Lista de reproducción
- No hay más artículos para escuchar
El nuevo límite de velocidad de 50 kilómetros por hora en todas las carreteras del país, que impuso el régimen sandinista desde este 17 de junio en Nicaragua a través de la Policía Nacional, fue recibido con fuertes críticas en el país, sobre todo por sectores comerciales y de transporte que se verán directamente afectados por la disposición, que además aseguran no resolverá los problemas de fondo de educación vial, que causan accidentes y muertes en las vías.
La decisión orteguista, que se desconoce si fue sometida a consulta, desde ya ha generado polémica y descontento en los conductores particulares y transportistas nicaragüenses, quienes también señalan que les generará más gasto en combustible, más horas de traslado en las vías e incluso la modificación de muchos horarios de recorridos ya establecidos.
Aunque la disposición ya entró en vigencia según la misiva policial, la señalización en las vías del país sigue ubicando los límites de velocidad que se establecen en la Ley 431, Ley para el Régimen de Circulación Vehicular e Infracciones de Tránsito, que todavía no ha sido modificada por el orteguismo. Según la ley, los límites de velocidad en el perímetro urbano son 45 kilómetros por hora, en las pistas o fuera del perímetro urbano 60 kilómetros por hora y en carreteras de hasta 100 kilómetros por hora.
Transportistas no podrán cumplir horarios de llegada
Transportistas de cooperativas de buses interlocales explicaron a LA PRENSA que el nuevo límite resultará complicado e implicará modificar los horarios de salida de las unidades, enfrentarse a más retrasos e incluso a más multas para cumplir los horarios.
“Estamos acostumbrados, al igual que los que conducen vehículos particulares, a ponernos en una hora y 15 minutos del departamento de Carazo a Managua, pero ahora con esa nueva medida el recorrido se duplicaría a dos horas y 30 minutos aproximadamente”, explicó uno de los transportistas consultados.
Además valoró que muchos transportistas de pasajeros se verán obligados a infringir ese límite para cumplir con los horarios y recorridos ya establecidos y, por ende, podrían enfrentar más multas.
Puede interesarle: Viralizan elevadas infracciones de tránsito basadas en legislación obsoleta de 1987
“Nosotros nos vamos a ver bien afectados, sobre todo cuando intentemos exceder esos 50 kilómetros para llegar a tiempo, porque las multas, con relación a la situación económica que vivimos, están demasiado elevadas, y lo peor es que con tres infracciones te suspenden la licencia, y por ahí también va a estar el negocio para ellos (la Policía)”, agregó.
Conductores de diferentes rutas de Managua, aunque aseguran que en la capital ni siquiera pueden exceder ese límite por el constante congestionamiento vehicular en las vías, resaltaron que cuando viajen fuera de Managua para traer incluso militantes en los diferentes municipios del país o las unidades de buses chinos, que generalmente van a traer a Chinandega, necesitarán siempre el respaldo político o de la Policía para que no los multen y llegar en los plazos que pida el partido.
Explicaron que cuando hacen ese tipo de viajes generalmente son enviados con políticos del Frente Sandinista o escoltados por policías que les dan vía libre y pueden ir a la velocidad que se les indique, sin temor a multas giradas por la institución.
Cambio requería estudio integral
La dictadora Rosario Murillo, sin explicar si sometieron a consulta el cambio en los límites de velocidad, aseguró en medios oficialistas que el cambio tiene “que ser probado en la práctica” antes de “publicar una ley”.
Lea también: Régimen dejará otra vez sin buses a los capitalinos para acarrear a sandinistas el sábado
Mientras se da esa “prueba” que argumenta Murillo, los conductores podrán ser multados con hasta 2,500 córdobas por exceso de velocidad, ya que la Ley 431 establece dicha multa para quienes conduzcan “a una velocidad mayor a la que expresen la señalización o al estándar establecido”.
El catedrático costarricense Gerardo Castaing, consultor en seguridad vial y exjefe del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), afirmó que desde el «punto de vista práctico, buscando una medida de seguridad, el máximo de velocidad que se pueda establecer puede incidir en que se produzcan menos accidentes», resaltando que a una velocidad muy alta «el tiempo de reacción y de frenado» efectivamente se reducen.
«Desde la lógica de la física forense es pertinente que haya un límite de velocidad bajo, pero va a incidir en otros aspectos, por ejemplo, en el gasto de gasolina, tiempo de movilización, trabajos, producción y esto al final va a afectar también los movimientos, recorrido de distancias (…) tiene sus pro y sus contra», apuntó el experto.
Castaing comentó que en países como Costa Rica, aunque este tipo de límites no se someten a consultas con sectores como el de transporte, en realidad se hacen mediante estudios «que si se tienen que hacer» en relación a carreteras, parque vehicular o capacidad de capacitación de nuevos conductores.
Límites de velocidad en la región
Los países vecinos como, Costa Rica y Honduras, en sus legislaciones vigentes tienen límites máximos de velocidad similares a los que siguen vigentes en la legislación nicaragüense.
Puede interesarle: Tránsito Nacional comienza a multar por exceder los 80 km/h, por orden de Ortega
La Ley de Tránsito de Costa Rica establece, en el artículo 100 sobre “límites de velocidad”, que el límite mínimo de velocidad en autopista es de 50 kilómetros por hora. La legislación, aunque no establece el límite máximo y sólo da un límite general de 60 kilómetros por hora en vías sin demarcación, en la práctica y señalización establece límites máximos de hasta 100 kilómetros por hora.
En Honduras, el límite máximo de velocidad en carreteras es de 80 kilómetros por hora. En 2024, en ese país también hubo modificaciones en los límites de velocidad, ya que no había un límite uniforme nacional en las carreteras, sino que dependía de las señales instaladas en cada tramo.
Lea también: Qué tan viable resultaría la propuesta de Ortega de reducir la velocidad en todas las carreteras del país
50 km/h extremadamente raro
La decisión orteguista de reducir a 50 km/h la velocidad en todas las vías, aunque todavía no ha sido plasmada en la legislación nicaragüense y sólo se ejecutará como una orden dictada desde la Policía, es extremadamente rara y generalmente se aplica sólo en situaciones excepcionales en algunos países.
Estas situaciones temporales incluyen obras, niebla, zonas de mucho riesgo, etc.