Un 26 de marzo de 1974, todavía con escombros del devastador terremoto de Managua, un pequeño grupo de cinco empresarios que eran: dos nicaragüenses, don René González socio de la empresa Peat Marwick and Mitchell; el abogado Carlos Morales Carazo (q.e.p.d.), y tres norteamericanos, Bruce Cuthberson de la empresa Sovipe, Walter Duncan (q.e.p.d.) de Hercasa, y quien escribe representando a lo que en ese entonces se llamaba First National City Bank of New York (ahora Citibank), decidimos que, dada la urgencia e importancia de reconstruir al país después del desastre donde murieron más de 10,000 personas y el quebranto de la infraestructura de Managua, y dada la ventaja de la cercanía de Nicaragua a los Estados Unidos, era imperativo formar una agrupación de empresarios para promover la inversión y el comercio entre los dos países.
Así fue como se formó la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua hace medio siglo, por lo que hoy celebramos ese día de hace cinco décadas, desde que aquellos jóvenes briosos nos juntamos para formar gremialmente a las empresas que hacían negocios con los Estados Unidos. De esos, tres todavía vivimos: don René, ya retirado en Nicaragua; Bruce, también retirado en Miami, y yo en Houston, Texas, semirretirado porque, por cosas del destino he vuelto a ser el actual presidente de AmCham.
A veces me cuesta pensar que fui el presidente-fundador de la Cámara y ahora, con la ilusión de que no seré su último presidente, con la fe de que, con aquella visión que formulamos sus estatutos hace 50 años hicimos mención que nosotros, por tener matrices internacionales, solo existíamos para servir al pueblo y que no injeriríamos en su gobernación. Solo el pueblo de Nicaragua puede forjar su propio destino.
Aprovecho esta magna ocasión para agradecer a todos aquellos socios y empresas que han confiado en AmCham, así como a todos aquellos presidentes que me sucedieron desde hace medio siglo, y a los directivos y personal que han servido a nuestra querida organización con tanta dedicación.
Mis intenciones permanecen similares a las de aquel joven norteamericano/mexicano, ahora una persona bastante mayor, que está dando de los últimos años de su vida para ayudar de la manera en que pueda, a la comunidad de negocios entre Nicaragua y Estados Unidos y así generar más y más empleos para que mis hermanos nicaragüenses vivan con dignidad.
¡Felicidades, AmCham!
El autor es un norteamericano de origen mexicano; graduado de la Universidad de Texas con maestría del Instituto Americano de Comercio Exterior (Thunderbird-ASU Arizona) y posgrado en la Universidad de Nueva York. Ex gerente general del Citibank en Nicaragua; fue el presidente-fundador de AmCham en 1974 y es actual y nuevamente, el presidente de la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua.