La enseñanza que me ha dejado el canto de Carlos Mejía Godoy

Estimado, querido y recordado Carlos: He querido escribirle esta “pequeña” carta abierta en celebración de sus 80 años de vida, y ¡qué vida!, llena de entrega a su pueblo a través de su canto.

¿Recuerda que desde muy temprana edad en la década de los 70, tuve la dicha de compartir en diferentes momentos escenario con usted en compañía de mis hermanas y nuestro padre, Evenor Lorío? Desde entonces estoy aprendiendo de su obra, la cual no solo he admirado, disfrutado y bailado, sino utilizado en mis clases de español como segunda lengua (ELE) por más de 15 años.

Quiero compartir con usted todo lo que he aprendido y enseñado a mis estudiantes de diferentes partes del mundo sobre la cultura de Nicaragua a través de sus canciones plagadas de nicaraguanidad. Como profesora de ELE quiero contarle que sus canciones han sido un gran recurso como elemento motivador y como material didáctico auténtico en mis clases para desarrollar diferentes habilidades lingüísticas, pero sobre todo la competencia intercultural de los estudiantes.

Esta competencia consiste en que los estudiantes sean hablantes interculturales, o sea, que identifiquen aspectos relevantes de la cultura de la lengua que estudian, llamada cultura dos (C2) y establecer puentes entre esta y su cultura de origen. Se pretende que el hablante intercultural tenga apertura, comprensión y respeto hacia la C2.

En mis clases de español el desarrollo de la competencia intercultural está sobre las otras competencias, ya que esta abre las puertas a un proceso de enseñanza–aprendizaje motivador y por ende asequible. Tomando como referencia el concepto de cultura de Kroeber y Clukhohn, (1952; en Santamaría 2019): “La cultura es la expresión de la realidad, de su pasado, presente y futuro en todas sus manifestaciones y que está condicionada por el contexto histórico de cada país”.

Por otra parte, Miquel y Sans (1992); en Santamaría (2019) destacan dos términos sobre cultura: en primer lugar, cultura con C mayúscula, referida a las artes y cultura con c minúscula, referida a los conocimientos, actitudes, hábitos, creencias, presuposiciones, modos de actuación compartidos por una sociedad, la que conformaría, según ellos el componente sociocultural. A partir de estas definiciones de cultura puedo asegurar que en su obra musical está fielmente representada la Cultura y la cultura nicaragüense.

 ¿Qué es lo que he aprendido y enseñado a través de sus canciones sobre la cultura nicaragüense? Pues he aprendido de muchos aspectos mencionados por Kroeber y Clukhohn y Miquel y Sans. Desde el punto de vista lingüístico, he encontrado en sus canciones la variante del español de Nicaragua, la cual se caracteriza por ser voseante. En canciones como las de la Misa Campesina y Nicaragua Nicaragüita se encuentra esta característica: “Vos sos el Dios de los Pobres”; “…pero ahora que ya sos libre, Nicaragüita…”

Otra característica de nuestra variante es la aspiración de la s entre vocal y consonante y al final de las palabras. Cuando usted canta sus canciones, es muy claro escuchar esa aspiración como en La quebradita: “… tenías la fragancia … “. En este caso la palabra tenías la pronuncia [teníah]. El fonema /h/ se asemeja al sonido de la letra j, pero más velar, muy suave y casi imperceptible.

Respecto al léxico, la cantidad de vocablos populares que he encontrado es enorme. Como ejemplo, algunas toponimias nahualtl como Ticuantepe en la canción Ticuantepe sin vos, Masatepe en Antojitos nicaragüenses, y chorotegas como Nagarote en El Cristo de Palacagüina, entre muchos otros. Los nahualismos también están presentes en la fauna como pizote, en la canción de Pablo Úbeda; instrumentos de cocina como comal, en Antojitos nicaragüenses. También se encuentran presente arcaísmos como vide en la canción Cuando yo la vide.

En nuestro español también hay anglicismos, por lo cual también los encontré en sus canciones, por ejemplo overol, en El Dios de los pobres. Los hipocorísticos son fáciles de identificar porque se encuentran en los títulos de muchas de sus canciones: Panchito Escombros, Quincho Barrilete, La Tula Cuecho, Chinto Jiñocuago, Lencho Escaliche, etc.

También aprendí dichos y refranes de la cotidianidad nicaragüense como “El que tiene más galillo, siempre traga más pinol”, “agarrar una buena tajada” en Panchito Escombros, por ejemplo. A propósito de estas canciones con hipocorísticos, he conocido a través de sus canciones a personajes populares reales o imaginarios que representan al nicaragüense más humilde de diferentes ciudades o pueblos de nuestro país, por ejemplo de la ciudad de León la más popular La Tula Cuecho, de Managua Clodomiro el Ñajo, Tatabucho, o a personajes destacados como Firuliche, el Chas Mejía, sin olvidar a nuestros héroes y heroínas de ayer y de hoy como Rafaela Herrera, Andrés Castro, Arlen Siu, Sandino, Las mujeres del Cua, Pablo Úbeda, Sándor Dolmus, Álvaro Conrado, entre muchos otros.

 Con la canción Antojitos nicaragüenses conocí sobre algunos platillos de diferentes lugares del país como los huevos chimbos de Estelí, o el requesón de Tisma; los quesillos de Nagarote y los buñuelos de Guadalupe en León en El Cristo de Palacagüina; el pinol en Batiendo pinol, entre muchos más.

Parte de la riqueza natural de Nicaragua también la conocí a través de sus canciones. Con ellas aprendí sobre algunos árboles como el almendro, el pino, el jiñocuabo, el granadillo; plantas como la piñuela, el chagüite; frutas como la pitahaya, el tigüilote, el jocote tronador, el pijibay, el marañón y flores como las siemprevivas, los jilinjoches, flor de pino, entre otras.

La fauna no escapa a hacer presencia en sus canciones: cabritas, espadillo, pocoyo, conejo, garrobo, cusuco, pizote, quiebraplata, zenzontle, tamagás, por ejemplo.

Respecto a la música también aprendí sobre instrumentos tradicionales como el quijongo, la marimba, el atabal, la sambumbia, violines, sonajas. Además, aprendí sobre algunos árboles como materia prima para la elaboración de instrumentos musicales como el ñámbar para elaborar violines y granadillo para hacer marimbas.

A través de sus canciones también aprendí a distinguir los diferentes ritmos tradicionales nicaragüenses como el son nica (la mayoría de sus canciones como El Credo), el son de pascua (El Dios de los pobres), el son de toros (El Gloria), son miskito (Tasbaprí), la mazurca (La quebradita), el corrido (Quincho Barrilete), el calipso (Cheslor Curbet).

Además, descubrí ritmos no tradicionales nicaragüenses como el regué de Jamaica (El tatuado), el huapango de México (Las mujeres del Cua) y marchas (Himno a la Alfabelización). Con sus canciones he podido compartir con mis estudiantes hechos trascendentales acaecidos en nuestro país. Como ejemplo de ello está la Cantata a los héroes, de la masacre del 23 de julio de 1959 en León; la canción que describe las consecuencias del terremoto de 1972 en Managua, Panchito Escombros; la Cruzada Nacional de Alfabetización con el Himno a la alfabetización en 1980, entre otros.

De pequeña también aprendí sobre la geografía política de Nicaragua imaginándome todos los lugares mencionados en sus canciones y luego buscándolos en los mapas. Una pequeña muestra: Waslala, Yalagüina, Palacagüina, Moyogalpa, Siuna, Tisma, Ticuantepe, Cosigüina, Solentiname, El Cua, Masatepe, Diriomo, Nagarote.

 Estos son solo algunos aspectos de la cultura y Cultura nicaragüense retratados con gran maestría e inspirados por su amor a Nicaragua. La temática también es enorme, la cual recoge valores tan importantes en nuestra cultura como el amor y respeto a la madre.

Damos gracias a ese “Dios de los pobres” por darnos la oportunidad de celebrar sus 80 abriles, en los cuales ha compartido siempre al lado de su pueblo “en las duras y en las maduras”, y ha sufrido igual que las Mujeres del Cua, el dolor de la represión dictatorial, pero que no lo han logrado poner “chusmón”, por el contrario, su “coraje y su valor” se engrandecen.

¡Que el “Cristo de Palacagüina” lo siga bendiciendo y nos lo deje muchos abriles más para seguir aprendiendo y disfrutando de su obra que como “quebradita” no deja de correr y llevar en sus aguas tanta nicaraguanidad donde saciamos nuestra sed de amor a Nicaragua, nuestra “Nicaragüita”!

Muchas gracias por todas sus enseñanzas. Mi aprecio y respetos siempre.

La autora es profesora.

COMENTARIOS

  1. Hace 3 años

    Respondiendo a Lorena: También hay grandes porciones de patriotas desterrados en muchas partes del mundo: como Espana, Chile y Europa que les han ofrecido una ciudadania solidaria: » A estos desterrados de la tierra » Frank Fanon «. Dario decía que uno sabe donde nace pero no donde finaliza y en el caso de nuestro pueblo hoy nos gobiernan ideologías ajenas a nuestro idiosincrasia. El termino que utiliza Lorena de; descarado y sinverguenza para desautorizar a Carlos es un lenguaje muy propio de la Inteligencia Cubana.

  2. Hace 3 años

    Si tambien recuerdo que le puso la letra al himno del Frente donde llamo a esta pais enemigo de la humanidad. Y ahora vive entre sus enemigos quejandose que la vida es muy cara. Hay que ver que hay descarados sinverguenzas.

  3. Hace 3 años

    Maria Lorio. Grata remembranza histórica fue el recibimiento apoteósico dado a Carlos en la en la primera entrada a San Judas cerca a los Raspados Loly de Altagracia, después de recibir el Trofeo a su composición » Quincha Barrilete «. Toda una multitud de gente humilde danzando en sus patios los corridos tabernáculos de su inspiración, y Carlos asido y arrecostado a un gran árbol vibrando en su energía de los Madrigales y Mejias Segovianos. Loas a este insigne maestro, producto de un pueblo de Lagos y Volcanes.

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