El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador y el dictador nicaragüense, Daniel Ortega. Foto: ARCHIVO.

AMLO concluye su mandato: así fue la «fría» y ambigua relación con Ortega

La relación entre el expresidente mexicano y el dictador Daniel Ortega fue mínima. Analistas opinan sobre el escenario con el nuevo gobierno de Claudia Sheinbaum

El presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador (AMLO) concluyó su mandato este 30 de septiembre y Claudia Sheinbaum, su sucesora del mismo partido (Movimiento de Regeneración Nacional-Morena) y la primera mujer presidente de México, tomó posesión el martes 1 de octubre. A consideración de analistas consultados por LA PRENSA, las relaciones entre el mandatario mexicano saliente y el dictador Daniel Ortega fueron «frías» y, al parecer, la administración de Sheinbaum tampoco tiene interés en fortalecerlas.

Pese a que el régimen Ortega Murillo «felicitó» a López Obrador el 2 de julio de 2018 a raíz de su triunfo en las elecciones generales en México ―casi tres meses después del estallido social en abril de ese mismo año en Nicaragua―, AMLO evitó a Nicaragua durante su gira presidencial por Centroamérica en mayo de 2022.

Toma de posesión de Claudia Sheinbaum como nueva presidenta de México. Foto: LA PRENSA/Tomado de X

Además, el dictador Daniel Ortega no asistió a la toma de posesión de Sheinbaum este 1 de octubre y tampoco lo hizo a la toma de López Obrador en 2018.

«No es López Obrador el que se aísla, sino el Gobierno de Nicaragua. Las relaciones institucionales entre Nicaragua y México son frías, más allá de algunas coincidencias ideológicas», dijo el politólogo Irán Moreno, presidente de la Fundación de Estudios Políticos, Económicos y Sociales Progresistas.

A consideración del analista, durante los seis años de mandato de López Obrador, la relación con Ortega fue mínima, debiéndose esto también a una disposición del mandatario mexicano de no gestionar personalmente las relaciones con otros líderes de la región y delegando estas acciones en su entonces canciller, Marcelo Ebrard.

José Irán Moreno Santos, politólogo mexicano. Foto: Cortesía / Barrio.

México cuida su imagen

En opinión de Moreno, la relación «fría» también se debe a que México cuida sus relaciones y la imagen que se desprende de los acercamientos con otros líderes y Estados de la región.

«Creo que la relación con Daniel Ortega es fría porque, al igual que con la dictadura venezolana, no se coincide en términos de democracia. Más que beneficiarlo, lo perjudicaría y por eso evita que México se le vea con ese tipo de relaciones porque puede atentar contra su imagen, su investidura y su perfil demócrata», consideró.

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El analista político nicaragüense José Dávila coincide con Moreno al asegurar que la distancia que puso López Obrador se debe a la naturaleza de la dictadura Ortega Murillo que encarcela, destierra y reprime a la población, por lo que, a su consideración, «no tomar distancia de un régimen de este nivel de crueldad es una afrenta hasta de un gobierno que se considere de izquierda. No se puede tolerar o defender lo indefendible».

Sin embargo, en espacios regionales como la Organización de Estados Americanos (OEA), México no siempre condenó la represión de la dictadura, excusándose en el principio de no intervención en los asuntos internos de los países miembros del organismo.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador. Foto: EFE/ Isaac Esquivel

La única vez que AMLO defendió a Ortega

Luego del anuncio de Estados Unidos de no invitar a Cuba, Nicaragua y Venezuela a la Cumbre de las Américas, López Obrador no asistió y delegó la participación a su canciller, Marcelo Ebrard.

Según AMLO, su decisión se desprende de la negativa de Estados Unidos de no invitar a los tres países con regímenes dictatoriales.

“Sería el colmo que nosotros asistiéramos a una Cumbre en ese contexto, eso es contrario a la política exterior de México, a lo que establece nuestra Constitución, a la no intervención, a la autodeterminación de los pueblos”, dijo López Obrador en esa ocasión.

El 7 de abril 2024, dos años después, Ortega «devolvió el favor». El régimen puso fin a las relaciones con Ecuador luego que la policía de este país irrumpiera la Embajada de México en Quito, para capturar al exvicepresidente ecuatoriano, Jorge Glas, quien se encontraba asilado en la sede diplomática mexicana. La reacción de López Obrador llegó dos días después. En su acostumbrada conferencia de prensa matutina, el presidente mexicano agradeció a Nicaragua por haber roto relaciones con Ecuador.

