Al conmemorar seis años del inicio de las protestas en Nicaragua el Monitoreo Azul y Blanco informó que documentó más de 11.3500 incidentes de violaciones a los derechos humanos en Nicaragua.
«Las violencias ejercidas por el Estado y las estructuras represivas paralelas, se manifiestan de manera cíclica a lo largo del tiempo, con picos en la cifra de agresiones durante todos los meses de abril, así como en momentos coyunturales como la operación limpieza de julio 2018 o el período electoral en junio 2021», señala el Monitoreo Azul y Blanco.

Patrones represivos han evolucionado
Se señala que los patrones represivos han evolucionado con el tiempo, abarcando desde las ejecuciones extrajudiciales, detenciones masivas, hostigamientos y amenazas, hasta la represión migratoria y el cierre de organizaciones e instituciones de la sociedad civil.
Entre las 11.350 violaciones a los derechos humanos registradas contabilizan a 15.641 víctimas individuales, incluyendo personas autoconvocadas, excarceladas políticas y sus familiares, presos políticos, activistas de derechos humanos, comunicadores, docentes, médicos, sacerdotes, feligreses, trabajadores públicos, campesinos, miembros de comunidades indígenas, manifestantes, estudiantes, empresarios, entre otros.
El Monitoreo Azul y Blanco concluye el comunicado de la presentación de estos datos demandando verdad, memoria y justicia para las víctimas y para toda la sociedad nicaragüense.
