Nicaragua es un país, donde el beisbol es su deporte principal que causa un cúmulo de emociones que generan una variedad de comentarios exagerados tanto en el aspecto positivo como en el negativo. Sin embargo, hasta 1976 ningún pelotero pinolero había llegado a las Grandes Ligas, el nivel de exigencia más alto en esta disciplina. Sin embargo, el 14 de septiembre de ese año desembarcó el primero, Dennis Martínez vistiendo el uniforme de los Orioles de Baltimore.
Dennis Martínez tuvo un debut brillante contra los Tigres de Detroit, fue en el rol de relevista con un trabajo de 5.2 entradas sin carreras, permitió cuatro hits, otorgó una base por bola, ponchó a cinco, se llevó el triunfo, el primero de sus 245 que al momento de su retiro fueron la cifra máxima de un lanzador latino que se mantuvo por 20 años hasta que en 2018 Bartolo Colón se adueñó de esa distinción y estableció una nueva marca con 247 victorias.
Puede interesarte: “El Bóer será manejado desde la Presidencia”, asegura una fuente a LA PRENSA
El granadino fue el tercer serpentinero de los Orioles de Baltimore detrás del abridor Ross Grimsley y Dave Pagan. Ingresó al montículo en el cuarto inning con dos corredores sobre las bases con la pizarra 7-5 a favor de los Tigres de Detroit que amenazaban con un aumentar su ventaja en el marcador con solo un out. Sin embargo, Martínez silenció a los felinos de principio a fin en su presentación, ponchó a Mickey Stanley y Bill Freehan para acabar con el peligro dando inicio al debut más impresionante de un nicaragüense en el mejor beisbol del planeta.
En el quinto capítulo, Dennis logró su racha de ponchar a los tres primeros bateadores que enfrentó en las Grandes Ligas cuando eliminó por la vía de los tres strikes a Chuck Scrivener, quien fue paralizado por un disparo en el centro del plato que le generó una sensación de impotencia ante los envíos del novato al escuchar el grito de strikeout (ponchado en inglés) del árbitro principal, Jerry Neudecker.
En el cierre del séptimo episodio, los Orioles voltearon el marcador con racimo de cuatro anotaciones, materializaron el 9-7 definitivo del cotejo que le permitió a Dennis Martínez agenciarse el triunfo gracias a batazos oportunos, impulsadores de carreras de Lee May, Mark Belanger y del miembro del Salón de la Fama, Brooks Robinson quien ingresó al desafío como emergente a brindar su aporte con el madero.
Dennis Martínez rompió la barrera que parecía inalcanzable para los nicaragüenses, que años antes de su debut varios quedaron en el camino con herramientas notables para llegar al “Big Show” como: Francisco Dávila, Duncan Campbell, Rigo Mena y Réne “El Ñato” Paredes.
Se convirtió en el mejor pelotero pinolero de todos los tiempos con una ilustre carrera de 23 temporadas con un balance de 245-193, 3.70 de efectividad en 3,999.2 innings, 2,149 ponches, cuatro apariciones en Juegos de Estrellas, un título de efectividad y un juego perfecto.