Este lunes, mientras el nuevo presidente de Panamá, José Raúl Mulino, firmaba un acuerdo en temas migratorios con Estados Unidos, una delegación de la dictadura orteguista, encabezada por el canciller nicaragüense, Denis Moncada, se reunió con el exmandatario panameño Ricardo Martinelli, quien se encuentra asilado en la Embajada de Nicaragua en Panamá desde el 7 de febrero de 2024.
Esta acción genera algunas teorías alrededor de la relación que la nueva administración panameña tenga con el dictador Daniel Ortega, luego que Estados Unidos anunciara este martes que sigue contando con Panamá y la administración de Mulino como un importante socio en la región.

“Recibí la grata visita del honorable canciller de la hermana República de Nicaragua, Denis Moncada, quien vino a la toma de posesión del presidente José Raúl Mulino”, dijo Martinelli, quien se encuentra refugiado en la Embajada de Nicaragua.
Según la publicación del exmandatario, la delegación orteguista estaba conformada por María Amelia Coronel Kinloch, ministra del Interior; el ministro de Fomento, Industria y Comercio, José de Jesús Bermúdez Carvajal; y la embajadora de Nicaragua en Panamá, Consuelo Sandoval Meza.
No obstante, no se detallaron los temas que se abordaron durante el intercambio entre la delegación orteguista y Martinelli, a raíz de la visita que no fue anunciada por la vocera del régimen, Rosario Murillo, en su alocución del mediodía.
Panamá no cambiará a EE. UU. por Ortega
El catedrático de relaciones internacionales de la Universidad de Panamá, Euclides Tapia, dijo a LA PRENSA que no prevé cambios en la política exterior panameña, pese a que Martinelli está en la Embajada de Nicaragua.
Según Tapia, la dictadura podría contar con Panamá como un potencial aliado por la presencia de Martinelli en la embajada, el mentor de Mulino.
“Sí buscará un aliado con Panamá, pero es muy difícil que comprometa su política exterior a Nicaragua. Obviamente, intentará influenciar, porque se cree al igual que Somoza. Panamá no puede condicionar su política exterior y mucho menos a Nicaragua. Eso no va a ocurrir”, dijo Tapia.

Sobre la visita de Moncada y una delegación orteguista a la Embajada en Panamá, Tapia consideró que debe verse solo como “un acto de solidaridad” de la dictadura orteguista con Martinelli.
“Además, esto es para ratificar que Nicaragua está dispuesta a mantener la situación sin que haya variación, en tanto Panamá decida qué hacer con el caso de Martinelli”, dijo Tapia.
Panamá seguirá siendo parte de la órbita de EE. UU.
A consideración del politólogo nicaragüense José Antonio Peraza, Panamá seguirá siendo un importante socio en la región de Estados Unidos, especialmente con una administración bajo la sombra de Martinelli.
“Panamá no se va a salir nunca de la órbita de Estados Unidos y mucho menos el partido de Mulino y Martinelli. Es que esto es claro: Martinelli necesitaba un lugar para esconderse y estaba claro que el lugar más seguro para los acusados por peculado es Nicaragua”, manifestó Peraza.
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Además, consideró que la alianza entre Martinelli, Mulino y Ortega solo “servirá para algunas cosas” y descarta que Panamá se convierta en un aliado de Ortega en la región.
“Esa alianza entre Martinelli, Mulino y Ortega es para ciertas cosas. Pero eso no cambia la relación con Estados Unidos y los países de Europa. Necesitan a Ortega para algunas cosas, pero en todo lo demás, el sistema continúa”, aseveró.
Salvoconducto
A consideración de Tapia, cuando se resuelva la situación de Martinelli, Nicaragua podría dejar de estar en medio de la política de Panamá.
“Si antes se requería un salvoconducto, no creo que Mulino se lo va a negar. Si Martinelli no quisiera el salvoconducto lo podría desvincular de Nicaragua, que saldría del ruedo”, refirió Tapia.
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“También, podría ser que se le otorgue el salvoconducto y que no se quede en Nicaragua. Martinelli puede buscar otro destino”, añadió.
Tensiones por refugio a Martinelli
El refugio otorgado a Martinelli creó tensiones entre el régimen de Ortega y la administración de Laurentino Cortizo.
El pasado 8 de marzo, La Prensa de Panamá informó que el Ministerio de Relaciones Exteriores del país centroamericano comunicó a la Embajada de Nicaragua que no reconocía el traslado del Consulado a una vivienda identificada como 61B, una instalación contigua a su sede diplomática, en la que permanece asilado el exmandatario Ricardo Martinelli desde el pasado 7 de febrero.
El 5 de marzo pasado, un juzgado emitió una orden de captura contra Martinelli por una condena de blanqueo de capitales, un día después que fuera inhabilitado por las autoridades electorales de Panamá para presentarse como candidato presidencial a los comicios que se realizaron en mayo.