El Fondo Monetario Internacional (FMI) pronosticó a Nicaragua un crecimiento económico por debajo del promedio histórico en el mediano plazo. «Se espera que el crecimiento económico continúe el próximo año, así como en el mediano plazo, aunque a una tasa inferior al promedio histórico», concluyó el equipo técnico del organismo que visitó por casi dos semanas Managua con el fin de llevar a cabo la Consulta del Artículo IV de 2023.
Según el Fondo, tanto en el 2024 como en el mediano plazo, «se prevé que el PIB real crezca en torno al 3.5 por ciento, soportado principalmente por el consumo privado. Estas tasas de crecimiento previstas se mantienen por debajo del promedio histórico (2000-17) del 3.9 por ciento».
El bajo crecimiento, que contrasta con el optimismo que el régimen de Ortega ha exhibido tras su relación con China, se debe a «una prudente recuperación de la inversión, un limitado acceso a financiamiento oficial y a una menor contribución del empleo al crecimiento debido a la reciente emigración».
Es decir el régimen de Ortega seguirá sufriendo el impacto de las sanciones internacionales, pero además su política de promover la salida masiva de nicaragüenses al exterior le pasará factura mediante un crecimiento limitado.
Pese al raquítico crecimiento, el FMI cree que «la posición externa y fiscal del país es sostenible, dadas las políticas y los planes de financiamiento actuales».
The Economist Intelligence Unit (EIU), de la prestigiosa editorial británica The Economist, ya lo había advertido en junio de este año, que venían años de bajo crecimiento, aunque usó un término más contundente y menos elegante que el usado por el FMI: crecimiento mediocre.
Los especialistas británicos consideran que este año la expansión del Producto Interno Bruto se enfriará, “debido a las tasas de interés más altas, un clima de inversión deficiente, el bajo crecimiento del crédito y la disminución de los salarios reales, aunque un aumento en las remesas de los trabajadores será el motor más importante del crecimiento”.
Indican que “varias de estas tendencias perdurarán en 2024-2027, manteniendo el crecimiento en un promedio mediocre del dos por ciento anual”.
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Remesas, serán clave
El equipo técnico del FMI llegó a esa conclusión, tras recabar información de primera mano en Nicaragua. Se reunió con el ministro de Hacienda y Crédito Público, Iván Acosta; el presidente del Banco Central, Ovidio Reyes, otros altos funcionarios, representantes de zona franca, bancos y otras partes interesadas, incluida la comunidad internacional.
Y aunque el FMI elogia las políticas macroeconómicas del Gobierno, admite que «el crecimiento económico ha sido estable gracias al consumo privado y al desempeño de las exportaciones desde 2022». Es por ello, que prevé que este año el PIB repunte 4 por ciento, «que la inflación se desacelere y que la posición fiscal del Gobierno central presente un pequeño superávit y amplios depósitos».
Detrás del consumo están las remesas. «Se estima que las remesas alcanzarán alrededor del 28 por ciento del PIB a finales de 2023, el doble de su nivel de finales de 2021, impulsadas por el rápido aumento de los emigrantes nicaragüenses. Este nivel récord de remesas, junto con el nivel sostenido de exportaciones, están apoyando el giro del balance de cuenta corriente, el cual llegará a un superávit de alrededor del 4 por ciento del PIB en 2023».
«Estas entradas de divisas e inversión extranjera directa, en un marco macroeconómico prudente, han contribuido a una rápida acumulación de reservas internacionales brutas, las cuales, a finales de octubre, han alcanzado los 5,000 millones de dólares (equivalente a 6 meses de importaciones, excluyendo la maquila)», indicó.
El FMI considera que las perspectivas económicas dependerán de varios factores en el mediano y corto plazo. En los escenarios el organismo no hace mención de ninguna forma del impacto de China y los múltiples proyectos de infraestructura que el régimen ha anunciado en las últimas semanas, incluido el arranque de proyectos significativos, como la pista Juan Pablo II o la construcción de la costanera.
Según el Fondo, «el crecimiento del PIB real podría ser superior al previsto debido a una recuperación más sostenida de la demanda interna, incluida la inversión y a una entrada de remesas más fuerte de lo previsto, especialmente en el corto plazo».
Entre factores negativos que acechan la economía figura «un deterioro en los términos de intercambio o una desaceleración mundial más pronunciada podrían dar lugar a un menor crecimiento de las exportaciones y de las remesas. El desempeño económico y los resultados sociales son vulnerables a desastres naturales, dada la alta exposición y dependencia económica de Nicaragua de sectores sensibles a los efectos del cambio climático».
No descarta aspectos políticos. Al respecto indica que en este campo «existe el riesgo de que las sanciones internacionales se amplíen y profundicen, afectando negativamente las perspectivas económicas».
