LA PRENSA/Agencias y El 19 Digital

Gobierno de Chile condena confiscación ordenada por el orteguismo contra la UCA

La Administración de Gabriel Boric apuntó que el cierre de la UCA es un "atentado contra la libertad académica" y llamó la comunidad internacional a denunciar y condenar las acciones del orteguismo

El Gobierno de Chile, encabezado por el presidente Gabriel Boric, a través de un comunicado divulgado en su sitio web, «condenó enérgicamente» la confiscación ordenada la semana pasada por la dictadura Ortega Murillo contra la Universidad Centroamericana (UCA), atentando contra la «libertad académica» en el país.

Chile resaltó que «repudia» la acusación girada por la dictadura orteguista contra la UCA, el pasado 15 de agosto, en la que la señala de cometer el delito de «terrorismo», pese a ser una institución con más de 60 años de trayectoria en el país, aportando a la educación superior y al desarrollo de Nicaragua.

«Esta acción contempla la incautación de todos los bienes de la universidad y la suspensión de sus actividades, dejando en incógnita el futuro de más de 6,000 alumnos, 550 profesores y cientos de personas en cargos administrativos», señaló el gobierno chileno.

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Además, expresó su solidaridad con la «comunidad universitaria y con todos aquellos afectados por estas medidas represivas, que profundizan el deterioro del Estado de Derecho y afectan el respeto y garantía de los derechos humanos».

«Un grave atentado contra la libertad académica»

«La Universidad Centroamericana de Nicaragua es reconocida como una de las universidades privadas más importantes de ese país y su cierre representa un grave atentado contra la libertad académica, el derecho a la educación y los principios democráticos que deben prevalecer en nuestra región», denunció la Administración Boric.

Asimismo, rechazó las «acciones represivas» de la dictadura orteguista y exigió el «cese de inmediato cualquier medida que afecte la integridad y el funcionamiento de la UCA y de quienes la dirigen, así como de cualquier otra institución educativa en el país».

El Gobierno de Chile a la vez instó a las autoridades nicaragüenses a «respetar y garantizar los derechos humanos, incluyendo la libertad de expresión, el derecho a la protesta pacífica y el acceso a una educación de calidad y sin restricciones».

También llamó a la comunidad internacional a sumarse «a esta condena y se pronuncie en contra de las acciones del Gobierno nicaragüense, instando a la restitución de los derechos fundamentales en Nicaragua y a la protección de la educación como un pilar fundamental para el desarrollo y el progreso de la sociedad».

La Asociación de Universidades confiadas a la Compañía de Jesús en América Latina (Ausjal) y la Provincia Centroamericana de la Compañía de Jesús, a través de un comunicado rechazaron las “falsas e infundadas acusaciones” contra la UCA de Nicaragua, señalando que es parte de “una serie de ataques injustificados en contra de la población nicaragüense y de otras instituciones educativas y sociales de la sociedad que están generando un clima de violencia e inseguridad agudizando la crisis sociopolítica que vive el país”.

El cierre de la UCA

El pasado 15 de agosto, a eso del medidodía, tras conocer la acusación girada por una jueza orteguista, la Universidad Centroamericana informó del cese de sus operaciones y horas más tarde, la Policía de la dictadura se tomó el campus de dicha alma máter.

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La dictadura, pese a que no había pasado ni 24 horas desde la acusación contra la UCA, en la propiedad robada a esa casa de estudios comenzó a instalar la Universidad Nacional Casimiro Sotelo, nombró a sus autoridades e incluso realizó un acto de inauguración.

Los miles de estudiantes de la UCA, actualmente, en medio de la zozobra por el cierre de su casa de estudios, y pese a la propuesta orteguista de quedarse en ese lugar estudiando de forma gratuita, han comenzado a buscar alternativas para continuar en otras universidades privadas que todavía quedan en el país y en otras casas de estudio jesuitas de la región.

Recientemente, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas (Oacnudh), la Asociación de Universidades confiadas a la Compañía de Jesús en América Latina (Ausjal) y la Provincia Centroamericana de la Compañía de Jesús, condenaron y rechazaron el cierre y confiscación ordenados por la dictadura contra la Universidad Centroamericana de Nicaragua.

Política Chile Confiscaciones UCA archivo

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