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Los nicaragüenses han visitados los mercados en los últimos y la mayoría ya tienen todo listo para, en la noche de este sábado 7 de diciembre, celebrar la tradicional Gritería en honor a la Virgen María, tradición que iniciará oficialmente a las 6:00 de la tarde con el grito de ¡¿Quién causa tanta alegría?!
En el Viejo, Chinandega, se realizó este viernes la histórica Lavada de la Plata, que contó con la presencia del cardenal Leopoldo Brenes, en medio de una importante presencia de la feligresía católica.
«Este es mi tercer año que vengo, desde León, y siempre seguimos esta tradición porque es parte de nuestra fe en la Virgen, esperando también mañana, el 7 de diciembre, para ir a cantar ¿Quién causa tanta alegría?», dijo este viernes el poblador leonés Maykel Darce a medios oficialistas.

En los ocho mercados que existen en Managua, hubo descuentos y promociones en los artículos que se reparten en las purísimas.
A las 12:00 del mediodía de este viernes, también se produjo el repique que se escucha año en la basílica de El Viejo, mientras que en todo el país los devotos arreglan los últimos detalles de los altares dedicados a la imagen de la Inmaculada Concepción.
Historia de la Gritería
La iglesia de San Francisco, de León es el lugar donde empezó la celebración de La Purísima a la Virgen Concepción de María, una devoción que se encarnó entre los nicaragüenses desde 1742, ha expuesto el historiador Rodrigo Silva.
Fueron los misioneros españoles, en particular los franciscanos, quienes trajeron a América la devoción por la Virgen María y su Inmaculada Concepción.
La Gritería habría empezado el 7 de diciembre de 1857, cuando monseñor Gordiano Carranza, desde el atrio de la Iglesia de San Felipe, en León, animó al pueblo a visitar casa por casa y a alzar sus propios altares a la vez de rezar, cantar y gritar a la Virgen.
De León la fiesta saltó a Masaya, Managua y Granada y de allí se extendió por todo el país.
El Obispo Carranza revivió la tradición religiosa de la Gritería para pedir la intersección de la Inmaculada para poner fin a la guerra que se libró entre 1854 y 1857, según Silva.
