La dictadura de Daniel Ortega otorgó exención de visas en pasaportes diplomáticos, oficiales y de servicio al país africano Angola, lo que para los críticos aumentará el uso de la migración como un arma política contra Estados Unidos.
Lea además: Ortega consolida al aeropuerto de Managua como ruta mundial para el tráfico de migrantes hacia EE. UU.
El acuerdo de libre visado entre Nicaragua y Angola se firmó en Managua, en el contexto de la visita de la secretaria de Estado para las Relaciones Exteriores de la cancillería de Angola, Esmeralda Mendonça, quien estuvo en el país del 30 de abril al 3 de mayo.

Los medios oficiales de la dictadura orteguista reportaron que el miércoles 1 de mayo, el canciller de Nicaragua, Denis Moncada, y la funcionaria de Angola firmaron un memorándum de consultas políticas entre ambas cancillerías, la exención de visas en pasaportes diplomáticos, oficiales y de servicio, y un acuerdo para la colaboración económica, científica, técnica y cultural.
Sin embargo, en el contexto de que Nicaragua se ha convertido en el destino directo de personas africanas que viajan en avión a Managua, para seguir su camino por tierra hacia Estados Unidos, este acuerdo con Angola causa preocupación a los opositores de la dictadura nicaragüense.
En 2021, el régimen de Ortega empezó con las exenciones de visa. A través del Ministerio de Gobernación estableció «libre visado» para todos los ciudadanos cubanos que desearan ingresar a Nicaragua, con el “fin de promover el intercambio comercial, el turismo y la relación familiar humanitaria”, lo que incrementó los viajes de cubanos vía aérea a Managua y luego su salida del país con rumbo a Estados Unidos.
Desde entonces el Gobierno no ha parado de hacer exenciones de visados.
«Migración como arma política»
El opositor desterrado y presidente de la Fundación para la Libertad, Félix Maradiaga, manifestó que «la decisión de establecer un proceso de visado libre con Angola parece tener implicaciones políticas cuestionables, incluido el potencial uso de la migración como un arma política contra Estados Unidos y el alejamiento del sistema interamericano».
Lea también: Casi 90 mil africanos y asiáticos que migraron irregularmente a EE.UU. pasaron por Nicaragua en 2023
Maradiaga también señaló que Angola es un país restrictivo, bajo un régimen autoritario muy parecido a la dictadura de Ortega.
«Angola ha sido gobernada por el mismo partido desde la independencia, con una historia de represión sistemática de la disidencia política. Aunque el régimen de Angola ha tomado ciertas medidas para abordar la corrupción y las restricciones a la sociedad civil, persisten graves desafíos en materia de gobernabilidad y derechos humanos. El acercamiento de Nicaragua a regímenes autoritarios como Angola, en lugar de fortalecer lazos con democracias prósperas, es un retroceso preocupante para la libertad y la democracia», expresó Maradiaga.
Angola es un país ubicado en África del Sur, bajo el mandato de João Lourenço, quien está en la Presidencia desde 2017 y antes fue ministro de Defensa.
Según reportes de la organización internacional Human Rights Watch, en Angola existen severas restricciones a la libertad de expresión y reunión, y además, un acceso limitado a la información debido a la represión gubernamental y la censura en los medios estatales y en los medios privados controlados por funcionarios del partido gobernante.

También, las fuerzas policiales hacen uso excesivo e innecesario de la fuerza contra manifestantes pacíficos, así como intimidación y detenciones arbitrarias de activistas. Existen reportes documentados de los graves abusos contra los derechos humanos en Angola. Esta crisis ha llevado a cientos de ciudadanos de Angola a buscar un mejor futuro en otros países, entre estos, Estados Unidos.
Aunque no hay cifras de Nicaragua sobre el origen de los migrantes que salen de manera irregular del país tras llegar vía aérea, sí hay datos de la migración que pasa por Honduras procedente de Nicaragua.
Los últimos años, el Gobierno de Honduras ha reportado el cruce de personas africanas entre la frontera de Nicaragua y Honduras, específicamente en el municipio Trojes, entre los que hay migrantes de Angola, según un reporte del Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras, que además detalló que las autoridades cobran 100 dólares por el paso de frontera.

El Instituto Nacional de Migración de Honduras (INM) reportó que entre el 1 de enero de 2019 y el 25 de febrero de 2024 se registró el ingreso de 874,235 migrantes irregulares procedentes de Nicaragua, de ese grupo 113,238 eran africanos y asiáticos.