Foto: Stanford Report

Mayoría de miembros de la ONU apoya reclamo de China sobre Taiwán, sin insistir en medios pacíficos

El 62 de por ciento de los miembros de la organización internacional reconoce a la República Popular China como el único representante legítimo de China, dice un estudio

Escuchá esta nota
0:00 / 0:00
1.0x

Lista de reproducción

  • No hay más artículos para escuchar

Desde 1972 al presente, la República Popular China (RPC) ha logrado que 119 países – el 62 por ciento de los miembros de la ONU, la mayoría de la comunidad internacional – apoyen el “principio de una sola China” que incluye la noción de que Taiwán es una parte inalienable del territorio chino.

De esa cifra, unos 89 países han endosado “el principio de una sola China” junto a un apoyo a los esfuerzos de Pekín de “lograr la reunificación nacional”, y lo han hecho sin especificar que dichos esfuerzos deban ser pacíficos. Aunque sea discutible, eso significaría en la práctica que hay un consentimiento de esos estados al uso de la fuerza por la RPC para tomar control de Taiwán, según un estudio del respetado think thank australiano The Lowy Institute de enero de 2025.

Lea también: Cómo los aranceles de Trump pueden poner en riesgo la era del libre comercio que impera desde el fin de la Segunda Guerra Mundial

En 1972, la República de China (Taiwán) fue expulsada de la ONU.

El estudio del analista y consultor australiano Benjamin Herscovich, titulado en inglés “Five One-Chinas: The contest to define Taiwan – A world-first dataset and framework for understanding every UN member state’s position on Taiwan”, está disponible en el sitio web de The Lowy Institute:

Los datos recopilados y analizados “muestran un amplio apoyo a la posición de la PRC sobre Taiwán. En total, 119 paises (62 por ciento de los miembros de la ONU) apoyan ´el principio de una sola China´ de Pekín y afirman la soberanía de China sobre Taiwán”, sostiene el estudio de Herscovich. “Además, un respaldo fuerte creciente para la posición de Pekín es una característica común de los comunicados recientes firmados por la RPC y muchos de sus socios diplomáticos”.

“Un ejemplo particularmente visible de esta tendencia es un número creciente de declaraciones de apoyo para todos  los esfuerzos de la RPC para ´lograr la reunificación nacional´, o que dejan por fuera cualquier calificación que los objetivos de Pekín sean alcanzados pacíficamente”, agrega el análisis.

Por ejemplo, en septiembre pasado, 53 estados africanos expresaron su firme apoyo a “todos los esfuerzos del gobierno chino para lograr la reunificación nacional”. Globalmente, 89 miembros de la ONU, el 46 por ciento del total de estados integrantes, han combinado su aprobación del principio de una sola China con lo que parece ser un apoyo rotundo a las acciones de Pekín para “conseguir la reunificación nacional”.

Los gobiernos de Taipéi sostienen que la República de China (Taiwán) es un estado soberano. Sin embargo, solo 11 estados en el mundo aún reconocen diplomáticamente a la isla asiática. En cambio, la doctrina oficial del gobierno chino afirma que Taiwán es parte de China, una “provincia rebelde” que en algún momento deberá ser reunificada con “la madre patria”, para lo cual nunca ha descartado el uso de la fuerza por completo, un discurso usado por sus líderes desde Mao Zedong hasta Xi Jinping hoy.

No es lo mismo el principio de una sola China que la política de una sola China

Para una mejor comprensión, hay que precisar la diferencia entre “el principio de una sola China” como lo define Pekín, y la “política de una sola China” como lo usa el estudio de Herscovich. Bajo el primer concepto, el único representante legítimo de la nación china es la República Popular China y Taiwán es parte inalienable de China; es decir, se endosa la soberanía china sobre Taiwán. El segundo concepto se refiere únicamente a reconocer que la RPC es el único representante legítimo de la nación china, pero sin respaldar la soberanía de China sobre la isla.

