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Brooklyn Rivera, diputado desaparecido por el régimen de Daniel Ortega. ARCHIVO

¿Dónde está Brooklyn Rivera? La misteriosa desaparición del diputado indígena

Desde que fue detenido hace más de cuatro meses nadie sabe nada de Brooklyn Rivera. A sus familiares le han dicho que está en El Chipote, pero también que está grave de salud en un hospital. Ninguna de las dos versiones ha podido ser corroboradas.

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La última vez que se le vio a Brooklyn Rivera, fue antes de ser detenido en su casa en Puerto Cabezas la mañana del 29 de septiembre de 2023. Sus familiares supieron que después fue llevado a un hospital porque tenía la presión muy alta y que pudo haber sufrido un derrame cerebral, sin embargo, hasta la fecha no han podido verlo ni corroborar esta información.

La dictadura tampoco ha dicho nada sobre su detención y no se ha presentado ninguna acusación en su contra. “Lo tienen desaparecido porque no lo enseñan ni dan razón de él”, señala un líder indígena que conoce a Rivera desde hace varios años y que prefiere omitir su nombre por temor a represalias.

Debido a que nadie sabe en dónde tiene el régimen al diputado Brooklyn Rivera, la Oficina del Alto Comisionado de Nacional Unidas para los Derechos Humanos lo declaró en estado de “desaparición forzada”, al igual que a su suplente Nancy Henríquez James. “Instamos al Estado a permitir inmediatamente la comunicación con su familia, proteger su vida e integridad y proceder a su liberación”, dijo Naciones Unidas esta semana.

Tras conocerse de su detención, el Consejo Supremo Electoral controlado por Ortega despojó de su personería jurídica al partido Yátama y lo acusó de cometer “menoscabo a la integridad nacional”, y el Frente Sandinista, que domina la Asamblea Nacional, ocupó el curul que tenía Rivera y en su lugar, puso a la diputada sandinista Ana Valeria Rafael Alfred.

La captura de Rivera se llevó a cabo después de que participara en el Foro Permanente de las Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas, celebrado en Nueva York entre el 18 y 28 abril de 2023. En su intervención en el foro, Rivera denunció la invasión de colonos en territorios indígenas de la Costa Caribe nicaragüense y la falta de acciones de la dictadura orteguista para defender los derechos de los indígenas sobre sus tierras.

Brooklyn Rivera cuando era miembro de la Contrarrevolución en los años ochenta. ARCHIVO

Cuando quiso regresar a Nicaragua, el 24 de abril de 2023, el régimen le negó la entrada, así que Rivera decidió viajar a Honduras y entrar por el territorio indígena de ese país hacia Nicaragua. En un video difundido en redes sociales, Rivera explicó sus razones. “Yo tuve que buscar otras opciones de cómo regresar al país, porque yo tengo responsabilidades de liderazgo, con el pueblo, con la organización Yátama, y también mi trabajo en la Asamblea Legislativa. Tengo a mi familia”, señaló.

Durante meses, Rivera estuvo escondiéndose en distintas casas de seguridad para evitar su captura, hasta que el 29 de septiembre del año pasado, fue detenido. Una de sus hijas denunció la detención a medios de comunicación independientes y posteriormente tuvo que exiliarse porque la Policía la señaló de difundir noticias falsas.

Comandante Blas

Brooklyn Rivera Bryan nació el 24 de septiembre de 1952 en la comunidad miskita de Lidaukra, en la Costa Caribe Norte. Muy joven se mudó a Puerto Cabezas y a los 16 años empezó a vivir en la capital Managua en donde comenzó su activismo político promoviendo la demarcación del entonces departamento de Zelaya.

En 1979 se integró a la Alianza para el Progreso de los Misquitos y Sumos (Alpromisu), la cual, con el triunfo de la Revolución Sandinista, pasó a llamarse Misurasata, que significaba Miskitos, Sumos, Ramas y Sandinistas Unidos.

Sin embargo, las acciones del nuevo gobierno sandinista terminaron por desencantar a los indígenas. Rivera optó por unirse a la Contrarrevolución y fue detenido en 1981. Un año más tarde fue liberado.

Para entonces, Rivera ya era un líder indígena importante en la Costa Caribe, señala el indígena miskito que lo conoce. “Él era muy reconocido y la gente lo apreciaba porque en ese entonces sí luchaba por nuestros derechos y la defensa de nuestras tierras”, comenta.

