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Delegación del INSS. Foto tomada del portal oficial El 19 Digital

Ni las transferencias del Presupuesto al INSS consiguen sofocar la crisis que vive la institución

Desde el 2020, el INSS ha recibido una inyección de 7,412 millones de córdobas provenientes de los impuestos de los nicaragüenses, pero su crisis no termina

Las metas oficiales son claras, por undécimo año consecutivo las finanzas del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) cerrarán con un hueco financiero, que para 2023 se proyecta en 3,595.8 millones de córdobas; el tercero más alto desde 2013 cuando comenzó esta debacle. Pero a lo largo del año pasado la entidad registró pequeños alivios, impulsados por las transferencias estatales, que entre enero y octubre le permitieron acumular un superávit de 921.1 millones. No obstante, no se proyecta una solución ya que la meta oficial es que en 2024 el déficit alcance los 4,500.6 millones de córdobas.

El reporte de Finanzas Públicas que divulga el Ministerio de Hacienda y Crédito Público, detalla que entre enero y octubre entraron a las arcas del INSS 35,788.1 millones de córdobas en ingresos. De ese monto, 32,026.7 millones se obtuvieron a través de las contribuciones sociales y 3,761.4 millones de córdobas, que equivalen a 105 millones de dólares, a través de otros ingresos. Este último relacionado con las transferencias del Presupuesto General.

Los 3,761.4 millones de córdobas en otros ingresos se obtuvieron en cuotas mensuales que variaron a lo largo de los meses entre 62 y 1,216.7 millones de córdobas. El reporte del Ministerio de Hacienda detalla que en febrero, marzo, abril, agosto y octubre esta partida rondó los 215 millones de córdobas en cada mes (unos 6 millones de dólares); en mayo, junio y julio fue de alrededor de 460 millones de córdobas (unos 13 millones de dólares) por mes; mientras que en enero fue de solo 62 millones de córdobas (alrededor de 1.7 millones de dólares) y en septiembre se elevó hasta 1,216.7 millones de córdobas (unos 33.8 millones de dólares).

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“Otros ingresos” empujan superávit

Como era de esperarse, la mayor parte del superávit que acumularon las finanzas del INSS entre enero y octubre de 2023 se consiguió en septiembre, como consecuencia del incremento que registró en ese mes la partida identificada como otros ingresos. De los 921.1 millones de córdobas acumulados hasta octubre, en septiembre se aportaron 544.1 millones de córdobas.

Mientras tanto, en el lapso mencionado el mes que más déficit registró en el periodo mencionado fue agosto, cuando los gastos superaron en 460.8 millones de córdobas a los ingresos. De acuerdo con el informe, en ese mes los ingresos se mantuvieron dentro del rango promedio de 3,500 millones de córdobas mensuales, pero los gastos que hasta en los meses anteriores se habían mantenido entre 3,100 y 3,500 millones se dispararon hasta 3,884.2 millones.

Este incremento en el desbalance lo provocó el aumento en el monto destinado a la compra de bienes y servicios. Entre enero y julio la partida destinada a la compra de bienes y servicios osciló entre 830 y 1,175 millones de córdobas, pero en agosto se disparó a 1,562.4 millones y provocó que en ese mes las cuentas cerraran con un desbalance de 460.8 millones de córdobas. En septiembre y octubre el monto invertido en la compra de bienes y servicios retornó al nivel de los primeros meses del año.

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Gastos siguen superando los ingresos

En tanto, entre enero y octubre los gastos acumulados fueron: 1,776.1 millones en remuneraciones a los empleados; 11,205.1 millones en compra de bienes y servicios; 25.8 millones en transferencias; 20,911.4 millones en prestaciones sociales y 31.1 millones en otros gastos, para completar 33,949.4 millones de córdobas en gastos, por tanto quedó un sobrante de 1,838.7 millones de córdobas.

Pero de ese sobrante de 1,838.7 millones de córdobas, 917.6 millones de córdobas se invirtieron para adquirir activos fijos no financieros, por lo que al final quedó un superávit de 921.1 millones de córdobas. A criterio de especialistas, este alivio se ha conseguido con el incremento de los ingresos que garantizaron las millonarias transferencias que el Estado le hizo al INSS a través del Presupuesto General de la República.

Estas transferencias vía presupuesto se siguen registrando pese a que la agudización de la crisis financiera del INSS aceleró el pago de la deuda histórica por unos 500 millones de dólares que el Estado tuvo con el INSS y en 2014 se comprometió a pagar en cuotas anuales de 10 millones de dólares durante cincuenta años. Aunque no hay un informe oficial sobre el tema, los reportes de las transferencias indican que esta deuda se canceló en 2022, pero las transferencias siguen apareciendo en el presupuesto y por montos cada vez más altos, que superan los 50 millones de dólares anuales.

Transferencias al INSS siguen creciendo

Por ejemplo, según reportes oficiales entre 2020 y 2023 esas transferencias sumaron 7,412 millones de córdobas (unos 206 millones de dólares), en 2023 el presupuesto proyectó transferir 60 millones de dólares y en 2024 la partida asignada es de 2,242.8 millones de córdobas, que equivalen a unos 62 millones de dólares.

Lo más grave es que lejos de buscar solución a esta crisis que pone en riesgo los beneficios que reciben los asegurados, ya que el Estado está obligado a asumir las pensiones de los jubilados, hasta ahora la única medida que se ha tomado es transferir recursos vía presupuesto, mecanismos que según los especialistas, dadas las limitaciones del presupuesto no es sostenible en el largo plazo.

Además, cabe recordar que en 2021 se agostaron las reservas técnicas y la entidad comenzó a acumular una deuda que cerró ese año en 2,697 millones de córdobas. Y ante la falta de divulgación del Anuario Estadístico del INSS de 2022 se desconoce a cuánto ascendió durante ese año.

Resta esperar que el Ministerio de Hacienda publique los resultados operativos de noviembre y diciembre para verificar si se cumple la proyección oficial que calcula en 3,595.8 millones de córdobas el déficit con el que cerrará el 2023. Con ese déficit el INSS completaría once años consecutivos de desbalance en sus finanzas, sin que hasta ahora se haya buscado una solución a esta crisis. Por el contrario, el Presupuesto 2024 contempla que este año el hueco financiero se agrandará hasta los 4,500.6 millones de córdobas.

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