El análisis dividió a la comunidad internacional, 193 países del mundo, en cinco grupos según el grado de apoyo a las tesis del régimen del Partido Comunista Chino (PCC). Estos son:

  1. Equipo Taipéi.  Formado por once países que tienen relaciones diplomáticas plenas con la República de China (Taiwán). Guatemala, Belice, Paraguay, la Santa Sede y algunas islas del Caribe están en este grupo.  
  2. Partidarios del estatus quo (Status Quo-ists).  Son 40 países en total. Aunque reconocen diplomáticamente al gobierno pekinés, no respaldan “el principio de una sola China” y en su lugar siguen (en la práctica) la “política de una sola China”. Usan formulaciones diplomáticas tales como “toma nota de”, “reconoce” o “respeta” la afirmación de Pekín de que Taiwán es parte de China, pero se abstienen de endosarla explícitamente. Tampoco apoyan la independencia de Taiwán. Ejemplos son países como Estados Unidos, India, Japón, Australia, Trinidad y Tobago. No es el grupo más numeroso, pero es el grupo con más poder globalmente, representa más del 50 por ciento del PIB global y del gasto militar a nivel mundial.
  • Emisores de Señales Mixtas (Mixed Signallers).  Son 23 países. Siguen “políticas de una sola China”, pero declinan endosar “el principio de una sola China” defendido por la diplomacia pekinesa. Pero, al contrario de los partidarios del estatus quo, admiten la soberanía de China sobre el territorio de Taiwán. Miembros del grupo tres están en América Latina, Europa, Oriente Medio y Asia, son por lo general países con economías pequeñas y con limitada influencia global, con la notable excepción de Francia, miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU y gran potencia nuclear.
  • Los que se inclinan hacia Pekín (Beijing Leaners). Son 30 estados. Han endosado el principio de una sola China como lo define China y la soberanía de China sobre Taiwán. Costa Rica está en esta categoría.
  • Partidario de Pekín (Beijing Backers). Son 89 estados. Apoyan el principio de una sola China y el reclamo chino de que Taiwán es una parte inalienable del territorio chino, y, además, declaran su apoyo a los esfuerzos de la RPC para “lograr la reunificación nacional” sin especificar que esos esfuerzos deben ser pacíficos, consintiendo (discutiblemente) el uso de la fuerza por la RPC para tomar control de Taiwán.  Nicaragua es parte de este grupo.

Lea además: Trump amenaza a los BRICS con aranceles del 100 % si «juegan» con el dólar

El grueso de los integrantes de los grupos cuatro y cinco está en África, un continente donde China ha logrado el éxito rotundo de expulsar a la isla; todos los estados africanos reconocen a China, excepto el minúsculo reino de Eswatini. Pero también pertenecen a estas categorías estados de América Latina, Europa y Asia. Son por lo general países en desarrollo.

Conclusiones

El estudio australiano sostiene que si bien una decidida mayoría de miembros de la ONU reconoce a la RPC como el representante legítimo de China y acepta la soberanía de Pekín sobre Taiwán, la comunidad internacional está muy lejos del “consenso universal” sobre “el principio de una sola China”, pregonado por la diplomacia del gigante asiático. 51 estados no han endosado el mencionado principio.

Por lo tanto, Herscovich concluye que lo que hay es una polarización global en torno al asunto, lejos de cualquier consenso. Sin embargo, los datos son claros y arrojan un apoyo mayoritario entre los estados de la ONU a las tesis del gobierno comunista chino.

El estudio advierte con preocupación la tendencia a que una mayoría de estados (46 por ciento) apoyen no solo el reclamo de soberanía sobre Taiwán por China, pero que a la vez apoyen “los esfuerzos por lograr la reunificación nacional” sin especificar que esto debe ser por métodos pacíficos, lo que, al menos en teoría, se presenta como un potencial apoyo a un uso de la fuerza militar para obtener ese resultado.

Otra importante conclusión es que con el estado actual de cosas, el estatus quo donde Taiwán permanece como un país independiente de facto presenta un panorama poco prometedor. Herscovich sostiene que “Pekín está ganando sin luchar”, dado sus notables avances diplomáticos.

Se plantean dos posibles escenarios del efecto de estos avances diplomáticos. Primero, un mayor apoyo a la postura pekinesa en el mundo puede llevar al liderazgo de la potencia a pensar que podrá lograr su objetivo de dominar Taiwán con métodos políticos y diplomáticos y no con recursos militares, que un apoyo creciente lleve a una situación de hechos consumados logrados por la vía diplomática.  El otro escenario es que, al contrario, un creciente apoyo internacional puede llevar a los líderes chinos a optar por una solución de fuerza, y que la reacción internacional puede ser minimizada.

Internacionales China ONU Taiwán archivo

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí