Las presas políticas Adela Tercero Espinoza y Gabriela Morales llevan detenidas de manera arbitraria 155 días en las celdas del Sistema Penitenciario para Mujeres, conocida como cárcel La Esperanza. Sus detenciones fueron en contexto de la confiscación de la antigua Universidad Centroamericana (UCA), ahora nombrada “Universidad Nacional Casimiro Sotelo”.
El régimen de Ortega y Murillo confiscó a la antigua UCA en agosto de 2023, acusandola de funcionar como centro de terrorismo. «Aprovechándose de las condiciones creadas con mentiras, para elevar los niveles de violencia y destrucción, organizando grupos delincuenciales armados y encapuchados que emplearon métodos terroristas”, afirmó la dictadura.
Estas activistas fueron detenidas de manera simultánea. Además, el Movimiento de Defensa Estudiantil UCA, denunció que el 20 de agosto de 2023 la policía allanó la casa de la hermana de Tercero. “A eso de las 9 a.m. la policía orteguista cateo la casa de habitación de la hermana de Adela Espinoza Tercero, llevándose aparatos electrónicos como tablet, computadora y teléfono celular, todo esto en presencia de su hija que es menor de edad, ya que la hermana de Adela también es madre. Exigimos se respete la propiedad privada e integridad de los familiares de Adela Espinoza Tercero”, señaló.
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El régimen de Ortega mantiene detenidas de manera arbitraria a 19 mujeres. La mayoría de estas se encuentran en las celdas de máxima seguridad de La Esperanza, bajo condiciones inhumanas. Se encuentran sometidas a aislamiento, falta de alimentos adecuados, sin poder acceder a patio sol, entre otras vulneraciones a sus derechos como ciudadanas.
Morales es recapturada
Morales, apodada “La Chinita” es atrinchera de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua) había sido secuestrada en agosto de 2018, se dio a conocer por medios de comunicación y plataformas digitales.
“Me hicieron preguntas de quiénes eran los donantes más fuertes, y como no decía nada me golpeaban fuerte y me amenazaban de que le harían algo a mi familia, pero me siento orgullosa de que no revelé nombres”, agregó “me torturaron, me querían cortar el dedo con un alicate solo porque no di información. No sé porque nos torturan si ellos (paramilitares) saben todo”, mencionó la joven al medio de comunicación 100% Noticias.