Este martes 28 de noviembre comienza el novenario de la Inmaculada Concepción de María en Nicaragua y la cuenta regresiva para la Gritería del 7 de diciembre, una de las tradiciones más importantes y esperadas por los católicos nicaragüenses. Sin embargo, particularmente este año 2023, todas las festividades públicas de la Iglesia católica, fiestas patronales, procesiones, eventos de Semana Santa, han sido prohibidos por la dictadura de Daniel Ortega, lo que mantiene bajo incertidumbre a la feligresía en esta próxima fecha, la más significativa para el pueblo mariano.
La abogada e investigadora, Martha Patricia Molina, quien lleva un registro de los ataques de la dictadura a la Iglesia católica desde 2018, aseguró que la Policía orteguista advirtió a las autoridades eclesiásticas que no pueden realizar los rezos de la Purísima afuera de los templos.
«Todo lo que tenga que ver con la Purísima está prohibido, todo tiene que ser dentro de las parroquias», es la orden que transmitieron los adeptos al régimen orteguista este fin de semana.
¿Qué es la Gritería?
Frente a esta radicalización de las prohibiciones a los eventos de la Iglesia católica, está por verse si la Policía podrá evitar la salida de los nicaragüenses el 7 de diciembre, debido a que la Gritería es un evento masivo, disperso y sin lugar de concentración. Las familias salen de sus casas hacia diferentes direcciones, en busca de altares de la Virgen María en casas particulares.
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La Gritería es el acto de cantarle a una imagen de la Virgen Inmaculada Concepción de María (María Purísima) frente a los altares domiciliares que los más devotos exponen al público. Tras realizar cantos tradicionales a la Virgen María —como Tu gloria, tu gloria, Toda hermosa, Por eso el cristianismo—, los marianos se despiden de los altares gritando: «¡¿Quién causa tanta alegría?! ¡La Concepción de María! ¡Que viva la Virgen!» La tradición es que los dueños de los altares regalen dulces, comida, frutas o lo que estén en capacidad de dar a los peregrinos, lo que tradicionalmente se denomina como «gorra» o brindis.
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Los católicos van de altar en altar toda la noche. En algunos altares la gente hace largas filas esperando a pasar para cantar, a la espera de recibir su «gorra». La Gritería comienza a las 6:00 p.m. y concluye a las 12:00 de la medianoche, con la explosión de fuegos artificiales.
Este 28 de noviembre, algunos católicos comienzan los rezos de la novena a la Purísima, otros comienzan el 29 de noviembre hasta el 7 de diciembre.
Ninguna actividad fuera de los templos
Este fin de semana, la Catedral de Managua, que precisamente fue bautizada como Catedral Metropolitana Inmaculada Concepción de María, realizó intramuros la celebración de la bajada de la imagen de la Inmaculada Concepción, debido a las prohibiciones para realizar eventos fuera de los templos, ya ni siquiera se permite en los alrededores de la Catedral.

También el domingo 26 de noviembre culminó el año litúrgico que celebran los católicos en conmemoración de la salvación gracias a Cristo, tras lo cual se celebra la Solemnidad de Cristo Rey del Universo con una procesión. Sin embargo, en Nicaragua este acto fue prohibido en todas las parroquias, lo significó más de 300 eventos cancelados en todo el país, según Molina.
«Este año la dictadura sandinista tampoco permitió la celebración de Cristo Rey, amenazando a sacerdotes y recordándoles que se queden en sus templos. Fuera de ellos nada está autorizado. Más de 300 procesiones en las calles que no se hicieron hoy (26 de noviembre, 2023)», expresó Molina en su cuenta de X (antes Twitter).
Hoy la iglesia católica en el mundo celebra la solemnidad de Cristo Rey del Universo. La Solemnidad de Cristo Rey es una respuesta a la secularización, ateísmo y comunismo. Hoy se cierra el año litúrgico y damos la bienvenida al Adviento. pic.twitter.com/e6qgaBhvLI
— Martha Patricia M (@mpatricia_m) November 26, 2023
En los últimos años, Ortega y su esposa Murillo han radicalizado sus ataques contra la Iglesia católica, encarcelando sacerdotes y prohibiendo todas las actividades religiosas fuera de los templos. Particularmente este año en Semana Santa la Policía persiguió a los participantes de las procesiones tradicionales, entre estas, la recreación de la Pasión de Cristo.
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Molina dijo que mientras ocurre esta censura en Nicaragua, en el extranjero las procesiones religiosas están tomando más fuerza, muchas de estas con asistencia de nicaragüense exiliados, que precisamente salieron del país por manifestarse en contra de la dictadura orteguista, entre ellos, decenas de sacerdotes y monjas han sido expulsados, desterrados, desnacionalizados o les han pohibido la entrada a Nicaragua.
Los casos más emblemáticos son el exilio del obispo auxiliar de Managua, monseñor Silvio José Báez, y el encarcelamiento del obispo de Matagalpa, monseñor Rolando Álvarez, sentenciado a 26 años de prisión por «traición a la patria» y otras acusaciones políticas.
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Monseñor Álvarez es uno de los sacerdotes más críticos contra la dictadura que había resistido a los ataques de Ortega dentro del país, hasta que fue encarcelado en agosto de 2022.