Almudena Bernabéu, abogada especialista en derecho internacional. ARCHIVO

Almudena Bernabéu, abogada del caso Samcam: “Lo más importante no es el sicario, sino quién está detrás”

La prestigiosa abogada española, reconocida por enjuiciar a dictadores, ha comenzado a moverse en el caso, y pronto estará en Costa Rica, país del que dice: “Tenemos que ver si hay responsabilidad del estado costarricense”.

Escuchá esta nota
0:00 / 0:00
1.0x

Lista de reproducción

  • No hay más artículos para escuchar

Almudena Bernabéu está a punto de tomar un tren desde su natal Valencia hacia Madrid, la capital española. Esta abogada, de rizos morenos hasta los hombros y de mirada penetrante, tiene días muy agitados. La última semana ha pasado de reunión en reunión porque empezó a investigar un nuevo caso: el asesinato de Roberto Samcam.

Bernabéu ha dedicado los últimos 27 años a perseguir dictadores y criminales de lesa humanidad hasta llevarlos a la justicia. Litigó contra el dictador chileno Augusto Pinochet y consiguió que los asesinos del cantante Víctor Jara, el mismo que ella escuchaba con sus padres en su casa de Valencia cuando era una niña, fueran encarcelados.

También logró que se extraditara al dictador guatemalteco Efraín Ríos Montt y se le condenara por delitos de lesa humanidad contra el pueblo maya. Otro de sus éxitos fue enjuiciar a los militares que ejecutaron al sacerdote Ignacio Ellacuría y otros jesuitas en la Universidad Centroamericana de El Salvador, en noviembre de 1989.

Tiene un amplio currículum que da fe de su trabajo en países como Ruanda, Gambia, Siria o Bangladesh, y otros más cercanos como Colombia, México, Venezuela y Argentina. Su nuevo propósito la vincula con Nicaragua. Tratará de enjuiciar a los responsables del asesinato de Roberto Samcam, el mayor en retiro abatido de ocho disparos la mañana del 19 de junio, en la casa donde vivía exiliado en Costa Rica.

Sabe que no será fácil y mucho menos rápido. “Yo soy optimista y la justicia siempre llega”, comenta, mientras los operarios del tren hacen el último llamado para los pasajeros que aún no han abordado. Una vez cómoda en su asiento, accede a hablar con LA PRENSA.

Almudena Bernabéu conoce la crisis de Nicaragua y está dispuesta a conseguir justicia en el caso de Roberto Samcam. INDÓMITAS

La crisis de Nicaragua no es desconocida para Bernabéu. Desde que estallaron las protestas en 2018 ha liderado, desde su bufete llamado Guernica 37, la documentación de casos para exponer los crímenes de lesa humanidad de la dictadura Ortega Murillo. Su despacho está especializado en la defensa de los derechos humanos.

“Yo he tenido siempre mucha afinidad por Latinoamérica, y muchas ganas de estar por allá”, comenta antes de la primera pregunta. Y mientras el tren inicia su trayecto, comenzamos con la entrevista.

¿Por qué se interesó en el caso de Roberto Samcam

Yo tenía una relación previa con Claudia Vargas (esposa de Samcam) como consecuencia del trabajo que llevamos en Guernica 37. Desde el 2018 estamos trabajando con Nicaragua. Cuando estallan las protestas y comienza la represión más fuerte y empiezan a sofocar manifestaciones, a detener gente, se nos pidió a una serie de abogados a nivel internacional que participáramos en un tribunal de conciencia, que analizáramos si había crímenes de genocidio. Ahí conocí a Claudia con otras personas que han sido claves como oposición al régimen de Ortega. Hemos estado con un proyecto de documentación y sistematización de la información.

La gente estaba sacando testimonios, pero también documentos. Queríamos saber qué estaba pasando, qué estaban haciendo, qué fuerzas policiales y militares estaban involucrados. Los abogados que llevamos temas de justicia internacional, lo hemos hecho mal durante muchos años, y es que siempre llegamos tarde a recabar la prueba, siempre tarde a sistematizar información. Entonces, nuestro compromiso fue hacer las cosas en tiempo y forma, digamos más contemporáneo con los hechos violentos. Y en ese contexto me invitaron un grupo de intelectuales y de activistas en el exilio a ser parte de un tribunal de conciencia, que lo hizo la Fundación Arias en Costa Rica, para analizar los hechos violentos en Nicaragua y así conocí a Claudia.

