La Tierra está sobregirada

A partir del miércoles 2 de agosto el planeta Tierra ha caído en situación de sobregiro. Ha agotado los recursos naturales que tiene capacidad para renovar en todo el año y que debían alcanzar para cubrir las necesidades de la gente hasta diciembre próximo.

Esto es como si una familia hubiera gastado en cinco meses su presupuesto para todo el año que depende de sus ingresos en tal período.

El sobregiro de la Tierra ha sido declarado por la ONG internacional Global Footprint Network, o WWF (en español, Fondo Mundial de la Naturaleza), que calcula el uso anual de los recursos planetarios a partir del estudio riguroso del potencial productivo de la naturaleza y el ritmo de su consumo global.

Dicho de otra manera, para este  miércoles 2 de agosto la humanidad ya había consumido todos los recursos que la Tierra tenía capacidad de regenerar en  el curso de todo el año 2023.

El sobregiro de la Tierra no se debe a que haya reducido su capacidad productiva ni a que ahora exista más  población consumiendo los recursos que el planeta puede proveer de manera sostenible. La causa del problema es el descuido del medioambiente, el mal uso o abuso con la explotación y el gasto de esos recursos y porque su distribución entre la gente no es equitativa.

La mencionada organización que monitorea este problema dice que su misión es “detener la degradación del ambiente natural del planeta y construir un futuro en el que los seres humanos vivan en armonía con la naturaleza. Lo cual se puede lograr, asegura WWF, “conservando la diversidad biológica del mundo; garantizando el uso sostenible de los recursos naturales renovables; y promoviendo la reducción de la contaminación y del consumo desmedido”.​

Esto es fácil decirlo, pero muy difícil lograrlo, porque paradójicamente la principal fuerza de oposición a ese objetivo vital es la misma humanidad con su conducta irresponsable. La gente, o gran parte de ella, es la enemiga principal de su hábitat natural en la mayor parte de los casos sin llegar a tener conciencia de ello.

Sin embargo es justo y necesario  reconocer que se ha venido avanzando en la formación de una cultura conservacionista de la naturaleza y proteccionista del medioambiente. Incluso en un país tan atrasado política y culturalmente como Nicaragua, gracias al esfuerzo tesonero de los grupos ambientalistas en los últimos tiempos se ha podido avanzar, aunque con lentitud, en esa dirección.

Para lo que valga, y ojalá que valiera, mencionamos aquí algunas de las medidas que según la WWF debe practicar cada persona en pro del objetivo de hacer de la Tierra un planeta más habitable, ayudar a contener su degradación y retrasar el sobregiro anual en el uso o explotación de sus recursos.

Entre otras cosas, según WWF, hay que “decirle adiós” al plástico de un solo uso; comprar siempre que sea posible  productos locales o cosechados cerca del lugar donde se vive; no derrochar el agua ni contaminarla; no botar basura en cualquier parte; usar bicicleta como transporte personal y compartir el carro con amigos y compañeros de trabajo; no usar ropa hecha de material sintético sino de fibras de fácil degradación.

¿Será posible hacer esas pequeñas pero grandes cosas en favor del medioambiente y de nosotros mismos como personas y familias? Ojalá que sí.

COMENTARIOS

  1. Hace 3 años

    Somos los peores depredadores del planeta. Pan para hoy hambre para mañana. Que se j…los que siguen.

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