“Sin que nosotros lo pidiéramos, Nicaragua decide romper relaciones con Ecuador y le agradecemos a Nicaragua, porque nobleza obliga, y vamos a continuar”, dijo López Obrador.

López Obrador «olvidó» toma de posesión de Ortega

Uno de los episodios más notorios de la «distancia» entre López Obrador y Ortega sucedió el 10 de enero de 2022, cuando el dictador tomó posesión luego de unos cuestionados comicios generales en noviembre del año anterior antecedidos por el encarcelamiento de líderes opositores.

Durante su conferencia de prensa matutina, López Obrador aseguró que sería «imprudente» no enviar a nadie a Nicaragua para la toma de posesión de Ortega en 2022, aunque olvidó la fecha.

“Todavía no se decide. ¿Cuándo es la toma de posesión? ¿Hoy? No sabía. Vamos a ver si da tiempo de que llegue, porque nosotros tenemos buenas relaciones con todos, y no queremos ser imprudentes”, dijo López Obrador en esa ocasión.

Pero Ortega tampoco asistió personalmente a la toma de posesión de Sheinbaum y delegó a su nuevo canciller Valdrack Jaentshcke para asistir a la ceremonia, según informó la vocera de la dictadura, Rosario Murillo, en su alocución del martes.

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«Si Ortega no asiste a la toma de posesión de López Obrador y de Claudia Sheinbaum es por decisión personal, porque el Estado mexicano envía las invitaciones correspondientes. Si el gobierno nicaragüense manda a un representante es una decisión del Estado nicaragüense», consideró Moreno.

Nicólas Maduro, Mohsen Rezai, Daniel Ortega y Miguel Díaz Canel, en el acto de la toma de posesión del dictador el 10 de enero de 2022.

Relaciones con Sheinbaum serán iguales

La dictadura Ortega Murillo felicitó a Sheinbaum por su toma de posesión el martes y aseguró que la nueva mandataria podrá contar con Nicaragua para «las luchas necesarias».

No obstante, Moreno considera que las relaciones del régimen con Sheinbaum serán iguales que las de López Obrador.

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«No creo que se den visitas a Nicaragua porque no beneficia a México que más allá de defender la soberanía nacional, en momentos en los que caiga la dictadura pueda incidir de alguna manera. Pero de momento, no veo ninguna relación más allá de la institucional», señaló Moreno.

La «carta» que envió AMLO a Ortega y la nula respuesta de la dictadura

El 22 de febrero de 2023, 13 días después que la dictadura desterrara a 222 reos políticos hacia Estados Unidos, el mandatario mexicano mostró una carta que envió a Ortega el 1 de diciembre en la que ofreció asilo a los presos políticos especialmente por el estado de salud de la excomandante guerrillera Dora María Téllez.

“Considero que es un gesto humanitario hacia la señora Téllez, o cualquier otra de las personas hoy recluidas, de ninguna forma iría en deshonro de la política soberana de Nicaragua y sería recibido positivamente por la comunidad internacional”, señala la carta enviada por López Obrador y que, según el mandatario, no obtuvo respuestas por parte de la dictadura.

Posteriormente, López Obrador también ofreció «asilo, nacionalidad, lo que ellos quieran» a los desnacionalizados y desterrados políticos, remarcando que «la nacionalidad no se puede perder por decreto».

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Según Dávila, Ortega, al no aceptar el apoyo o gestiones de AMLO para la liberación de los presos políticos, actuó de forma vengativa para no darle crédito a un gobierno de izquierda, pero que no es incondicional de sus desmanes.

«En su delirio de grandeza Ortega iba a entrar en acuerdos, solo con los Estados Unidos porque es parte de su megalomanía, y consideraba que así mejoraba un poco su imagen en comparación con hacerlo con un gobierno de izquierda», refirió Dávila.

José Dávila, analista político. Foto: LA PRENSA.

Nicaragua, un mal ejemplo

Moreno consideró que el ejemplo de Ortega y Murillo se está «exportando» a otros países de la región, incluyendo México y que por esta razón, tanto la comunidad internacional como actores internos deben presionar a las nuevas autoridades para que no se salgan de la vía democrática.

«Es un riesgo que México tolere ese tipo de gobierno. México debería incidir para que esto no ocurra. Nicaragua es un ejemplo de lo que no debemos transitar, ni desde la izquierda, ni de la derecha ni del centro», dijo Moreno.

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