A seis años de la masacre del 30 de mayo de 2018, la Asociación Madres de Abril (AMA) promueve actividades de conmemoración en Costa Rica y Estados Unidos, donde reiterarán su demanda permanente de justicia sin impunidad para las más de 350 personas que fueron asesinadas por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
En Carolina del Norte, Estados Unidos, AMA detalló que realizarán una misa “en memoria de nuestros familiares víctimas mortales de la represión estatal de 2018 en Nicaragua”.
La homilía se realizará el próximo jueves 30 de mayo, a las 7:00 de la noche en la iglesia Asunción de la 4207 Shamrock Drive, Charlotte, Carolina del Norte.
Lea también: Convocan a vigilia en Costa Rica por el sexto aniversario de la masacre del Día de las Madres
Madres de Abril también promovió, junto con los sacerdotes nicaragüenses exiliados en Costa Rica, Harvy Padilla y Uriel Vallejos, una vigilia, en la que recordarán a las 19 víctimas mortales que dejó el ataque orteguista a la “Madre de todas las marchas”, ese 30 de mayo de 2018. La vigilia se realizó este domingo 26 de mayo en la iglesia de La Merced, en San José, Costa Rica.
Seis años de impunidad
Sara Amelia López Pérez, madre del joven Cruz Alberto Obregón López, asesinado a balazos el 30 de mayo de 2018 mientras participaba de las manifestaciones en Estelí, detalló que realizan estas actividades recordando que seis años después de los asesinatos de sus hijos, de sus familiares, “todavía seguimos exigiendo justicia. Que el mundo sepa que por estos asesinatos nadie está pagando. Todavía no ha llegado la justicia y como madre, como AMA, seguiremos en la lucha hasta conseguir justicia sin impunidad”.
Apuntó que con estas actividades también buscan dar a conocer “las injusticias que ocurren en Nicaragua porque todavía ocurren, esto no se ha terminado. Queremos que sepan que en Nicaragua no hay derechos, no tenemos derecho a la vida, no hay libertad, vivimos en un país oprimido y por eso tuvimos que salir al exilio, porque por pedir justicia por nuestros hijos nos pueden asesinar y si no hacen eso pues nos pueden encarcelar, secuestrar o hacer cualquier cosa”.
López recordó, ahora desde el exilio en Estados Unidos, que cuando estaban en Nicaragua como madres lucharon ante instituciones del Estado de Nicaragua, pero “no nos daban una respuesta, nos cerraban las puertas, nos engavetaron los casos y se impusieron una autoamnistía, porque ya sabemos quiénes son los asesinos, ellos lo son (los dictadores Ortega Murillo)”.
Reveló que en el caso de la misa en Carolina del Norte, Estados Unidos, desde AMA harán un esfuerzo por exponer las fotografías de “todos los asesinados en 2018”, no solo de las víctimas del 30 de mayo de ese año.
“La iniciativa surge porque como madres sentimos ese dolor que todas esas madres están sintiendo principalmente en este mes de mayo, un mes en el que deberíamos estar alegres, festejando y ahora se nos ha convertido en luto, en recordar ese dolor que vivimos para esas fechas”, afirmó.
El Día de las Madres “nunca volverá a ser igual”
La madre de la víctima Cruz Alberto Obregón aseguró, en medio del llanto que todavía le causa hablar del asesinato de su hijo, que para ella “nunca va a volver a ser igual un 30 de mayo, sin un hijo, porque una parte de uno se ha ido al cementerio con ellos”.
Podría interesarle: Universidades privadas en Nicaragua sufren “persecución silenciosa”
López reveló que para este 30 de mayo lo que más quisiera es ir a la sepultura de su hijo, misma que no visita desde 2021. “Lo que más quisiera es ir a su sepultura a dejarle su ramito de flores, eso siempre lo sueño, pero estando en el exilio sabemos que no va a ser posible, porque si algún día vamos sabemos que nos exponemos más y tenemos que cuidarnos porque si ya nos asesinan a nosotras quién va a reclamar justicia por ellos”, apuntó.
Destacó que como madres tienen que seguir en la lucha, exigiendo justicia, porque “no quisiera que otra madre pase por esto, porque es un dolor tan grande que no se describe con ninguna palabra que yo pueda decir, solo el que lo siente sabe lo que significa perder un hijo”.