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Nacimiento. Studio Ghibli fue fundado el 15 de junio de 1985 por los directores Hayao Miyazaki e Isao Takahata y el productor Toshio Suzuki. Actualmente es reconocido como uno de los mejores estudios de animación del mundo y aclamado no sólo por la calidad de sus producciones, sino también por haberse mantenido fiel a los métodos tradicionales a lo largo de casi cuarenta años. Debido a ello, la oleada de imágenes generadas por ChatGPT, en las que emula elementos clave de la estética Ghibli, ha despertado un gran debate en las redes sociales respecto al apoyo y el respeto que merece el trabajo artístico humano frente a la inmediatez de la IA, tecnología que, además, no es bien vista por Miyazaki.
Ghibli. El nombre del estudio nipón proviene del italiano “ghibli”, que a su vez deriva del árabe “qibli”, un viento cálido del desierto del Sahara conocido como siroco. Este término fue adoptado en Italia para el avión de exploración Caproni Ca.309 durante la Segunda Guerra Mundial. Además de que Miyazaki es un apasionado de la aeronáutica, se dice que el estudio adoptó este nombre por su significado, para dar a entender que llevaría “nuevos aires” a la animación japonesa. Aunque Nausicaä del valle del viento es considerada la primera película de Ghibli y la dirigió Miyazaki, se produjo un año antes de su fundación, en otro estudio conocido como Topcraft.
Tradición. Studio Ghibli se caracteriza por el empleo de técnicas de animación artesanales, que dependen en la menor medida posible de herramientas digitales. Es decir, la mayor parte de sus películas ha sido dibujadas y coloreada a mano, fotograma a fotograma, sobre papel o láminas transparentes, usando técnicas como acuarela, témpera o tinta. Los fondos se trabajan de manera independiente, lo cual, además de convertirlos en verdaderas obras de arte, les aporta suavidad, realismo, atmósfera y profundidad.
Ponyo. Para la película infantil Ponyo en el acantilado, que relata en 108 minutos la historia de una niña-pez, Ghibli manufacturó 170 mil fotogramas individuales. Para hacernos una idea de lo que eso significa: la producción polaco-británica Loving Vincent, pintada al óleo fotograma a fotograma, requirió alrededor de 65 mil para 95 minutos. Ghibli ha invertido años de trabajo para lograr escenas prodigiosas de fluidez natural. Una escena de 30 segundos de El viento se levanta (que perdió el Oscar ante Frozen) tomó un año y tres meses, pues cada uno de los personajes de la multitud plasmada fue dibujado, coloreado (con acuarela) y animado por separado.
Colombiana. En enero de 2024 se viralizó internacionalmente el caso de la colombiana Geraldine Fernández, quien aseguraba haber realizado a mano más de 25 mil fotogramas para El niño y la garza, la más reciente película de Hayao Miyazaki. Según ella, había creado solita los primeros 15 minutos de la película. Sin embargo, al confirmarse que su nombre no aparecía en los créditos, la barranquillera reconoció que había exagerado y que en realidad sólo creó unos 200 fotogramas, para finalmente admitir que no había tenido ningún tipo de participación en el largometraje, pero que le era muy difícil retractarse luego de que sus mentiras tomaran tanto vuelo.

Estilo. El estilo estético de Ghibli se caracteriza por su línea limpia, colores vibrantes, paisajes luminosos, escenarios muy detallados e iluminación suave que evocan nostalgia, felicidad y magia. No obstante, cada una de sus películas tiene sus propias particularidades y cuenta con personajes únicos que no se parecen a ningún otro, por lo que no es posible replicar un estilo concreto que englobe a Ghibli. La película El cuento de la princesa Kaguya, por ejemplo, fue realizada por completo en Sumi-e, un estilo tradicional japonés que se basa en acuarela, tinta negra y una pincelada muy suelta.
Sin guion. Cuando Miyazaki empezaba a crear una nueva película, todavía no tenía finalizado el guion, sino que la historia iba naciendo en el proceso de dibujo, reveló el director nipón en 2002 en entrevista con la revista Midnight Eye. “La producción empieza muy poco después, mientras los storyboards siguen desarrollándose. Nunca sabemos hacia dónde irá la historia, pero seguimos trabajando en la película a medida que se desarrolla (…). Es una forma peligrosa de hacer una película de animación y me gustaría que fuera diferente, pero, por desgracia, es mi forma de trabajar y todos los demás se ven obligados a hacerlo”, sostuvo el maestro, conocido por ser perfeccionista, estricto, pesimista y fumar 30 cigarros al día.
Oscar. Studio Ghibli ha ganado dos veces el Oscar a Mejor Película de Animación y ha estado nominado en seis ocasiones. El viaje de Chihiro fue la primera nominada y ganó la estatuilla en 2003, pero Miyazaki no se presentó a la gala en protesta por la invasión estadounidense a Irak. En 2014 el maestro japonés recibió un Oscar honorífico, luego de anunciar que se jubilaba. Sin embargo, volvió para una película más y en 2024, a los 83 años, ganó el Oscar por El niño y la garza, aunque de nuevo no estuvo presente en la ceremonia, esta vez debido a su edad. Las otras películas nominadas fueron El castillo ambulante y Se levanta el viento, ambas de Miyazaki, además de El cuento de la princesa Kaguya, de Takahata, y La tortuga roja, una coproducción entre Studio Ghibli y el estudio europeo Wild Bunch.
Fracaso. En 2020 Ghibli dio un torpe paso hacia la animación 3D, en su primera película producida totalmente con ordenador, de la mano de Goro Miyazaki, hijo mayor del famoso director. Anteriormente Goro había tenido gran éxito dirigiendo La colina de las amapolas, que respeta la estética tradicional de Ghibli y se ambienta en el Japón de los años sesenta; pero no le fue bien con Erwing y la bruja. La cinta, que no contó con la supervisión de los veteranos del estudio, fue destrozada por la crítica. Algunos dijeron que en general no era mala, pero sí decepcionante al provenir de la misma casa que creó Mi vecino Totoro, La tumba de las luciérnagas y La princesa Mononoke. Con todo, no se descarta que la nueva generación del equipo gire hacia métodos menos tradicionales, ojalá con mejor resultado.
Exclusivos. Existen nueve cortometrajes que sólo están disponibles para los visitantes del Museo Ghibli en Tokio y se proyectan en su pequeño Teatro Saturno, que cuenta con unas ochenta butacas. Uno de ellos es Mizugumo Monmon, corto de 15 minutos que cuenta la historia de una arañita de agua que se enamora de un zancudo de agua al que rescata de una muerte segura. Estrenado en enero de 2006, fue escrito y dirigido por el propio Hayao Miyazaki. La impresionante existencia del arácnido capaz de vivir bajo el agua a pesar de no tener pulmones se le había quedado grabada desde los años del colegio.