El escritor peruano Mario Vargas Llosa, fallecido este domingo en Lima a los 89 años, no será protagonista de «ninguna ceremonia pública» tras su fallecimiento, por expreso deseo del autor de «Conversación en La Catedral».
«Procederemos, en las próximas horas y días de acuerdo con sus instrucciones. No tendrá lugar ninguna ceremonia pública», escribieron sus tres hijos en un mensaje que difundieron de manera simultánea en sus redes sociales.
Tras el anuncio, ninguna entidad pública peruana se ha pronunciado al respecto, mientras que solo unos tímidos fanáticos del autor se han acercado a su casa, ubicada en el bohemio y acomodado distrito limeño de Barranco, para rendirle homenaje.
Los restos del escritor, nacido en Arequipa el 28 de marzo de 1936, serán incinerados, tal y como era su voluntad.
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«Nuestra madre, nuestros hijos y nosotros mismos confiamos en tener el espacio y la privacidad para despedirlo en familia y en compañía de sus amigos cercanos», escribieron Álvaro, Gonzalo y Morgana, los tres vástagos del escritor.
Las últimas fotos difundidas del escritor, del que se desconocen las causas de la muerte, son del día de su cumpleaños.
Álvaro Vargas Llosa difundió fotografías en las que se ve al escritor acompañado por sus tres hijos, su esposa, Patricia, y algunos amigos en su casa.
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Previamente había recorrido algunos de los puntos de Lima en los que ambientó sus novelas.