Mauricio Dubón pavimenta un camino abierto por Gerald Young entre los big leaguers hondureños

A sus 29 años, Dubón parece tener el futuro por delante, mientras que Young a esa edad estaba saliendo del beisbol

Si Walt Disney fue despedido de su primer trabajo por “falta de creatividad”; si JK Rowling fue echada de su labor como secretaria de una oficina de Amnistía Internacional en Londres “por incompetente” y Oprah Winfrey removida de su puesto porque “no encajaba en la TV” en Baltimore, no deberíamos sorprendernos de lo que hace Mauricio Dubón en las Grandes Ligas, después de que se le dijo que no tenía oportunidades en el beisbol.

Guardando las respectivas distancias, lo que pasó es que Dubón, al igual que todos los genios mencionados arriba, en lugar de hacerse la víctima, se puso a trabajar para demostrar de lo que es capaz de hacer una persona determinada a conquistar sus sueños, a pesar de lo que se le diga a su alrededor. Ahora vemos al catracho con un anillo de Serie Mundial y un Guante de Oro, pero detrás hay un gran esfuerzo que este muchacho ha realizado.

Nacido en San Pedro Sula, Honduras, hace 29 años, Dubón ha completado un quinto año en las Grandes Ligas después de pasar seis temporadas en Ligas Menores. Su camino hacia las Mayores no fue el habitual para un jugador latino, sino que al ser descartado en su país y en Nicaragua, buscó otra ruta y fue a través de un colegio de Sacramento, California, y en la ronda 26 del draft del 2013, fue captado por los Medias Rojas de Boston.

Boston lo trasladó a Milwaukee en 2016 y ahí debutó en 2019, tomando dos turnos, antes de ser enviado a los Gigantes ese mismo año en otra transacción de escasa relevancia, pero en San Francisco insinuó lo que podía hacer: bateó .279 en 104 turnos, con cuatro jonrones y nueve empujadas, resaltando su habilidad para jugar distintas posiciones con una actitud que ha resultado realmente admirable. Y en 2022, aterrizó en Houston.

Su llegada a los Astros demostró que lo único que necesitaba era paciencia y oportunidad para desplegar todo el talento que posee. Su primer año no fue bueno. Solo bateó .208 en 216 turnos, pero su defensa y versatilidad le aseguraron un lugar en el roster de los Astros en la postemporada y ganó su anillo de Serie Mundial. Ahora bateó .278 (467-130) con diez cuadrangulares, 76 anotadas y 46 empujadas en 132 partidos.

“Sin Dubón no estaríamos aquí”, le dijo el mánager de los Astros, Dusty Baker, al colega Philep Clarke, cuando éste le consultó respecto a la importancia del hondureño en el paso del club de Houston hasta la Serie de Campeonato de la Liga Americana. “Ha hecho un gran trabajo para nosotros. Cuando se lesionó José Altuve jugó una gran segunda base y nos ha ayudado mucho en los jardines”, reiteró el timonel ahora en retiro.

Nadie sabe el futuro de Dubón, pero ha quedado claro que lo que el joven necesita es una oportunidad para jugar diario. Antes que Dubón, Honduras tuvo a Gerald Young como su primer big leaguer. Nacido en Tela, Young tuvo una ruta similar a la de Mauricio. Se movió a estudiar a EE.UU. y fue seleccionado desde Santa Ana High School, California, por los Mets en el draft de 1982 en un grupo que incluía a Rafael Palmeiro y Dwight Gooden.

A Young, los Mets lo enviaron a los Astros en 1984 por el tercera base Ray Knight, quien los ayudaría a ganar la Serie Mundial de 1986 contra Boston. Un año después, Young hizo su debut en las Mayores y a pesar de que solo jugó la mitad de la temporada, bateó .321 y robó 26 bases para quedar quinto en la votación para el novato del año ganado por Benito Santiago, el receptor boricua que dejó huella en las Mayores con San Diego.

En 1988, Young bateó .257 y robó 65 bases para ser sublíder en la Liga Nacional detrás de Vince Coleman de San Luis (81). La ofensiva de Gerald se desplomó a .233 en 1989 pese a que estafó 34 bases y realizó 412 jugadas en el jardín central y solo cometió un error, con 15 asistencias. Después aparecieron lesiones e inconsistencias y tras un paso por Colorado y San Luis, su carrera acabó a sus 29 años en 1994 con .246, 446 hits y 155 robos.

Dubón tiene también 29 años, pero a juzgar por lo visto hasta ahora, parece que lo mejor de su juego aún está por llegar. Y aunque es claro que se trata de jugadores diferentes porque el de Tela era muy veloz, Dubón es más integral. Incluso, tiene 28 jonrones en su carrera, por solo tres de Young, quien estafó 155 bases por 16 de Mauricio. Pero lo esencial, es que Dubón sigue trabajando para ofrecer su mejor versión y eso es lo admirable.

Young abrió el camino para los hondureños, pero Dubón lo está pavimentando. Al final, lo más importante es que Dubón no se detuvo ante los juicios que se emitieron sobre su futuro, sino que siguió y ha labrado un presente brillante. ¿Imagínense si Disney ha creído que no era creativo? o Rowling incompetente y Oprah muy emocional? Ellos, al igual que Dubón, escucharon la voz más importante y es la nuestra, la de nuestro interior.

Deportes Astros de Houston archivo

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