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En 1984, Rivera firmó un cese al fuego con los sandinistas a cambio de que la autonomía caribeña quedara establecida en la Constitución, lo cual fue hecho en 1987. Ese mismo año, Rivera junto a Stedman Fagoth y otros líderes indígenas se juntaron en un solo movimiento al cual llamaron Yapti Tasba Masraka Nanih Aslatakanka (Yátama), lo cual en español significa “Hijos de la madre tierra”.

Yátama se convirtió en un partido político y Rivera en su principal líder. Durante el gobierno de Violeta Barrios de Chamorro, entre 1990 y 1996, fue nombrado ministro director del Instituto Nicaragüense para el Desarrollo de las Regiones Autónomas.

Además, Rivera comenzó a dar clases en la Universidad India y Caribeña de Bluefields y se convirtió en consejero de los líderes de la Fundación Iberoamericana de Pueblos Indígenas, ubicada en La Paz, Bolivia.

Otro indígena cercano a Rivera, y que solicita anonimato, señala que a Rivera le llamaban “Comandante Blas” en la Contra, y fue miembro del Estado Mayor de las fuerzas indígenas durante seis años. Participó en las negociaciones de Sapoá y después en el proceso de desarme de la Contra en los años noventa.

Brooklyn Rivera ha participado en varios foros internacionales en representación de los pueblos indígenas. ARCHIVO

Aliado del FSLN

En 2002, Brooklyn Rivera sorprendió a sus seguidores de la Costa Caribe cuando se le vio firmando un acuerdo de cooperación con el Frente Sandinista en nombre de Yátama, lo cual generó críticas y algunos dirigentes como Osorno Coleman lo acusaron de haberse entregado a los sandinistas.

“No entendemos por qué firmó esa alianza con los sandinistas y sin haberlo consultado con nadie. Al menos yo que era del partido no sabía nada porque de haber sabido no hubiéramos permitido eso”, señala uno de los indígenas.

Esa alianza con el Frente Sandinista le permitió a Rivera conseguir una diputación en la Asamblea Nacional, de la cual no había salido hasta el día en que fue apresado por la dictadura.

Sin embargo, esta alianza entre Yátama y el Frente Sandinista ya acarreaba fricciones del pasado. En abril de 2014, con Rivera como presidente del partido indígena, se llevó a cabo una reunión de concejales municipales de la Costa Caribe en la que se discutió la manera para contrarrestar las políticas autoritarias de los sandinistas en esa zona, además de ganar terreno en las próximas elecciones regionales.

En septiembre de 2015, la Asamblea Nacional despojó a Rivera de su inmunidad parlamentaria y algunos diputados sandinistas como Edwin Castro lo acusaron de vender propiedades de manera ilegal en la Costa Caribe y promover actos de violencia.

Con el estallido de la crisis política en 2018, Yátama pareció tomar distancia del régimen al integrarse a la Coalición Nacional en 2020, sin embargo, el partido fue expulsado después de que Brooklyn Rivera votara a favor de Lumberto Campbell como presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE).

“Lumberto es un costeño y que tiene una amistad personal conmigo y creemos que es una persona tratable a nivel personal y podemos comunicarnos”, se excusó Rivera ante medios de comunicación. Sin embargo, los demás miembros de la Coalición Nacional no vieron su voto con buenas intenciones y decidieron expulsar a este partido, que un año después terminó participando en las elecciones de 2021, cuando Daniel Ortega consumó un nuevo fraude electoral.

Como resultados de esos últimos comicios, Rivera consiguió un nuevo periodo en la Asamblea Nacional.

El primero a la izquierda, Brooklyn Rivera en sus años como guerrillero. ARCHIVO

Para algunos miskitos, la cercanía de Brooklyn Rivera con el Frente Sandinista es sospechosa y hay algunos que no lo ven más como un líder. “Antes sí era un líder, pero en los últimos años se hizo cómplice de esta dictadura y traicionó a Yátama y a los comunitarios que confiamos en él”, señala uno de los líderes indígenas.

Por otro lado, pese a su cercanía con el Frente Sandinista, entre los indígenas reconocen que Rivera es un preso político de la dictadura. “Él no está detenido por crímenes o cosas así. Es político todo, además que todavía no lo muestran”, comenta el miskito.

La Prensa Domingo Brooklyn Rivera archivo

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