Jonathan Loáisiga se encuentra en proceso de divorcio de Sherly Casco. LA PRENSA/ TOMADA DE REDES SOCIALES

Jonathan Loáisiga, una vida marcada por pensiones alimenticias

El lanzador de los Yankees de Nueva York vivió de pequeño esa situación cuando su madre demandó a su padre, y ahora es él quien tiene tres demandas en su contra

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Allá por el año 2013, Jonathan Loáisiga daba sus primeros pasos en el beisbol profesional en República Dominicana, firmado por los Gigantes de San Francisco, cuando de repente se comunicó con sus familiares para decirles que estaba desesperado por regresar a Nicaragua, alegando que “le hacía falta la casa”.

Como lo conocían, que “le gustaban mucho las muchachas”, sus parientes se imaginaron que en realidad quien le hacía falta era su novia de entonces, Adriana Adilia Morales, una joven que en ese momento tenía 19 años de edad, la misma que Loáisiga.

A pesar de esas sospechas, y de la decepción porque querían verlo triunfar en el mejor beisbol del mundo, la familia le ayudó a regresar a Nicaragua y le aconsejaron que pidiera la baja a la organización para que pudiera jugar en el país sin problemas.

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Con los meses, Adriana quedó embarazada del que sería el primer vástago del hoy pícher de los Yankees de Nueva York, un varoncito que nació en el año 2015.

Poco después, a pesar del hijo procreado, la pareja se separó y Loáisiga se vio obligado a realizar un acuerdo con Adriana en el Ministerio de la Familia (Mifamilia), para pasarle una pensión alimenticia a su hijo por 1,500 córdobas.

En este 2023, Loáisiga tiene un contrato anual de 2,2 millones de dólares como lanzador de los Yankees de Nueva York. LA PRENSA/ AFP

De esa forma, Loáisiga repitió en su vida con su hijo lo que él mismo sufrió de pequeño, porque su madre, Fátima Estrada, se vio obligada a demandar por pensión alimenticia al padre de Loáisiga, el también beisbolista Stanley Loáisiga.

En la actualidad, Loáisiga está demandado por esa misma razón por tres mujeres diferentes por igual cantidad de hijos. Los dos primeros varones y, la última, una niña actualmente recién nacida producto de su efímero matrimonio con la Miss Mundo Nicaragua 2020, Sherly Casco Castillo.

En las redes sociales, a las mujeres se les ataca de querer aprovecharse de los dólares del grandes ligas nicaragüense, aunque la ley les ampara.

El padre de Loáisiga

Ocho meses de relación fueron suficientes para que Fátima Estrada quedara embarazada del beisbolista Stanley Loáisiga, a inicios del año 1994. El niño, convertido hoy en el lanzador de grandes ligas, Jonathan Loáisiga, nació en noviembre de ese año.

Tras la separación, Stanley Loáisiga alegaba que no tenía dinero para ayudar a Fátima con la crianza del niño. En un reportaje de la Revista DOMINGO, de mayo de 2021, la abuelita materna de Loáisiga, Melba Aguirre, explicó que Stanley no tuvo responsabilidad nunca en la crianza de su hijo y que su hija Fátima trabajaba en una zona franca para sacar adelante al muchacho.

Jonathan Loáisiga (derecha) junto a su papá, Stanley Loáisiga y su hermano, Mike Loáisiga. LA PRENSA/ ARCHIVO/ URIEL MOLINA

“Stanley más bien nos cobraba la gasolina cuando le pedíamos que lo llevara a los entrenamientos”, expresó el abuelo materno, Efraín Estrada.

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Stanley solo ofrecía 400 córdobas para el niño, alegando que no siempre jugaba y por tanto no siempre ganaba dinero, y le rogaba a su entonces suegra que convenciera a Fátima de que le aceptara lo que daba. Sin embargo, Fátima tuvo que demandarlo por pensión alimenticia.

El niño Loáisiga fue criado principalmente por sus abuelos maternos.