Ese tribunal recuerdo que emitió una sentencia en 2020 por violaciones sexuales en las cárceles de Nicaragua.

Sí, trabajamos la sentencia juntos y yo escribí con ella y publicamos esa sentencia. Así fue.

Usted está familiarizada con la crisis de Nicaragua entonces. 

Absolutamente.

¿Conoció a Roberto Samcam?

Nunca lo conocí personalmente. Su trabajo, sí. Conocía su trabajo de denuncia.

¿Cómo está Claudia Vargas?

Está rodeada de su familia, pero son muy fuertes. Está en un momento que necesita un tiempo incluso para poder trabajar y la estamos acompañando en todo el proceso. 

¿Es posible encontrar justicia para el caso particular de Roberto Samcam?

Tengo el deber de tener esperanza. Yo creo que ahí hay mucho trabajo por hacer, pero creo que puede ser un momento de quiebre, es decir, un momento ejemplar en el sentido de demostrarle al mundo lo que este régimen perverso está haciendo. Tenemos el deber de investigar en profundidad, de contextualizarlo.

Lea también: Los “mastodontes” que doña Violeta Barrios de Chamorro envió a Costa Rica para atender una emergencia

Estamos hablando de algo que se ha hecho y que hay responsabilidades de muchos tipos y a muchos niveles. Yo creo que sí se puede y tenemos incluso escenarios nacionales y escenarios internacionales donde podemos tener jurisdicción. Entonces, será de largo aliento, pero yo sí creo que podemos obtener justicia.

Para conseguir esa justicia, ¿qué tiene pensado hacer usted y su equipo?

De momento vamos a acompañar a las víctimas en el proceso de investigación. Tanto con las leyes costarricenses como con las leyes de otras jurisdicciones en las que estamos presentes, que nos permiten representar a la víctima y tener acceso directo a la investigación y al proceso. Tenemos un equipo en Costa Rica. Yo viajo a Costa Rica el día 14 (de julio) para tener reuniones. Vamos a acompañar y vamos a apoyar en lo que podamos a las autoridades de Costa Rica encargadas de la investigación y un poco es eso, de acompañamiento y de atención y persecución de la prueba.

Roberto Samcam
Claudia Vargas llora junto a sus hijos durante el funeral de su esposo Roberto Samcam, mayor en retiro del Ejército de Nicaragua. Foto: LA PRENSA.

¿Trabajarán sobre la tesis de que la dictadura nicaragüense ha contratado a un sicario para asesinar a Roberto Samcam y ha sido un acto de represión transnacional? 

No lo sabemos todavía. Hay que investigar. Se tiene sospechas de que efectivamente la ejecución es de la dictadura y sicarios situados físicamente en Costa Rica, pero lo más importante no es el sicario, si no quién está detrás, quién ordena y quién orquesta. Esa parte es mucho más difícil de investigar, pero mucho más importante porque es la verdad sobre quién está detrás de este tipo de acciones. Ese es nuestro objetivo.

¿Irá usted o alguien de su equipo a Nicaragua como parte de la investigación en algún momento?

No creo que las condiciones se den de momento para viajar a Nicaragua por temas de seguridad, ni para mí ni para nadie. Es que Nicaragua está cerrada para no obtener justicia. Yo creo que trabajaremos en Costa Rica o trabajaremos en otras jurisdicciones.

Roberto Samcam tenía nacionalidad española, ¿podría el gobierno español también intervenir en este caso?

Sí, así es. Y la idea es que haya una colaboración de todos los gobiernos. El gobierno español, el gobierno norteamericano (Estados Unidos) que ha mostrado interés y también tiene la capacidad de ser efectivo y por supuesto, el gobierno costarricense, donde residía y se refugió Roberto.

¿Qué tan abiertas están las autoridades costarricenses respecto a esta investigación? Porque en otros casos, como el de Joao Maldonado, no habido mucho avance.

