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Impuesto del 3.5 % reduciría hasta en US$386 millones las remesas que vienen de EE.UU.

El Senado mantiene en 3.5 % de gravamen a las remesas, especialistas calculan que afectará al 85 por ciento de los migrantes nicaragüenses y que por la merma de sus envíos la economía entrará en recesión

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Los cambios que le realizó el comité de finanzas del Senado al proyecto de ley que establecerá un impuesto del 3.5 por ciento a las remesas que manden los migrantes desde Estados Unidos, redujo los sectores afectados. Para Nicaragua los especialistas calculan que la medida, que entrará en vigencia el 31 de diciembre de 2025, afectará a cerca del 85 por ciento de sus migrantes y en 2026 reduciría en 386 millones de dólares estos flujos, lo que empujaría a la economía a la recesión y estimularía la migración.

Esta semana el comité de finanzas del Senado estadounidense publicó el texto de conciliación que incluirá en el proyecto de ley de reconciliación presupuestaria que el pleno del Senado debe aprobar antes del 4 de julio. Pese al interés que expresaron algunos senadores de subir a 5 por ciento o más dicho impuesto, el documento fijó en 3.5 por ciento el gravamen sobre el monto de las remesas.

Sin embargo, «las transacciones realizadas con tarjetas de crédito o débito estarán excluidas del impuesto», esto beneficiará a las personas cuyo estatus migratorio les permite tener cuenta bancaria. En el caso de los nicaragüenses, la afectación es alta porque, entre 2018 y 2024, alrededor de medio millón de conciudadanos entró a Estados Unidos de forma irregular y la mayoría sigue sin regularizar su estatus migratorio.

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Porcentaje de migrantes afectados con el impuesto a las remesas

En 2025 las remesas crecerían 11 % y en 2026 caerían 8 %

La propuesta del Senado también establece que los ciudadanos estadounidenses, titulares de una tarjeta verde o de residencia y cualquier persona que tenga un número de Seguro Social, tendrán que completar un formulario y entregar esa información para poder enviar remesas. La exigencia de esta información ha generado algunas suspicacias.

«El cambio en el texto en el comité de finanzas del Senado de la propuesta de impuesto del 3.5 por ciento a las remesas reduce la cantidad de personas obligadas a pagar ese tributo. Sin embargo, hay muchas nacionalidades que quedan expuestas a pagar ese impuesto y dar información personal al Gobierno federal al momento de enviar dinero. Para un país como Nicaragua, al menos 85 por ciento de sus ciudadanos que están en Estados Unidos estará obligado a pagar el impuesto», dice en declaraciones a LA PRENSA, Manuel Orozco, director del programa de Migración, Remesas y Desarrollo de Diálogo Interamericano

Tradicionalmente alrededor del 80 por ciento de las remesas que llegan a Nicaragua proviene de Estados Unidos. Según las estadísticas del Banco Central de Nicaragua (BCN), el año pasado de los 5,243.1 millones de dólares que el país recibió a través de esos envíos, 4,340 millones los mandaron los migrantes que están en Estados Unidos.

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Impuesto a las remesas provocará recesión

Este año, según cálculos de Orozco, las remesas provenientes de Estados Unidos pueden totalizar 4,818 millones de dólares, monto que representaría un aumento del 11 por ciento. Pero en 2026 cuando ya esté vigente el impuesto a estos envíos, estos pueden descender a 4,432 millones de dólares, es decir una reducción de 386 millones de dólares, que equivaldría a una caída del 8 por ciento.

Para Orozco, el impacto que provocará el gravamen a las remesas es complejo, porque los migrantes pueden optar por enviar menos dinero o decidir mandar el dinero por vías informales, que los pueden exponer a perder su dinero. «Sin embargo su efecto sobre el receptor será que el hogar recibirá 7 por ciento menos el primer año», asegura Orozco.

La economía de Nicaragua es altamente dependiente de estos recursos, que representan más del 26 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB). Entonces, según Orozco, la afectación es grave, porque «macroeconómicamente el 3 por ciento de incremento de las remesas aumenta el Producto Interno Bruto (PIB) en 1 por ciento, entonces la disminución que provocará el impuesto llevará al país a una recesión económica», advierte Orozco.

Además, el investigador de Diálogo Interamericano advierte que teniendo en cuenta que en Nicaragua no existe una estrategia de crecimiento económico, sino una captura del Estado, es decir, una situación de cleptocracia y corrupción sistémica, la desigualdad y la privación de bienes aumentará, en medio de un declive migratorio y de remesas.

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Estimularía informalidad y migración

El gravamen del 3.5 por ciento a las remesas provocará una afectación generalizada en gran parte de los hogares de América Latina y el Caribe; y también tendrá implicaciones amplias en las tendencias migratorias futuras, esa fue una de las conclusiones del foro: Una conversación sobre remesas familiares e impuestos, organizado esta semana por Diálogo Interamericano.

En el debate, además de Orozco participaron Kathy Tomasofsky, directora ejecutiva de la Asociación de Empresas de Servicios Monetarios (MSBA) y Marina Olman-Pal, accionista de Greenberg Traurig; copresidenta del departamento de prácticas de regulación y cumplimiento financiero.

Entre sus conclusiones mencionaron que «dado que las remesas reducen la intención de migrar, una disminución de las mismas afectará negativamente la migración». Sumado a ello, esta reducción impactará los ingresos de las familias y países. En el caso de Nicaragua, consideraron que una caída cercana al 10 por ciento en el monto de las remesas inevitablemente reducirá la actividad económica y empujará a la economía a la recesión. Situación que consideran peligrosa, ya que en los últimos años, a pesar de estos enormes flujos no ha logrado crecer más del 3 por ciento. El año pasado según el BCN el PIB creció  3.6 por ciento.

Además, los panelistas advirtieron que los migrantes podrían optar por mandar las remesas a través de mecanismos informales. Según sus cálculos, el uso de canales informales aumenta cuando aumentan los costos de transacción. El incremento del 1 por ciento en el costo puede resultar en un aumento de al menos cinco veces en el uso de canales informales. Además, las personas podrían enviar montos menores en hasta 20 por ciento para compensar estos costos.

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