El segundo hijo de Loáisiga

Si Adriana es una joven bonita, hermosa, agraciada, la segunda mujer con la que Loáisiga tuvo un hijo no se queda atrás. Se trata de Joseline Maltez Rivera, también de la misma edad de Loáisiga, delgada, rostro alargado, con una sonrisa amplia y unos hermosos ojos.

El hijo que Joseline tuvo con Loáisiga nació en octubre de 2019, pero no corrió con la misma suerte que su hermanito mayor. No fue reconocido por el papá y, cuando tenía tres años de edad, todavía no era conocido por su familia paterna.

“Dicen que son dos (los hijos de Loáisiga), pero solo conozco a uno. El otro es de aquí cerca, pero no lo conocemos, nunca lo han traído”, reconoció en 2021 la abuela paterna de Loáisiga, Melba Aguirre.

Joseline demandó a Loáisiga para que, primero, se realizara una prueba de ADN que confirmara la paternidad y, también, para que le pasara una pensión alimenticia ya que, en el momento en que presentó la demanda, el niño ya tenía siete meses de edad y nunca le había dado algo.

La prueba de ADN reveló que la probabilidad de que Loáisiga fuera el padre de la criatura era del 99.99 por ciento, por lo que Loáisiga ofreció una pensión alimenticia de 350 dólares, alegando que tenía otro hijo al cual apoyar, que solo ganaba 50 mil dólares anuales, pero debía gastar mucho dinero para mantener un estatus.

Loáisiga, cuando jugaba beisbol infantil en Managua. LA PRENSA/ ARCHIVO/ REPRODUCCIÓN/ ÓSCAR NAVARRETE

Joseline exigió que debía ser más, porque el verdadero salario del beisbolista era de 560 mil dólares anuales. Finalmente, en los juzgados, hicieron que la expareja acordaran 800 dólares mensuales como pensión y un retroactivo de 4,800 dólares a ser pagados en dos cuotas.

La sentencia hizo reaccionar a la madre del primer hijo de Loáisiga, Adriana, quien posteriormente, en noviembre de 2020, demandó a Loáisiga para que aumentara la pensión de 1,500 córdobas que le pasaba desde 2015.

Adriana demostró que el salario de Loáisiga fue, en 2018, de 545 mil dólares; en 2019, de 560 mil dólares; en 2020, de 215 mil dólares y, en 2021, de 591 mil dólares.

La jueza Primero de Distrito de Familia de Managua, María José Arauz, le dio la razón a Adriana, pero cometió un error matemático al calcular la nueva pensión alimenticia. Dijo que el salario anual de Loáisiga era de 591,800 dólares, los que divididos entre 12 meses del año le resultaban 4,931.66 dólares mensuales y, por tanto, la pensión mensual sería de 863.04 dólares mensuales.

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En realidad, la división entre 12 meses tuvo que darle 49,316.6 dólares mensuales como salario y, como el porcentaje como pensión alimenticia debía ser el 17.5 por ciento del pago mensual, la pensión alimenticia correcta debió ser 8,630.4 dólares mensuales.

Debido al error matemático, la pensión alimenticia para el hijo de Adriana quedó finalmente en los 863.04 dólares mensuales.

Pendiente del uso de la pensión

La reacción de Loáisiga, luego de que le impusieron las dos pensiones alimenticias, dio a entender que no estaba conforme con las mismas, a pesar de que había resultado beneficiado pagando menos de lo que debía, y que sospechaba que el dinero que les entregaba a sus hijos era malversado por las madres de ambos.

El artículo 324 del Código de Familia establece que a la persona demandada se le debe de deducir el treinta y cinco por ciento de sus ingresos netos, si son dos hijos a los que debe pagar una pensión de alimentos. Por lo tanto, a cada hijo de Loáisiga le correspondían el 17.5 por ciento en ese momento y no los 800 dólares que ha estado pagando Loáisiga desde entonces.

Atrás, la madre de Loáisiga, Fátima Estrada, con los dos abuelos maternos del beisbolista, Melba Aguirre y Efraín Estrada. LA PRENSA/ ARCHIVO/ ÓSCAR NAVARRETE

Aun así, Loáisiga pidió judicialmente una supervisión del uso de las pensiones en contra de cada una de las dos madres de sus hijos, Joseline y Adriana.

