Los seminaristas Alester Sáenz, Tony Palacio y Francisco Odorico Castiblanco han sido secuestrados por policías y paramilitares. Hasta la fecha no se tiene información sobre su paradero o los motivos por el cual el régimen de Daniel Ortega les acusa.
Sáenz y Palacio fueron detenidos el 20 de diciembre de 2023; por su parte Castiblanco fue detenido el pasado 2 de enero de 2024, siendo el primer religioso detenido en este nuevo año.
Alester y Palacio son estudiantes del Seminario Interdiocesano Nuestra Señora de Fátima. Ambos fueron secuestrados junto al obispo Isidoro Mora. Castiblanco es miembro del Seminario Mayor Madre Albertina
Ramírez. Diócesis de Estelí. El seminarista es Jinotegano, luego de su captura fue trasladado a Managua.
Estos jóvenes forman parte de la nueva ola de detenciones que el régimen ha desatado contra feligreses. El régimen recrudeció la persecución contra la Iglesia católica desde finales del año pasado, no es la primera vez que las fuerzas policiales desatan cacerías contra quienes forman parte de la fe católica.
El régimen de Daniel Ortega mantiene a más de 90 presos políticos en celdas de castigos y en condiciones inhumanas.
Lea además: Nicaragüenses inician el 2024 enfrentando una renovada ola de detenciones
Una iglesia perseguida
El informe Nicaragua ¿una iglesia perseguida? de la investigadora Martha Molina se recopilaron casos que reflejan una aproximación de las agresiones publicadas por medios independientes, denuncias en redes sociales de parroquias, comunicados de la iglesia y otras fuentes que documentan la persecución del régimen contra la Iglesia católica.
El total de casos documentados asciende a 190, abarcando el período desde 2018 hasta mayo de 2022 . En 2018, las agresiones representaron el 46,25%, seguidas por el 48,25% en 2019, que fue el año con el mayor número de incidentes registrados. En 2020, la cifra fue del 40,21%, en 2021 del 35,19%, y hasta mayo de 2022, se registró un 21,11%.