Un parpadeo arruinó lo que pudo haber sido una buena presentación de Erasmo Ramírez, quien admitió un jonrón de Brandon Drury con uno en circulación en el inicio de su labor, que luego fue de dos innings en blanco, en una victoria de los Angelinos 8-3 ante los Rays de Tampa, quienes perdieron el chance de acercarse más a los Orioles.
Ramírez trabajó tres episodios en los que solo admitió el cañonazo de Drury, dos carreras limpias, con dos bases por bolas y cuatro ponches, mientras dejaba su efectividad en 5.98 en esta temporada, en la que marcha con récord de 3-3, después de 35 intervenciones con 55.2 innings trabajados, 71 hits, 37 anotaciones, 13 bases y 37 ponches.
Erasmo entró en acción en el sexto cuando los Ángeles se habían ido al frente 6-1 contra Aaron Civale, el abridor de Tampa. Y tras sacar un out, dio base a Nolan Schanuel y acto seguido, Drury le disparó jonrón, su segundo del partido, que puso el marcador 8-1. El nica solo arrugó su cara, pero logró reaccionar con dos ceros seguidos.
Ramírez trabajó la séptima entrada de modo perfecto, pero en el octavo parecía camino a otro derrumbo. Inició propinando un golpe y luego dio una base. Una rola de Schanuel a segunda base, movió los corredores, pero el sureño les metió ponches a Zach Neto y al mismísimo Drury, para terminar su labor que fue de menos a más.
En un juego que se le escapó de las manos desde muy temprano a los Rays, Erasmo fue capaz de aportar tres episodios de trabajo y eso significa un poco de descanso para los relevistas principales del conjunto que lucha a brazo partido para seguir en la pelea por el liderato del Este de la Liga Americana contra los Orioles, vencidos 2-1 por Houston.