Es una cosa que quiero explorar cuando vaya, es decir, tenemos que ver si hay responsabilidad también del estado costarricense. Vamos a explorar eso, es decir, en qué condiciones están los desprotegidos y qué obligaciones tiene el Gobierno de Costa Rica que no está poniendo al servicio de la comunidad.

La bancada del partido de gobierno de Costa Rica votó en contra de una moción para investigar el asesinato de Roberto Samcam recientemente.

Eso nos preocupa mucho porque efectivamente esto exhibe responsabilidad que le corresponde asumir al Estado de Costa Rica. Nos preocupa qué impacto puede tener en la Policía Judicial, en la investigación penal, en el deber de investigar y estamos viendo un poco si esto representaría responsabilidades superiores por parte del Estado de Costa Rica.

¿Es posible que estemos ante un caso de represión transnacional?

Eso es exactamente. Estamos viendo una situación que se hizo en contextos extremísimos de gobiernos dictatoriales y dictaduras militares y que se hizo gravísimamente hace 30 o 40 años. Hay dos grandes ejemplos que creo que todo el mundo conoce. Uno es la Operación Cóndor en la que colaboraron los gobiernos de Uruguay, Paraguay, hasta cierto punto Brasil, pero fundamentalmente Argentina y Chile, y se dedicaron a identificar opositores en los servicios de inteligencia de los diferentes países. Todos los facilitadores militares colaboraron para identificar a opositores, exactamente como ha ocurrido con Roberto Samcam.

Lea también: Rafael Aragón, sacerdote exiliado: “Quiero ser enterrado en San Judas”

Y hay otro caso absolutamente notorio que además la familia es muy amiga mía, que es el caso de Orlando Letelier, que fue el ministro de Asuntos Exteriores de Allende, que se exilió en Washington. El dictador Augusto Pinochet, a través de Manuel Contreras, es de la inteligencia militar, le pusieron una bomba y lo asesinaron.

Es decir, estamos viendo en el régimen Ortega Murillo fantasmas de esas dictaduras crueles del pasado.

Así es, yo creo que el mundo ha cambiado un poco y la región latinoamericana ha cambiado mucho. Hay democracias muy fuertes y muy consolidadas y me parece un retroceso excepcional que golpea a todos los países si dejamos que una dictadura como la de Daniel Ortega asesine a hijos de un país como el de Nicaragua, que encima se encuentran exiliados y protegidos.

Con esta represión transnacional de la que ya que tenemos resultados fatales, ¿podríamos decir que los nicaragüenses exiliados están seguros en Costa Rica o en cualquier otra parte del mundo?

No se trata de asustar ni de ser dramático, pero yo creo que esto demuestra que no están seguros en el mundo. No sé si por temas de proximidad geográfica, a lo mejor no se van a atrever a hacer algo en Alemania o se van a atrever en Madrid. Pero este tipo de cosas puede tener un efecto dominó.

Almudena Bernabéu es una persona respetada en el mundo de la justicia internacional. ARCHIVO

Usted ya tiene 27 años trabajando con temas de justicia internacional. ¿Por qué la justicia tarda tanto en llegar?

Yo siempre digo una frase y es que al final son soluciones legales para problemas públicos. Y cuando llevas estos casos adelante en general lo que tienes son problemas políticos graves y antagónicos, en general, muchos intereses. Hay estados implicados, estados convulsos. Entonces, eso juega en nuestra contra. Y también creo que porque hay muchos aspectos como el que las víctimas que reclaman justicia se adhieran y son riesgos para su vida.

Hay muchos factores que influyen de alguna manera en que sea más lenta de lo que nos gustaría, pero ¿sabes qué pasa? Que da lo mismo. Yo creo que lento es injusto a veces, pero no es malo siempre. A veces hay que ser juicioso y hay que hacer las cosas despacio y hay que entender realidades sociales complejas. No hay que dejarse vencer. Hay que continuar así.

También hay casos en que los Estados no colaboran por conveniencia.

Y las conveniencias son coyunturas políticas que a veces afectan negativamente a estos casos cuando no hay interés. También a veces es ignorancia y que parece que el problema es del otro. Porque esto ha ocurrido en Nicaragua o esto ha ocurrido en Costa Rica y por lo tanto no es un problema de un español. La inestabilidad política de un país puede ser ruina de otro. También es un tema de falta de solidaridad y falta de entendimiento. Pero bueno, yo creo que para eso estamos también los que hacemos este trabajo, para tender esos puentes y acercar las realidades.

