Viveza de ratón

Viveza del ratón que creyendo comerse el queso, pierde la cabeza en la ratonera. El diccionario de la Real Academia de la Lengua Española define astucia, en primera instancia como calidad de astuto (recurre al ardid de definir la definición, o sea no dice nada), en segunda acepción lo define como “artificio”. Luego define artificio como medio empleado hábil y mañosamente para el logro de algún intento. Luego define astucia como “ardid”, y a su vez ardid como mañoso, “astuto” y sagaz.

Así, el diccionario define tres palabras en forma circular. La primera define la segunda, la segunda define la tercera, y para completar el círculo, la tercera define la primera.

El traductor de Google define astuto como cunning y el Diccionario Oxford define astucia como “la habilidad para obtener lo que quieras, especialmente haciendo trucos o entrampando a alguien”, como la serpiente del Génesis 3.1. (La traducción es del autor).

Un poema de Edmund Spenser en La residencia de la riqueza, lee: “Así la araña levantó en alto su red astuta”. En WikkiDiff, la califican como conocimientos, aprendizaje, artes especiales a veces connotando conocimiento mágico u oculto.

En Nicaragua hay un personaje que define por antonomasia la astucia: el Güegüense o Macho

Ratón, analizado con profundidad por dos genios de la literatura nicaragüense, Carlos (Chale) Mántica Abaunza y Pablo Antonio Cuadra Cardenal, aunque nuestro máximo exponente, Rubén Darío que conoció al personaje antes de los descubrimientos literarios de Chale y PAC, lo vio con cierto desdén, calificándolo como de “una simplicidad primitiva” y finalmente José Martí si bien vio en la obra una “comedia maestra”, calificó su lenguaje como “un dialecto burdo”.

En la categoría de astuto no cabe alguien cuyos valores le impiden usar trucos mágicos o esotéricos para conseguir sus propósitos.

Por otro lado, la inteligencia se define como “la habilidad de entender y capacidad de manejar situaciones nuevas, utilizando la razón”.

Según Howard Gardner, “las inteligencias múltiples incluyen: la capacidad de lógica, comprensión, autoconciencia, aprendizaje, conocimiento emocional, razonamiento, planificación, creatividad, pensamiento crítico y facilidad en la resolución de problemas”.

La inteligencia está relacionada con la prudencia, con las reacciones secundarias bien pensadas. Se trata de ser honesto y transparente en decir lo que se piensa, pero muy especialmente, se trata de ser juicioso y pensar lo que se dice y a quién se dice, tanto en público, como en privado.

En la política, practicar la astucia puede dar resultados en el corto plazo, pero puede entenderse como viveza de ratón, porque cuando se gana una batalla, poniendo en peligro perder la guerra, puede ser en realidad una victoria pírrica. El nombre proviene de Pirro, rey de Epiro, quien ganó una batalla sobre los romanos en la que perdió miles de sus hombres. (“Victoria pírrica – Wikipedia, la enciclopedia libre”). Supuestamente Pirro, analizando la batalla de Ásculo, dijo: “Con otra victoria como esta estoy perdido”.

En cambio, actuar con inteligencia, si bien puede requerir un poco más de tiempo, produce resultados de largo plazo, sostenibles y como dice la nueva palabrita de moda de los intelectuales: resilientes.

El autor en 1968 recibió el Premio del Capítulo de Fort Leavenworth, de la Asociación del Ejército de Estados Unidos al Mejor Estudiante Internacional de Estrategia (Military Science) de la Academia Militar de Wentworth en Lexington, Missouri, EE.UU.

Opinión
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