No hay maquillaje que pueda ocultar las cicatrices del pugilismo nicaragüense ni tormenta capaz de resolver la sequía del noble arte en el país. Este mes cumple un año y ocho meses sin tener a un monarca mundial. La última vez que el terruño tuvo a un rey del ring fue en marzo de 2022 cuando Félix Alvarado todavía era campeón de las 108 libras de la Federación Internacional de Boxeo, pero decidió dejar el título para saltar a las 112 libras, movida que le salió mal debido a que no ha vuelto a reinar.
Desde ese momento ha pasado un año y ocho meses, tiempo en el cual nadie se ha vuelto a coronar y se han perdidos tres oportunidades de hacerlo: Félix perdió ante Sunny Edwards por el cetro de la FIB de las 112 libras en Inglaterra, Román “Chocolatito” González cayó en la tercera pelea contra el Gallo por los títulos de la AMB y CMB y, recientemente Kevin Vivas, terminó noqueado por René Santiago por el título interino de la OMB en las 108 libras.
Te puede interesar: Aníbal Vega enfático: “Vamos por el oro en el Premundial Sub23, esa es nuestra misión”
Desde 1995 cuando Rosendo Álvarez se convirtió en campeón mundial, Nicaragua había tenido al menos a un monarca reinando año por año, lo que se traducía en 27 años consecutivamente con un campeón, algo que se rompió a principios de 2022 y continúa la sequía. El problema es que tampoco se vislumbra cerca una oportunidad en donde un peleador pinolero pueda arrebatar un cetro absoluto, a menos que Chocolatito opte por buscar una corona, sin embargo, dijo que le gustaría realizar un combate “suave”, para luego en 2024 aspirar al título.