Valores a considerar: poner oídos, dar consuelo y auxilio

Requerimos que todas las prácticas se pongan bajo el dominio bucólico del espíritu, que la agresividad y los deseos perturbadores se paralicen con la fortaleza de la composición lingüística; que la inteligencia y la voluntad se fusionen con los mejores sentimientos, los del hermanamiento y la mano extendida siempre.

Descanse en paz chef Nelson Porta

Somos un país bendecido por Dios, tenemos todo lo que la naturaleza puede dar, agua, tierras productivas, bosques y fauna exuberante, no sigamos haciendo cosas para que un día se diga: lo único malo de Nicaragua es que está poblada por nicaragüenses.

Una nueva ilusión nos nutre a vivir el nuevo año

No olvidemos que el flamante ciclo comienza con la deidad de unos brazos de madre y la paciencia de un padre que vierten su cariño en un pesebre, donde está el Verbo naciente; y, lo hacen, con espíritu completamente desprendido, animosos de ternura y templados de esperanzas.

Para una persona libre todo el mundo es su hogar

Debemos sustentarnos en la certeza de la inclusión, de que nada ni nadie puede alejarnos de ese contemplativo vínculo del alma sistémica, que lo único que genera es luz en medio de la oscuridad. Por tanto, comencemos por interpelarnos cada cual consigo mismo, haciendo parentela humanitaria, revolviéndonos contra la intolerancia y volviéndonos tolerantes.

Se nos va el 2025, demos la bienvenida al 2026

Somos afortunados por celebrar un año más del nacimiento del Rey de Reyes y por haber sobrevivido al 2025 y estar por recibir el 2026, en el que todos sin excepción deberíamos de hacer la promesa de hacer lo humanamente posible para hacer de ese 2026 un año mejor para todos.

Tiempo para la reflexión y los buenos deseos

Indudablemente, caminar juntos es un gesto típico de quienes buscan rehacerse en la hondura de la vida, más allá de este océano tormentoso; lo que requiere estar vigilante, laborando y meditando todas las cosas, para que acrecienten su brío sistémico, a menudo con un costo social, ambiental y económico significativo.

El sentido de pertenencia; en un entorno de diversidad

No es tiempo para la indiferencia. La consanguineidad mística nos enlaza con el mejor tono, al timbre de la bondad. Por otra parte, nos pertenece la vida; y, la savia misma, es pertenencia de esperanza. Que nadie nos la sustraiga, pues.

Ante la ausencia del espíritu armónico

La mutación viviente, pues, nos convoca cada día a un nuevo renacer. No hay mejor transformación, que sentirse hogareño para hallarse en familia. Corrijámonos, entonces. No esperemos más.

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