Según información de LA PRENSA basada en fuentes oficiales, y publicada este miércoles 1 de noviembre, la Inversión Extranjera Directa (IED) neta en Nicaragua en el primer semestre del presente año fue de 867.9 millones de dólares.
Ese monto es un poco inferior al del mismo período del año pasado, pero es el segundo más alto desde 2018, cuando la economía nacional sufrió un retroceso como consecuencia de la rebelión popular de ese año a la que siguió inmediatamente después la pandemia del covid-19.
Indica la información que la inversión directa neta de Estados Unidos (EE.UU.) en ese mismo período ha sido menor en 38.9 por ciento que la del año pasado, aunque la gran potencia norteamericana sigue siendo el más importante socio económico de Nicaragua en inversiones y comercio, al contrario que en las relaciones políticas. Después de EE.UU., en cuanto a inversiones directas en el país figuran España y Panamá.
Al mencionar la disminución de la inversión directa de EE. UU. LA PRENSA la relaciona con la advertencia que hizo el presidente Joe Biden a los inversionistas estadounidenses, “sobre el riesgo que implica traer sus capitales a Nicaragua por la falta de seguridad jurídica”.
Por cierto que un día después de la información sobre la reducción de las inversiones extranjeras directas, el jueves 2 de noviembre el medio digital PanAmPost publicó un artículo sobre el Índice de Derechos de Propiedad en el mundo en 2023. Este Índice es elaborado por el International Property Rights Index y editado por la Property Rights Alliance, en el cual entre 125 países evaluados Nicaragua aparece en el lugar 110, en América Latina solo arriba de Bolivia y Venezuela, ya que Cuba no fue incluida por falta de información adecuada.
Los criterios en que se basa este informe sobre el derecho de propiedad, son entorno legal y político, independencia judicial, seguridad jurídica, control de la corrupción, protección física de las personas y las propiedades, solvencia del registro de la propiedad, acceso a las fuentes de financiamiento y derechos de propiedad intelectual que se refieren a protección de patentes, marcas y derechos de autor.
Por supuesto que en los primeros lugares de la calificación de derechos de propiedad figuran países capitalistas y democráticos que por eso mismo son desarrollados y prósperos, como Finlandia, Singapur y Países Bajos, para solo mencionar los tres de arriba.
Es que, como se dice en el artículo de PanAmPost, el respeto al derecho de propiedad es determinante para tener capacidad de generar riqueza económica, social y cultural. O sea que entre mejor están definidos y más eficazmente garantizados los derechos de propiedad, la gente alcanza más altos estándares de vida y mayor es el nivel de desarrollo de la sociedad. Mientras que los países con regímenes autoritarios que no garantizan la seguridad jurídica y los derechos de propiedad, viven en el atraso y la pobreza crónica.
Ahora bien, entre los impedimentos al desarrollo económico y a la creación de riqueza para asegurar el bienestar social, no solo está el problema de los escasos y frágiles derechos de propiedad. Hay que agregarles la lacra de la agresiva fiscalidad o excesiva carga de impuestos estatales.
Sobre esto el centro de pensamiento e investigación estadounidense 1941 Foundation, citado por el periódico español Debate, ha dado a conocer un ranking de “infiernos fiscales”, en el cual, entre 82 países que fueron evaluados ubica a Nicaragua en la octava posición. Los tres primeros son: Bielorrusia, Venezuela y Argentina.
Se dice en este informe que el concepto de “infierno fiscal” no se refiere solo a un país con altos impuestos, sino también a aquel donde el Estado de derecho es débil y “los derechos a la privacidad y a la propiedad no se aplican o protegen adecuadamente”.
Se sobreentiende, pues, por qué Nicaragua figura en los primeros lugares de esas clasificaciones tan negativas.