La Azul y Blanco Sub-15 dio muestra del crecimiento del futbol nacional al imponerse en la final de la Liga B de Concacaf. La tropa dirigida por Jaime Ruiz terminó invicta el torneo, tras imponerse 2-1 a Santa Lucía en el duelo decisivo, terminando con cuatro victorias y tres empates para confirmarse como la mejor selección de las 16 que conformaron la Liga B.
¿Qué viene ahora para estos muchachos? Prepararse para las eliminatorias mundialistas Sub-17 de 2024 y llegar con un buen ritmo de juego para intentar llegar lo más lejos posible por los cupos de la Copa Mundial de la categoría en 2025. Desde la Fenifut aseguran que se tienen planificado partidos de fogueo en Centroamérica a finales de año y están viendo la posibilidad de participar en un torneo en España en 2024 previo a las eliminatorias.
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La Concacaf planificó este campeonato en 2017 pensando en favorecer a las asociaciones con el nivel futbolístico más bajo, como Nicaragua, para que tenga más fogueos y no lleguen solamente a jugar las eliminatorias mundialistas sin ningún tipo de proceso y roce internacional. El torneo no da premios económicos a los ganadores, solo medallas y el reconocimiento de ser el mejor.
En las ediciones anteriores, 2017 y 2019, los torneos se llamaban Campeonatos Sub-15 de la Concacaf, que siempre se realizaban en Bradenton, Florida, Estados Unidos. A partir de 2023 se dividió a las selecciones en Liga A, B y C de acuerdo al ranking de Concacaf de cada asociación, algo muy similar a la Liga de Naciones; pero como un formato diferente porque en la Sub-15 no hay descensos ni ascensos como en el otro torneo de selecciones mayores. La Liga A se disputó en República Dominicana, la Liga B en Curazao y la C en Saint Martín.
Una persona que acompañó a la delegación nacional explicó que tras la finalización del torneo, los representantes de las 16 selecciones de la Liga B le solicitaron a los delegados de la Concacaf que se cambiara el reglamento para futuras ediciones implementando ascensos y descensos para darle más atractivo al torneo. “Dijeron que iban trasladar la petición para ver si se modifica en la próxima edición”, expresó.
Se contactó a José María Bermúdez, secretario general de la Fenifut, para conocer si la federación les daría algún reconocimiento o estímulo económico a los jugadores por el título de la Liga B, sin embargo no contestó llamadas ni mensajes. “Los niños pidieron que les dejaran los uniformes y la federación dijo que no había problema”, dijo un padre de familia sobre lo único que hasta ahora la Fenifut les había otorgado por el título.