Las actividades económicas están en profunda desaceleración. La mayoría de los sectores arrojan señales de agotamiento en su dinamismo, según refleja el Índice Mensual de la Actividad Económica (IMAE) actualizado hasta abril de este año, el cual se mueve a un ritmo de 3.2 por ciento, tanto en la variación acumulada enero-abril, como en promedio anual.
El comportamiento observado en el primer cuatrimestre está muy por debajo del 9.7 por ciento registrado en el promedio anual del año pasado en similar lapso y el 4.9 por ciento reflejado en los primero cuatro meses del 2022.
Según cifras oficiales, las actividades que mostraron los mayores crecimientos solo en abril fueron: hoteles y restaurantes, 24.6 por ciento; intermediación financiera y servicios conexos, 6.5 por ciento; transporte y comunicaciones, 3.6 por ciento; energía y agua, 3.0 por ciento; comercio, 2.5 por ciento; y otros servicios, 6.4 por ciento; entre otras actividades.
Por su parte, disminuyó la producción de pesca y acuicultura -16.4 por ciento; explotación de minas y canteras -3.4 por ciento y pecuario -0.8 por ciento.
La actividad que más está cayendo es precisamente la producción de pesca y acuicultura, que cerró el primer cuatrimestre con una contracción de 12.6 por ciento, tras un abril complicado. Eso se debió a menor producción de camarón de cultivo, y disminución en la captura de langosta, camarón marino y peces. Lo anterior fue atenuado por aumentos en la captura de otros productos de la pesca como pepino de mar, cangrejo y pulpo, según el BCN. El año pasado esta actividad crecía 8.7 por ciento en el primer cuatrimestre y 9.1 por ciento en promedio anual.
También el índice fue lastrado por la construcción, que si bien en abril creció 1.2 por ciento, finalizó el primer cuatrimestre con una caída de 0.6 por ciento y el promedio de los últimos 12 meses fue de menos 12.6 por ciento, frente al crecimiento de 23.5 por ciento en igual periodo del año pasado.
Solo en abril de este año se reportó un aumento en la producción de concreto premezclado, bloques, piedra triturada, adoquines, acero, cemento y asfalto, pero a un ritmo bastante bajo como para evitar que el promedio del primer cuatrimestre terminara en negativo.
La actividad pecuaria cae 0.4 por ciento en el primer cuatrimestre frente al crecimiento de 0.2 por ciento en igual lapso del año pasado. En el promedio anual del año pasado había una expansión de 7.2 por ciento, mientras que este año es de una reducción de 0.8 por ciento.
En abril, el BCN reportó disminuciones en la matanza vacuna y avícola, y menores exportaciones de ganado en pie. No obstante, se registró crecimiento en la matanza porcina, producción de huevos y leche.
En medio de la desaceleración de las actividades económicas, al sector de energía y agua no le está yendo bien. Está sintiendo el impacto, lo que explica la caída de 0.3 por ciento en el promedio hasta abril de este año, mientras que el año pasado fue 9.6 por ciento. El promedio anual era de un crecimiento de 12.7 por ciento, frente a la caída de 1.5 por ciento en el año en ejercicio.
La excepción de crecimiento se dio en abril, cuando el índice de esta actividad fue de 3 por ciento, por un aumento en la generación de energía eléctrica de 2.9 por ciento. Por su parte, el suministro de agua, alcantarillado, gestión de desechos y actividades de saneamiento creció 3.5 por ciento.
La industria manufacturera hasta abril creció 2.9 por ciento, menos que el 5.6 por ciento en el acumulado del año pasado. El promedio anual del índice de este sector se expandía el año pasado a 4.2 por ciento, mientras que el año pasado era 10.9 por ciento.
Solo en abril esta actividad creció 1.6 por ciento, por más producción de arneses, puros, productos lácteos, bebidas, derivados de petróleo, y no metálicos, entre otros.
