En medio del endurecimiento de las políticas migratorias contra los cruces irregulares, que ahora incluye el traslado a Guatemala de los migrantes que intentan cruzar la frontera de Estados Unidos sin realizar la cita previa a través de la aplicación CBP One, la cantidad de nicaragüenses detenidos por la patrulla fronteriza sigue en descenso.
En abril la patrulla fronteriza detuvo a 7,375 nicaragüenses, la cifra es la más baja desde los últimos meses del año pasado. Sin embargo, la cantidad de detenidos en los primeros cuatro meses del 2024 sumó 37,306 personas, cantidad superior a los 18,200 de los mismos meses del año pasado.
El más reciente reporte de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP por su sigla en ingles) detalla que los 7,375 migrantes nicaragüenses detenidos que cruzaron sin visa la frontera sur de su país es la cifra más baja desde diciembre cuando detuvieron a 13,697 o la de febrero cuando los detenidos fueron 11,402. Sin embargo es superior a los 5,747 que detuvieron en abril del año pasado.
En total, durante abril la patrulla fronteriza detuvo a 247,837 personas que cruzaron irregularmente la frontera. La cifra es superior a las 246,355 que detuvo en marzo y es la más alta desde el inicio de 2024. Del total de detenidos en abril 23,166 eran venezolanos; 21,439 haitianos; y 16,870 cubanos. Es decir, que estos tres países junto a Nicaragua aportaron cerca del 30 por ciento del total, que equivale a 68,850 personas.
Lea también: ¿En qué consiste la regla propuesta en EE. UU. para acelerar el proceso de denegación de asilo y deportaciones?

Migrantes siguen cruzando la frontera
Como ocurre históricamente, cerca de treinta por ciento de la cuota la aportó México, ya que en el periodo de referencia las autoridades detuvieron a 60,730 mexicanos. El resto de detenidos eran ciudadanos de unos veinte países entre los que sobresalen los del triangulo norte: Guatemala, El Salvador y Honduras.
La migración irregular nicaragüenses, venezolanos, haitianos y cubanos se mantiene en niveles altos, pese a que entre enero de 2023 y abril de 2024 unas 435 mil personas de estos cuatro países recibieron el parole humanitario, un mecanismo que permite entrar por vía aérea a ese país y vivir y trabajar legalmente durante dos años a ciudadanos de Venezuela, Cuba, Haití y Nicaragua.
Como parte de este proceso, entre enero del 2023 y febrero de 2024 la administración de Biden autorizó el ingreso de unos 71 mil nicaragüenses bajo la figura de parole humanitario.
Además, entre enero del 2023 y abril de este año unos 547,000 migrantes irregulares, entre los que habrían muchos nicaragüenses, programaron citas a través de la aplicación CBP One, para presentar su solicitud de asilo en alguno de los puertos de entrada terrestre habilitados.
Lea además: Más de 435 mil nacionales de Cuba, Nicaragua, Venezuela y Haití han llegado a EE.UU. con parole humanitario
Crecen las deportaciones
Pero desde la habilitación del parole humanitario y de la aplicación CBP One, cerraron la frontera a los cruces irregulares. Desde que ambos mecanismos se establecieron la administración del demócrata Joe Biden le advirtió a los migrantes irregulares, que si cruzaban la frontera sin tener una cita en los puertos de entrada habilitados, los devolverían a México o deportarían a sus países de origen.
Recientemente funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional (DHS por su sigla en inglés) confirmaron que como parte del reforzamiento de la política migratoria de la administración Biden, entre mayo de 2023 y el 17 de abril de 2024, “las autoridades migratorias han expulsado o devuelto a más de 690 mil personas», de más de 170 países.
Además, en los últimos días crecieron las denuncias de que a las personas que cruzan la frontera estadounidense por puestos fronterizos no habilitados, las devuelven a México donde, las autoridades de ese país se encargan de trasladarlas por tierra hasta la frontera con Guatemala.
Lea además: En febrero repuntó la detención de migrantes nicaragüenses en la frontera de EE.UU.
Devuelven a los migrantes a Guatemala
Alejandra Corona, directora del Servicio Jesuita a Refugiados en Ciudad Juárez, México le confirmó a la Voz de América que en los últimos días se está institucionalizando la política de retorno a Guatemala. «Los migrantes son retornados a Ciudad Juárez con la intención de que inmediatamente sean trasladados por el Instituto Nacional de Migración (INM) al sur del país, con la intención de que sean retirados del país por la frontera sur», aseguró Corona.
La Voz de América recogió el testimonio de varios migrantes que cruzaron la frontera sin haber hecho la cita a través de la aplicación CBP One y aseguraron que los llevaron a México engañados.
Según los denunciantes, después de cruzar la frontera y entregarse a la patrulla fronteriza, los oficiales les dijeron que los trasladarían a otros albergues donde hubiera cupo para que los procesaran, pero en realidad los llevaron a México y en suelo mexicano los entregaron a los funcionarios del Instituto Nacional de Migración (INM), estos a su vez trasladan a los migrantes hacia Tapachula, en la zona fronteriza con Guatemala.
Los afectados lamentaron haber perdido tanto tiempo y dinero y haber enfrentado tantos riesgos en su travesía y pidieron que si no hay oportunidad de ingresar a suelo estadounidense, mejor los deporten directamente a sus países.
Endurecen las políticas migratorias
Sin embargo, la política que comenzó a implementarse en los últimos días es devolver a México a los migrantes que no tienen cita programada en la aplicación. Así lo confirmó Claudio Herrera, vocero de la patrulla fronteriza de El Paso, Texas a la Voz de América.
«Lo hemos utilizado en varias ocasiones a través de transporte en donde llevamos a personas hasta El Puente Internacional y los entregamos a las autoridades mexicanas de migración quienes toman en custodia a estos migrantes», dijo el funcionario.
Hasta ahora las autoridades migratorias de México y Guatemala no se pronuncian sobre este tema, sin embargo, organizaciones que apoyan a los migrantes consideran que este nuevo mecanismo forma parte del endurecimiento de las políticas para frenar la migración irregular.