Cuando investigó el caso de Guatemala, usted no tenía muchas esperanzas de que se hiciera justicia.

Sí, inicialmente cuando arranqué yo en el año 2005 teníamos muy pocas esperanzas que el caso se llevara en España. Cuando yo me incorporé al caso, yo tenía la poca esperanza de que el dictador Ríos Montt fuera en primer lugar, detenido, en segundo lugar, procesado y mucho menos extraditado a España. Yo sí entendía que a veces el proceso es mucho más importante que el resultado. Teníamos la posibilidad de contar la historia de lo que le pasó al pueblo maya, de lo que sufrió el pueblo maya. Esa fue un poco la gran decisión, probar que habían sido víctimas de genocidio, que es un crimen muy complejo de probar.

Llevamos aproximadamente a 30 personas de diferentes comunidades a lo largo y ancho de Guatemala con diferentes historias de la violencia sexual, el asesinato de niños, las aldeas modelo, la reeducación, es decir, todo lo que hace parte de la intención genocida de destruir a un pueblo. Lo probamos satisfactoriamente y fue una experiencia excepcional. De lo que me siento tan orgullosa es que los jueces guatemaltecos tuvieron la oportunidad de juzgar al dictador. Todo el trabajo que hicimos en España sirvió.

¿Cómo fue su experiencia en El Salvador?

Había un reclamo de justicia de los salvadoreños. Ellos piensan que su guerra civil arrancó con el asesinato del arzobispo de San Salvador, monseñor Óscar Arnulfo Romero, en marzo de 1980, y que concluye con el asesinato del rector de la UCA, el padre Ignacio Ellacuría y sus compañeros en noviembre de 1989.

A un nivel más personal, ese reclamo de justicia por el asesinato de los jesuitas de la UCA estaba pendiente. A mí me parecía, además, ahí sí te lo digo como española, que había una asignatura pendiente por parte de las autoridades españolas. En 1989 se involucraron, pero se involucraron poco. Entonces, para mí es un orgullo y un honor más poder llevar ese caso adelante, de hablar de ellos, de contar qué les pasó, de contar quiénes eran, su obra, su legado.

Usted también investigó sobre el asesinato de Víctor Jara por la dictadura chilena. Entiendo que usted lo escuchaba cuando era una niña.

Sí, mis padres son grandes fans de la trova, de la canción de protesta y Víctor se escuchaba en casa con frecuencia. Y mira por dónde me llevó la vida. Hay canciones como Te recuerdo Amanda, que mi madre tarareaba y que, por supuesto, todos conocíamos. Nunca pensé que me iba a sentar a comer con su hija Amanda, con su viuda Joan y que íbamos a trabajar y conseguir una condena para el teniente que autorizó y que ordenó su tortura y asesinato. Además de conseguir extraditarlo a Chile y en estos momentos está en la cárcel.

El mayor Roberto Samcam fue asesinado el 19 de junio de 2025 en Costa Rica. AFP

En toda su carrera, ¿cuál podría decir usted que es el mayor éxito que ha conseguido?

Voy a ser un poco romántica aquí. El mayor éxito de mi vida ni es un caso ni son dos, ni son seis, ni es haberme hecho famosa. Yo creo que el mayor éxito de mi vida es haber encontrado siempre seres excepcionales, desde mis clientes a mis colegas que han confiado en mí y en mi instinto y que tuvieran esa fe en mí y que me quieran tanto.

Imagino que espera que ese mismo sentimiento le quede con Claudia Vargas

Sí, sí, sí, por supuesto. Yo creo que tengo esa cercanía y lo siento, la siento así, sé que nos vamos a pasar mucho tiempo juntas.

Se lo pregunto nuevamente, ¿será posible encontrar justicia en el caso de Roberto Samcam?

Lo he visto una y otra vez. Yo sé que yo soy la eterna optimista, pero creo que este optimismo está justo hoy después de 27 años de carrera profesional que he demostrado que hay que ser optimista y que además la justicia se consigue.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí