A más de un mes de la conmemoración del séptimo aniversario de la rebelión de abril de 2018, la vocera de la dictadura, Rosario Murillo, inició su discurso atacando a quienes protestaron contra el régimen Ortega-Murillo, al tiempo que justificó nuevamente el despojo de la nacionalidad a nicaragüenses opositores.
En su habitual alocución en medios oficialistas, Murillo expresó su evidente disgusto por las fechas de abril, aunque aseguró que es un “mes sagrado”.
“Hoy es 13 de marzo y vamos hacia ese abril sagrado, ese abril que profanaron, donde tanta sangre santa fue derramada por odio y ambición. Ese abril consagrado al amor y atacado a mansalva por los filibusteros hijos de William Walker”, declaró Murillo.
“Abril es para renacer y reverdecer con la fuerza del alma nicaragüense. Así fue como enfrentamos el sacrilegio de los cualquiera. Los renegados que nacieron traidores, que son indignos, vándalos, cobardes, lacayos y esclavos de los imperialistas de la tierra no son nicaragüenses, gracias a Dios”, agregó la vocera del régimen.

Anuncia “conmemoración” por abril
Aunque no precisó detalles sobre las actividades, Murillo aseguró que, de cara a abril, habrá “intensas celebraciones”.
“A pocos días de las intensas celebraciones de las fuerzas del amor en abril, de una heroica conmemoración de la paz que resguardamos celosamente porque la recuperamos del odio, de la discordia y de la traición a la patria”, afirmó.
Lea también: Pruebas contra Ortega y sus secuaces no desaparecerán gracias a juicio argentino
355 asesinados por la Policía y paramilitares con la complicidad del Ejército
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) presentó el 15 de noviembre de 2021 una actualización del registro de víctimas fatales en el contexto de la crisis de derechos humanos iniciada en abril de 2018 en Nicaragua, en la que cifró en 355 las personas asesinadas. De acuerdo con la CIDH, de las 355 víctimas, 15 eran mujeres y 340 hombres.
Lea también: Cinco años de aquel 18 de abril: «No hemos perdido la pelea, estamos en la lucha»
Por su parte, el Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua (GHREN), de la Organización de Naciones Unidas (ONU), presentó el 26 de febrero de 2025 un informe en el que profundiza en las instituciones y personas responsables de los principales patrones de violaciones de derechos humanos, abusos y crímenes de lesa humanidad perpetrados en el país desde abril de 2018. Entre las instituciones señaladas, menciona al Ejército y la Policía.
Aunque el Ejército de Nicaragua aseguró públicamente que su papel durante las protestas se limitó a proteger bienes estratégicos y negó su participación en la represión, el informe del GHREN sostiene que obtuvo información creíble sobre su involucramiento en la represión, incluyendo el uso de armas letales en coordinación con la Policía y grupos paramilitares.