Las huellas del poeta

En la planta baja del edificio de Las Veneras donde Darío dictó verso a verso Salutación del optimista, hay ahora un restaurante de parrilla, y en la siguiente puerta una farmacia. Y el paisano del poeta sigue calle abajo, siempre en busca de sus huellas.

La verdad de la sinceridad 

Vargas Llosa tendió su mano sin importarle las envidias que abundan en los salones literarios o los ataques desde las trincheras de una intelectualidad en la que todavía hay reductos que le hacen el juego a la izquierda rabiosa.

Vargas Llosa en todo el alfabeto 

Vargas Llosa vuelve en El sueño del celta a un tema tradicional de la narrativa latinoamericana, porque ya antes el novelista colombiano José Eustacio Rivera había llevado a Arturo Cova y a los personajes de su novela La Vorágine de 1924 al infierno de las plantaciones caucheras.

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