Una de las actividades que ha perdido su brillo es la explotación de minas y canteras, que en abril cayó 3.4 por ciento, aunque en el primer cuatrimestre creció 9.1 por ciento. La caída en el cuarto mes del año se debió a la menor extracción de oro, arena, piedra cantera, hormigón, carbonato y piedra pómez.
El comportamiento observado en el promedio anual de este año (3.6 por ciento) está muy por debajo del 28 por ciento en la tasa anualizada el año pasado. No obstante, el comportamiento cuatrimestral de este año está ligeramente por encima del 8.9 por ciento el año pasado.
En tanto, la actividad de silvicultura y extracción de madera creció 1.2 por ciento en abril, para un promedio del cuatrimestre de 1.4 por ciento, como resultado de la mayor extracción de troncos de madera y aumentos en plantaciones forestales, principalmente.
El sector se encuentra estacionado en una tasa de crecimiento de 1.9 por ciento, tanto este año como el 2022 en su tasa anualizada.
Por su parte, el grupo de servicios de transporte y comunicaciones creció 3.6 por ciento. Solo transporte se expandió 3.3 por ciento, como resultado del aumento en los servicios de transporte urbano de pasajeros, principalmente; asimismo los servicios de comunicaciones crecieron 3.1 por ciento, según el BCN.
De esta manera, este sector cerró el primer cuatrimestre en 5.9 por ciento similar que el año pasado, pero el promedio anual se expandió 8.4 por ciento, menos que el 10.4 por ciento en igual lapso del año pasado.
Los que se salvan de la desaceleración
Por su parte, la actividad de intermediación financiera y servicios conexos creció en abril 6.5 por ciento, para cerrar el cuatrimestre con un aumento de 5 por ciento, por aumentos en la cartera de crédito y en la captación de depósitos, tanto en moneda nacional como en moneda extranjera.
Esta actividad en el promedio anual experimentó un crecimiento de 4.4 por ciento, mientras que el año pasado en similar lapso estaba cayendo 0.1 por ciento.
Por su parte, la producción agrícola es de las pocas que está arrojando señales de aceleramiento. Cerró el primer cuatrimestre con un aumento de 1.5 por ciento, frente a la caída de menos 1.9 por ciento. En el promedio anual crecía este año 3.9 por ciento, más que el 3.7 por ciento el año pasado.
No obstante, en abril la actividad agrícola mostró señales de agotamiento al crecer en ese mes 0.5 por ciento, debido a mayores labores y producción en los cultivos de café, maíz, frijol, arroz, ajonjolí, tabaco, entre otros productos.
El sector servicios de hoteles y restaurantes es otra de las pocas actividades que está logrando sobrevivir al enfriamiento de la economía, con un crecimiento de 26.9 por ciento en el acumulado enero-abril, ligeramente superior al 23.9 por ciento del año pasado en similar lapso. El promedio anual es de 29.8 por ciento, más que el 28 por ciento reflejado el año pasado.
A finales de abril, el régimen de Daniel Ortega metió tijera a su meta de crecimiento para este año, al tiempo que admitió que los elevados precios internos se prolongarán en lo que resta del año debido a factores externos, publicó el Banco Central de Nicaragua (BCN) en su balance del primer trimestre.
En una actualización el BCN estableció en entre 2.5 y 3.5 por ciento el nuevo rango de crecimiento económico, menos que lo esperado en enero, cuando pretendían una expansión de entre 3 y 4 por ciento.
También en una actualización a junio, The Economist Intelligence Unit (EIU), de la prestigiosa editorial británica The Economist, dijo que este año la expansión del Producto Interno Bruto se enfriará, “debido a las tasas de interés más altas, un clima de inversión deficiente, el bajo crecimiento del crédito y la disminución de los salarios reales, aunque un aumento en las remesas de los trabajadores será el motor más importante del crecimiento”.
En su informe, mencionan que este año el PIB se expandirá 1.2 por ciento, el próximo año 2.2 por ciento, en el 2025 y 2026 crecerá 1.9 por ciento cada uno de esos años, y en el 2027 aumentará 2 por ciento.
