Una nueva tragedia de la epidemia de violencia en EE.UU.

El año 2024 comenzó en Estados Unidos con una de las tragedias que lamentablemente son habituales en el país. El 4 de enero, un adolescente, armado con una pistola y una escopeta, abrió fuego en la escuela secundaria Perry, en el estado de Iowa. Mató a un estudiante de sexto grado e hirió a otras cinco personas, entre ellas el director del centro escolar, Dan Marburger.

El joven asesino, llamado Dylan Butler, fue encontrado por la policía tras el tiroteo, muerto al parecer por “una herida autoinflingida”. Butler, que tenía 17 años de edad, también era alumno de la escuela Perry. De momento se ignoraban las razones que llevaron al homicida a irrumpir en el centro docente en la mañana, cuando aún no habían comenzado las clases, y agredir a tiros a los presentes. Antes del tiroteo, Butler publicó un selfi en su cuenta de la red social TikTok, en la que aparecía en un baño, con una bolsa de lona a sus pies. La foto tenía un título que decía “Ahora esperamos”, y la acompañaba una canción, Stray Bullet (Bala perdida), del grupo de rock KMFDM.

El tiroteo mortal en la escuela de Iowa se produjo el día que se reanudaban las clases tras las vacaciones de fin de año. Según el Gun Violence Archive (Archivo de Violencia con Armas de Fuego), una organización sin fines de lucro que lleva un registro de los tiroteos que se producen en Estados Unidos, en el país hubo 650 tiroteos masivos en 2023, la segunda peor cifra desde 2014, solo superada en 2021, cuando ocurrieron 690 trágicos incidentes de ese tipo. Un tiroteo masivo se define como un tiroteo que deja al menos cuatro personas heridas o muertas. En promedio hay más de un tiroteo masivo en Estados Unidos al día, una estadística devastadora que supera con creces la de cualquier otro país industrializado.

Las razones que conducen a esta violencia con armas de fuego son diversas y cada caso debe ser analizado por separado para determinar los motivos que llevan a un individuo a armarse hasta los dientes y cometer una matanza. Pero no hay duda de que la proliferación de las armas en Estados Unidos, un pernicioso legado de la época de la formación y la expansión de la nación, es un factor decisivo.

En Estados Unidos hay más de 120 armas por cada 100 habitantes, la mayor proporción de cualquier país del mundo, y adquirir una pistola o un fusil de guerra como el AR-15, utilizado en numerosos tiroteos masivos, es muy fácil ya que los controles son poco estrictos. Organizaciones como la Asociación Nacional del Rifle (NRA) se oponen constantemente a cualquier medida propuesta en el Congreso para regular mejor la venta y la tenencia de armas de fuego. Y a la vez bombardean continuamente con su propaganda a la población, invocando la Segunda Enmienda de la Constitución, una enmienda obsoleta, proclamada a fines del siglo XVIII, que establecía el derecho de portar armas durante la rebelión norteamericana contra la Corona británica.

Ignorar esa propaganda e implementar controles más estrictos reduciría la trágica estadística de los tiroteos masivos. Evitaría que alguien fuera de sus cabales pueda cometer un disparate mortal como el que enlutó a principios de este año a la escuela secundaria Perry en Iowa. [FIRMAS PRESS]

El autor es escritor y periodista radicado en Miami. Su novela más reciente es La espada macedonia, publicada por Mundiediciones. En 2023 publicó un libro sobre la pandemia del COVID-19, titulado Una plaga del siglo XXI, a la venta en Amazon.

https://www.amazon.com/author/alende.novelas
×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí