Hipocresía de los presidentes colombianos

El fallo del máximo tribunal internacional con sede en La Haya, en relación con la delimitación de la plataforma continental entre Nicaragua y Colombia, a favor de este último país, la población de Nicaragua la vivió sin pena ni gloria, desde antes la gente estaba apática, daba a entender que no sabía del juicio y que le tenía sin cuidado cualquier decisión.

Hasta el momento desconozco los motivos por los cuales la televisión nicaragüense no trasmitió la lectura de la sentencia, para verla tuve que recurrir a la revista Semana de Colombia. La no trasmisión contribuyó a la apatía y al desconocimiento de la población nicaragüense, fue como un presagio de lo que iba a ocurrir, da la impresión que se quiso ocultar a la población una verdad que tenía obligación de conocerla, así como la sentencia de noviembre 2012.

En Colombia fue todo lo contrario, todos los medios estuvieron pendientes, a su conveniencia explicaban el origen del litigio y aseguraban que si la sentencia les era adversa, no la acatarían. No hay necesidad de explicar la reacción que fue a su favor.

Sin embargo, los que han pasado por la presidencia colombiana, incluyendo al actual izquierdista, han utilizado una política hipócrita al invocar un falso nacionalismo manteniendo que no aceptan la sentencia del máximo tribunal del año 2012, porque sus límites lo tiene que autorizar el Congreso de la República, cosa que no van a realizar.

Verdaderamente sufren porque solo aceptan lo que les conviene. No dicen que Nicaragua sacó del anonimato a la población raizal, y que solo se acuerdan de ella cuando La Haya, va a emitir una sentencia, después queda en el olvido. No dicen que Nicaragua ha comprobado que los colombianos desarrollan actividades de pesca y patrullaje en aguas nicaragüenses bajo el tonto argumento que es para proteger a los raizales.

Los comentaristas, analistas, expertos, todos los que dicen conocer del conflicto, omiten decir que cuando se firmó el tratado Esguerra-Bárcenas, Nicaragua estaba ocupada militarmente por Estados Unidos, y tampoco hacen mención al artículo 3 de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar que establece: “Todo Estado tiene derecho a establecer la anchura de su mar territorial hasta un límite que no exceda de 12 millas marinas medidas a partir de líneas de base determinadas de conformidad con esta Convención”. Tampoco dicen que Colombia, actuando como un imperio, tenía sometida a Nicaragua como frontera el nefasto meridiano 82 con sus poderosos buques armados, algo que todos los presidentes colombianos estaban conscientes que ese meridiano no era frontera, pero no lo decían por temor a ser catalogado como vendepatria.

Colombia, ¿aceptaría que una potencia militar se ubique a menos de doce millas de la costa de Cartagena y no la deje salir? En otras palabras, ¿que le hagan lo mismo que le hizo a Nicaragua? ¿Por qué Colombia tiene islas ubicadas a una cuadra de Nicaragua? ¿Por qué a Nicaragua, se le negó el derecho igual a Colombia?

LA PRENSA de Nicaragua publica artículos del periodista colombiano José E. Mosquera, que habla a favor de Colombia referente a este conflicto, ¿permitirá un diario colombiano publicar este artículo? Claro que no, Colombia a pesar de tener un modelo de democracia y hasta el momento de libertad de expresión, en su política exterior con Nicaragua referente al caso de La Haya, actúa como un verdadero imperio colonialista, así quedó expuesto por el actual presidente colombiano. Un día antes de que se diera a conocer la sentencia manifestó: “Y la capacidad militar de una nación, pues depende de sus fuerzas militares, de sus instrumentos, de su capacitación, mañana estará a prueba y ya mañana hablaremos de este tema, pero lo que deja como lección para este evento es que hay que tener capacidad aérea”.

Según el medio colombiano Cambio, en caso que la sentencia hubiese sido contraria “Colombia, tenía listo aviones, helicópteros, una fragata y oficiales que estaban alerta, en un dispositivo especial, para garantizar la soberanía de la plataforma continental, que estuvo en juego por cuenta de las pretensiones de Nicaragua en La Haya. Fue desmontado al conocerse la decisión favorable para Colombia”.

En otras palabras, que si la sentencia hubiera favorecido a Nicaragua la iba a atacar con su terrible fuerza aérea, de manera que por lo menos nos salvamos de una agresión militar en el centro del continente americano.

El autor es comentarista político.

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