Brics+, el gigante desalmado

Sobre los Brics se ha informado y comentado mucho en estos días, con motivo de su cumbre número 16 que realizó esta semana en la ciudad rusa de Kazán.

Se llama Brics el bloque de países integrado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, que fue creado en 2010 con el objetivo de impulsar un nuevo orden internacional libre de la influencia de Estados Unidos (EE. UU.) y demás potencias capitalistas democráticas.

En enero del presente año fueron incorporados al Brics cuatro países más: Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Etiopía e Irán, por lo que ahora se llama Brics+. Argentina, que también había sido admitida en el bloque, se abstuvo de entrar al asumir el poder en diciembre del año pasado el presidente Javier Milei, aliado de EE. UU. Y Arabia Saudita, que también fue aprobado su ingreso, ha postergado su incorporación.

Ahora, en la cumbre de Kazán los Brics+ crearon la categoría de “Estados asociados” con varios países que quieren ingresar al bloque, pero hasta después de algún tiempo podrían pasar a ser miembros plenos. En esa categoría fueron admitidos Argelia, Bielorrusia, Bolivia, Cuba, Indonesia, Kazajistán, Malasia, Nigeria, Tailandia, Turquía, Uzbekistán y Vietnam. Venezuela y Nicaragua también pretendían entrar, pero fueron rechazados al ser vetados por Brasil cuyo presidente Lula da Silva entró en contradicciones políticas con Nicolás Maduro y Daniel Ortega, sus afines ideológicos que hasta no hace mucho eran también sus aliados.

Precisamente el rechazo de los Brics+ para admitir a Nicaragua pese al patrocinio de Rusia y China, es lo que ha motivado los mayores comentarios aquí, puesto que ha sido una clara y contundente derrota de la política exterior del régimen de Daniel Ortega.

Sin embargo, cabe aclarar que el rechazo de los Brics+ a Nicaragua no ha sido porque en este país no hay democracia y el régimen viola masiva y sistemáticamente los derechos humanos. Eso no podría ser, puesto que en casi todos los países miembros del Brics+ no hay una democracia auténtica ni se respetan los derechos humanos.

El bloque de los Brics+ ha definido como sus principios, el multilateralismo y la no intervención, el desarrollo inclusivo y sostenible, la equidad y el respeto mutuo, y la diversificación de alianzas estratégicas para suprimir la dependencia de las instituciones financieras occidentales. En tanto que sus objetivos son el fortalecimiento de la cooperación económica y comercial, la desdolarización de sus economías, creación de nuevas instituciones financieras opuestas al FMI, el Banco Mundial y el BID, establecer una voz común en la ONU y otros foros internacionales y expandir su membresía e influencia en el mundo.

Para los Brics+ la democracia y el respeto a los derechos humanos carecen de importancia, o en todo caso son cuestiones secundarias. De allí que sus principios y objetivos no incluyen esos valores que son tan caros a Occidente y las naciones asiáticas democráticas.

Sin duda que el bloque de los Brics+ es un gigante en el mundo actual. Representa hasta ahora el 45 por ciento de la población mundial y el 36 por ciento de la producción global. Produce el 30 por ciento del petróleo que se consume en el planeta y más o menos el 22 por ciento de las exportaciones globales.

Pero es un gigante sin alma, porque carece de los valores de la libertad, la democracia y el respeto a los derechos humanos, que son los que dan sentido a las personas y la vida social y han hecho grande, respetable y sostenible la cultura y política del mundo occidental.

Editorial
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