAL ÓSCAR NAVARRETECampesinos afectados por el nemagón marchan la madrugada del 8 de febrero de 2004 rumbo a Managua, donde realizarían un plantón frente a la Embajada de Estados Unidos y la Presidencia de la República. LA PRENSA/ARCHIVO PERSONAL ÓSCAR NAVARRETEUn día en el campamento de víctimas del nemagón, el 5 de noviembre de 2007. Durante años vivieron en champas improvisadas de plástico junto al costado sur de la Asamblea Nacional. LA PRENSA / ARCHIVO PERSONAL ÓSCAR NAVARRETEDetalle de los pies agotados de campesinos afectados por el nemagón, durante una pausa en la Cuesta del Plomo. Venían marchando desde Chinandega rumbo a la capital, en febrero de 2004. LA PRENSA / ARCHIVO PERSONAL ÓSCAR NAVARRETEVista del campamento de víctimas del nemagón, ubicado durante años al costado sur de la Asamblea Nacional, sobre la Avenida Bolívar. LA PRENSA / ARCHIVO PERSONAL ÓSCAR NAVARRETEUna víctima del nemagón toma de la mano a su nieto durante un plantón frente a la Presidencia de la República. Aunque Nicaragua prohibió el pesticida en 1985, el daño ya estaba hecho en miles de trabajadores bananeros y habitantes de Chinandega. LA PRENSA / ARCHIVO PERSONAL ÓSCAR NAVARRETEEl pesticida DBCP fue prohibido en Estados Unidos a finales de los años setenta, pero siguió siendo utilizado en Nicaragua hasta mediados de los ochenta bajo los nombres de nemagón y fumazone. LA PRENSA / ARCHIVO PERSONAL ÓSCAR NAVARRETEPersonas afectadas por el nemagón realizan una huelga de hambre en las oficinas de la Cruz Roja en Managua. Las víctimas no sólo son de Nicaragua; también hay personas en otros países de Latinoamérica que se han unido a las demandas contra las transnacionales. LA PRENSA / ARCHIVO PERSONAL ÓSCAR NAVARRETEUn tribunal francés rechazó, el 11 de mayo de 2022, una demanda presentada por cientos de exbananeros nicaragüenses que buscaban ejecutar en Francia una sentencia dictada en Nicaragua, la cual obligaba a empresas estadounidenses a pagar millonarias indemnizaciones para los efectos del pesticida. LA PRENSA/ARCHIVO PERSONAL ÓSCAR NAVARRETE
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