Miskitos reunidos durante un ritual para combatir este síndrome cultural que afecta a esta etnia del Caribe Norte. Foto: Archivo Personal Óscar Navarrete.

Grisis siknis: la enfermedad maldita de los miskitos

Es conocida como la enfermedad de la locura. Ataca solamente a la población miskita asentada en el Caribe Norte de Nicaragua y es considerada por los indígenas como una afectación de los malos espíritus

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El nombre grisis siknis son palabras en miskito, cuya traducción sería: locura (grisis) y enfermedad (siknis). Es “la enfermedad de la locura” que por años ha afectado a los miembros de esta etnia indígena del Caribe Norte de Nicaragua. Las personas que sufren estos ataques tienen un descontrol emocional y físico. Una fuerza sobrenatural les afecta todo su ser.

Los brotes de grisis siknis normalmente se dan de manera colectiva. Esta rara enfermedad para algunos estudiosos de la psicología es una “histeria colectiva”; para los pastores de la Iglesia morava (religión que profesan la mayoría de los miskitos) son posesiones demoníacas; y para los antropólogos es un “síndrome de filiación cultural”.

Para los indígenas miskitos estas son manifestaciones de origen paranormal, caracterizadas principalmente por afectar la mente de la persona, los enfermos pierden la conciencia y entran en un trance que dura entre 10 y 20 minutos. En ese lapso de tiempo el poseído tiene visiones entre las cuales están las de un jinete de negro sobre un caballo ensangrentado que va con una copa de sangre, y también la de una mujer a caballo y hasta duendes.

Los brotes se dan cuando alguien provoca daño a otra persona. Los miskitos no lo llaman brujo o hechicero, sino “el tipo que hace el mal”, pues si la persona afectada menciona el nombre de otra persona, esta adquiere el grisis siknis.

Los síntomas del grisis siknis son identificados como el antes, el durante y el después. Con el “antes” los síntomas son: ansiedad, mareos, dolores de cabeza, mal humor. Con el “durante”, el afectado padece de dolor de cabeza, visiones, ceguera, agresividad, fiebres, pérdida de conocimiento, insensibilidad, inflamación en el estómago y convulsiones. Después del trance la persona sufre de adelgazamiento, nerviosismo, falta de energía, pesadillas, mareos y dolor de cuerpo.

Cuando se dan los brotes el proceso de curación puede durar varios días. Es ahí donde entra en acción el trabajo de los médicos tradicionalistas y espirituales. Esta sanación se basa en el uso de plantas medicinales y procesos rituales para los afectados.

En el año de 2003, en una zona abandonada por todos los gobiernos de turno, se dio un brote de grisis siknis de forma masiva. Esta comunidad miskita es Raití y fue motivo de portada en todos los medios de comunicación. El Ministerio de Salud mandó un equipo de especialistas que no sirvió de mucho.

Indígenas miskitos se preparan para el inicio de un ritual contra el grisis siknis en la comunidad de Raití. Foto: Archivo Personal Óscar Navarrete.
Hierbas, especias y pócimas son quemadas por un brujo para que las personas sanas y afectadas inhalen el humo para obtener sanación. Foto: Archivo Personal Óscar Navarrete
Hierbas y plantas son preparadas en un barril con agua para el ritual de sanación para todos los pobladores de Raití, una comunidad abandonada sobre la ribera del río Coco. Foto: Archivo Personal Óscar Navarrete.
Antes del ritual un joven entra en trance y es poseído por la enfermedad, mientras un grupo de hombres tratan de sujetarlo para que no haga daño a otros. Foto: Archivo Personal Óscar Navarrete.
Un niño en trance por el grisis siknis trepa una malla en pleno éxtasis de la enfermedad. Generalmente afecta a todas las personas y edades, especialmente a las mujeres. Foto por: Archivo/ La Prensa.
Varias personas intentan calmar la agresividad de un joven poseído con la enfermedad del grisis siknis, muchas de estas acciones se vuelven violentas cuando el afectado ataca a las personas sanas con lo que tenga a su alcance. Foto: Archivo/ La Prensa.
Brujos contratados por autoridades miskitas de la comunidad de Raití realizando limpias a base de hierbas y plantas curativas. Foto: Archivo Personal Óscar Navarrete.
Las mujeres son las personas más vulnerables ante la enfermedad del grisis siknis en esta población indígena. Foto: Archivo Personal Óscar Navarrete.
Una mujer miskita recibe un baño de agua con hierbas, plantas y otros insumos preparados por dos brujos que llegaron a esta comunidad para combatir un brote masivo de grisis siknis en la población. Foto: Archivo Personal Óscar Navarrete.
Las casas de tambo en esta zona del país son construidas de esa forma para evitar el suampo que se origina en el invierno. Este espacio de abajo es aprovechado por las personas para protegerse cuando alguien esté poseído por el grisis siknis, ya que en sus visiones la persona en trance va cabalgando sobre un caballo. Foto: Archivo Personal Óscar Navarrete.
Estas mujeres miskitas se someten a un tratamiento curativo por unos brujos que trataron a toda la comunidad en Raití. Todos los esfuerzos fueron en vano porque la maldición de la enfermedad continuó. Foto: Archivo Personal Óscar Navarrete.
Porcela Sandino fue la profeta que sí pudo contra el grisis siknis en la comunidad de Raití, después de que varios brujos intentaron curar el brote que afectó a los indígenas de esta comunidad. Su ritual se extendió más allá de los pobladores y también lo hizo en toda la comunidad, en la jungla, en el río, en el cementerio y en varios lugares para hacer una limpia completa contra esta maldición. Foto: Archivo/ La Prensa.
La Prensa Domingo miskitos Nicaragua archivo

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COMENTARIOS

  1. Hace 2 años

    Es zona con sangre africana, estos trajeron su religión o creencias, los espíritus. Tienen predisposición ya que creen en ello. Dicen que el mismo Jesús expulsó a varios de esos espíritus malignos.

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