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Las tareas prometidas por el Gobierno
Por otra parte, la misión dijo que respaldaba la decisión del Gobierno de poner fin a las minidevaluaciones del córdoba frente al dólar a partir de enero, así como otras acciones previstas de cara al 2024.
«Se espera que la consolidación fiscal multianual prevista por las autoridades a nivel del Gobierno central siga respaldando la estabilidad externa y la acumulación de reservas. La misión apoya las decisiones de las autoridades de seguir ajustando la tasa de deslizamiento del tipo de cambio (la cual se modificó de 2 por ciento a 1 por ciento en enero de 2023, y que será 0 por ciento a partir de 2024) y subraya la necesidad de permanecer vigilantes y monitorear nuevos desarrollos para ajustar la política monetaria y cambiaria adecuadamente», indica.
La misión «también considera apropiada la decisión de las autoridades de introducir nuevos instrumentos en moneda local (córdobas) con vencimientos más largos (hasta un año) para reforzar los mecanismos de gestión de liquidez doméstica. La misión apoya los esfuerzos de las autoridades para impulsar el crecimiento de mediano plazo mediante la inversión en infraestructura».
En ese contexto, recomendó al Gobierno facilitar la creación de empleos formales e incrementar el capital humano; desarrollar los mercados de capital y mejorar el clima de negocios mediante el fortalecimiento de las instituciones gubernamentales y el cumplimiento de contratos, protegiendo los derechos de propiedad privada y el marco de resolución de insolvencia.
Sistema Financiero fortalecido, pero se puede hacer más
Sobre el Sistema Financiero, la misión indicó que si bien los bancos están capitalizados y tienen liquidez, «la resiliencia del sector financiero podría fortalecerse aún más».
«Los depósitos bancarios siguen creciendo, superando su nivel anterior a la crisis (medido en córdobas), mientras que el crédito al sector privado también está creciendo sólidamente. Los préstamos en mora han disminuido hasta el 1.2 por ciento a finales de septiembre de 2023».
«El nivel de activos estresados también disminuyó con la mejora de la actividad económica, pero sigue siendo significativo (7.9 por ciento). La misión recomienda aumentar el nivel de provisiones de los activos estresados y apoya los esfuerzos de las autoridades para garantizar que se mantengan prácticas crediticias sólidas, activando colchones anticíclicos, cuando sea necesario, y aumentando los pagos mínimos requeridos para las tarjetas de crédito».
«La misión anima a las autoridades a alinear el marco de preparación ante crisis con las mejores prácticas internacionales, a obtener información completa y a ampliar el perímetro de supervisión prudencial de las cooperativas de ahorro y crédito, iniciando su supervisión, en caso de que sea necesario, dando prioridad a las más grandes. Las autoridades también deben seguir vigilando los riesgos cambiarios y reforzar las medidas de mitigación de riesgos».
Contracciones
Y aunque en Nicaragua lejos de ampliar el acceso a la información pública y el régimen ha cerrado todo tipo de acceso a datos de este tipo, lo cierto es que el Fondo elogió los esfuerzos que el régimen ha hecho en este campo.
En su comunicado, expresó: «El gobierno ha tomado medidas para implantar normas relacionadas con la transparencia y para mejorar la supervisión de los fondos públicos y al mismo tiempo son necesarios mayores esfuerzos para reforzar los marcos de anticorrupción y de gobernanza y su aplicación efectiva, en particular el Estado de derecho (rule of law)».
«Se ha progresado en la aplicación de la Ley de Acceso a la Información Pública. Para aumentar la eficacia de la ley, el Gobierno debería asignar la supervisión integral de su aplicación a una entidad u organismo concreto. La Contraloría General de la República ha introducido una plataforma digital para la recopilación de declaraciones patrimoniales de funcionarios públicos y ha logrado avances significativos en la recopilación de declaraciones patrimoniales de personas políticamente expuestas a través de esta plataforma».
No obstante, el equipo dijo que era necesario «reforzar el marco anticorrupción y su eficacia mediante: (i) la publicación de las declaraciones de bienes de las personas políticamente expuestas; (ii) la implementación de evaluaciones basadas en el riesgo de estas declaraciones; y, (iii) la promulgación de normas de protección de los denunciantes. Con el fin de garantizar que los marcos anticorrupción y de gobernanza sean eficaces, y de proteger debidamente los derechos de propiedad, el cumplimiento de los contratos y las inversiones, el Gobierno y el sistema judicial deben fortalecer Estado de Derecho garantizando un recurso administrativo y judicial adecuado, eficaz y justo en el curso de los procedimientos legales que tengan consecuencias para los derechos de propiedad».
Lea el comunicado completo del FMI aquí.