En el caso de Joseline, la acusó de utilizar para otras cosas el dinero que le entregaba para el niño. Las cuentas bancarias de Joseline fueron desprotegidas del sigilo bancario y se determinó que tenía pagos en restaurantes, bares y por servicio de depilación láser.

A pesar que Joseline alegó que esos pagos en la cuenta se debían a que era la misma cuenta que utilizaba para que le pagaran su salario, un judicial ordenó que mensualmente se le debían de congelar 250 dólares de los 800 que recibía como pensión alimenticia, los cuales iban a ser descongelados casa seis meses.

Mientras que, contra Adriana, Loáisiga no pudo hacer algo porque la causa no prosperó y fue archivada.

La Miss Mundo Nicaragua 2020

En junio de 2020, las noticias de farándula dieron cuenta del inicio del noviazgo entre Loáisiga y la Miss Mundo Nicaragua de ese año, Sherly Elizabeth Casco, entonces de 19 años de edad, mientras Loáisiga tenía 26.

Dos años después, Loáisiga y Casco se casaron el 2 de marzo de 2022, pero el matrimonio solo duró nueve meses, porque Loáisiga demandó por divorcio a Casco en diciembre de ese mismo año, cuando la joven tenía seis meses de embarazo.

La demanda de divorcio originó inmediatamente el establecimiento de una pensión alimenticia a favor de la bebé que Casco esperaba, ya que las leyes nicaragüenses aseguran que los niños no nacidos tengan también derecho a una pensión alimenticia, por lo que Loáisiga ofreció 800 dólares mensuales a Casco para la bebé, una cantidad similar a la que ya paga a sus dos hijos mayores.

Aunque aún no concluye el caso, que se ventila en el juzgado de Familia de Jinotega, de donde la joven es originaria, Casco no está dispuesta a aceptar esos 800 dólares por diferentes razones, primero porque vive en Nueva York, adonde se fue a vivir cuando se casó con Loáisiga, y ahí la vida es más cara. Además, Loáisiga le había pedido que no trabajara, porque él ganaba suficiente para los dos.

Sherly Casco. LA PRENSA/ TOMADA DE REDES SOCIALES

Sin embargo, la razón principal es que Casco alega que su hija, hoy ya de cinco meses de nacida, tiene derecho al 16.67 por ciento de los 105 mil dólares que Loáisiga gana mensualmente en la actualidad, luego de que los Yanquis de Nueva York le mejoraron el salario.

Por otra parte, Loáisiga es dueño en Nicaragua de una finca ganadera, llamada Rancho Grande, que le genera ganancias, expuso Casco, quien se desvinculó de los casos en los que Loáisiga solo paga 800 dólares mensuales, alegando que en el primero, el de Joseline, el monto fue producto de un acuerdo, mientras que, en el segundo, el de Adriana, fue resultado del error matemático de la jueza.

Casco está demandando, porque así lo establece la ley, que, como ahora son tres hijos los de Loáisiga, a cada uno le corresponden el 16.67 por ciento del salario mensual del beisbolista, los que según Casco son 17 mil 503.5 dólares mensuales para su niña.

Las redes sociales están llenas de críticas contra la muchacha, a la que acusan de querer tener una buena vida con el dinero que pide como pensión alimenticia, pero en el juzgado de Jinotega aún no se dilucida el caso.

Por el momento, Loáisiga no ha cumplido con 800 dólares provisionales que debe pasar a la niña procreada con Casco, quien el pasado 7 de julio pidió a la jueza de Familia de Jinotega, Martha Montoya, que le ordene a Loáisiga cumplir los pagos provisionales.

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COMENTARIOS

  1. Hace 3 años

    El tipo no está «bien de la cabeza». Poniendo hijos irresponsablemente. Es tan bruto que no se da cuenta que el más afectado económicamente es el mismo con la proliferación de su semilla con diferente mujeres.

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