El fuego interior de Nicaragua lo encienden los goles y una vez que se prende nada lo apaga. Pasó de estar merodeando el área de Barbados sin ninguna brújula, a bombardearla una vez cayó la primera anotación. Un plantel alternativo, con solo cuatro titulares habituales, goleó 0-4 a Barbados este viernes por la noche y aseguró el ascenso por segunda vez consecutiva a la Liga A de Naciones, donde tiene una racha invicta de 11 partidos sin perder — nueve victorias y dos empates— en la Liga B e igualó el récord de victorias consecutivas conseguidas por la generación de 2015 de la mano de Henry Duarte.

Nicaragua llegó a 15 puntos, cinco por encima de República Dominicana, que sorpresivamente perdió 2-1 en su visita a Montserrat acabando con la incógnita para el último partido de la fase de grupos de la Liga B entre nicas y dominicanos el próximo martes. Cuando el duelo inició en Bridgetown, capital de Barbados, la Azul y Blanco conocía el resultado de los dominicanos y arrancó titubeante. No tenía control total del juego ni del balón. Le faltaba seguridad y profundidad en las jugadas ofensivas para evitar la reacción de Barbados, un plantel que esperó atrás y apostó al contragolpe. Los caribeños salieron con potencia y velocidad desde atrás aprovechando su físico, pero cerca del área se perdían porque técnicamente son limitados y les costaba hilar cinco pases consecutivos cerca del área contraria.
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Sin ser superior futbolísticamente al rival, la Azul y Blanco se apegó al esquema. En el medio campo, Junior Arteaga casi no tuvo trabajo como contención y dio salida con criterio y tiempo para elegir al mejor receptor. Jacob Montes desapareció por momentos, Bancy Hernández se asoció con Luis Fernando Coronel por las bandas, pero cuando se movió entre líneas tuvo mayor peso en el juego. Bancy tiró un desmarque a la espalda de los centrales, recibió solo y el defensor lo derribó. Arteaga (22) asumió la responsabilidad y ejecutó el penalti con potencia y colocación. 0-1.

El gol no cambió los papeles. Barbados se resguardó y Nicaragua buscó jugar con inteligencia. No arriesgó innecesariamente el balón y escogió los momentos para avanzar a la ofensiva. De una de esas proyecciones con una serie de pases consecutivos, Nextaly Rodríguez (43) tiró un centro que se metió en la escuadra de la portería para dar tranquilidad. El 2-0 aseguraba el éxito y el ascenso a la Liga A, pero la Azul y Blanco se encimó en la segunda parte. Un pase profundo de Henry Niño a la espalda de los centrales lo aprovechó Luis Fernando Coronel (55) marcando de volea desde fuera.
Jacob Montes (59) desapareció por momentos, pero le bastó una décima de segundo para aparecer con una jugada diferente. Recibió entre línea, aguantó el choque de dos rivales y adelantó el balón para quitárselo. El portero salió a achicar el “8” de la Azul y Blanco definió colocado para sentenciar la quinta victoria al hilo igualando el récord de la generación de 2015 con Henry Duarte.