Pese a ser un productor neto de alimentos, Nicaragua compra algunos en el exterior y este año la cantidad que destina para esas compras podría rebasar por primera vez los 1 mil millones de dólares. En el primer bimestre del 2023 el país gastó 156.78 millones para traer del exterior 169,873 toneladas de productos alimenticios. Dichas compras representan un crecimiento superior al 20 por ciento —en valor y volumen— con respecto a los mismos meses de 2022, pero mientras la importación de alimentos crece fuertemente, la de ropa y calzado cae en un porcentaje similar.
De acuerdo a los reportes oficiales la lista de productos alimenticios importados incluye más de cuarenta productos. Sin embargo, en los últimos años el maíz para palomitas ha representado el mayor peso en relación al volumen total. Este sumado a las gaseosas y agua purificada, los jugos de frutas, la goma de mascar y las papas prefritas refrigeradas representan alrededor del 80 por ciento del volumen total de estas compras en el exterior.
El reporte de importaciones de bienes de consumo que publica el Banco Central de Nicaragua (BCN) detalla que entre enero y febrero de 2023 Nicaragua gastó 156.78 millones de dólares para comprar 169,873.2 toneladas de productos alimenticios. La cifra representa un incremento del 22.3 por ciento con respecto a los 128.10 millones de dólares invertidos en el mismo lapso del 2022. Además, representa un crecimiento del 22.5 por ciento comparado con las 138,609 toneladas importadas entre enero y febrero del año pasado.
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Maíz para palomitas es lo que más se importa
Siguiendo la tendencia de los últimos años, entre enero y febrero de 2023 con 74,684.2 toneladas el maíz para palomitas representó cerca del 50 por ciento del volumen total de las compras. En segundo lugar se ubicó el arroz para consumo con 24,496.1 toneladas y en tercero, con 19,642.5 toneladas las gaseosas y el agua embotellada. Esta tendencia se ha mantenido casi invariable en los últimos siete años.
Cabe recordar que Nicaragua no es autosuficiente en la producción de arroz. Según el Plan Nacional de Producción, Consumo y Comercio, el año pasado la producción de arroz fue de 5.9 millones de quintales, con los que se abasteció el 72 por ciento de la demanda local calculada en unos 8.2 millones de quintales. En 2022 Nicaragua importó 114,513.8 toneladas (unos 2.52 millones de quintales) de arroz para completar el abastecimiento de la demanda local.
Los otros productos que en los últimos siete años se han mantenido en la lista de los diez con los volúmenes más altos de importación son el aceite de palma, el pan y galletas, las cebollas, ajos y demás hortalizas aliáceas, la salsa de soya, los jugos de frutas variadas, las gomas de mascar y las papas prefritas congeladas. En algunos años el volumen de compra de estos, ha representado alrededor del 80 por ciento del volumen total de las importaciones de productos alimenticios.
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Se trajo menos ropa y calzado
Después del retroceso que registró la importación de alimentos entre 2018 y 2020, a partir de 2021 comenzó a crecer y marcó un récord al superar un millón de toneladas. Ese año se compraron 1.10 millones de toneladas por las que se pagaron 846.36 millones de dólares. El año pasado la tendencia de crecimiento se mantuvo en el valor de estas compras, que alcanzaron los 955.90 millones de dólares, pero el volumen registró un leve descenso al situarse en 1.06 millones de toneladas.
Pero mientras estas compras crecen, en el primer bimestre de 2023 las importaciones de ropa y calzado descendieron. El reporte del BCN detalla que entre enero y febrero se trajeron del exterior 8,023.6 toneladas de vestuario y calzado por las que el país pagó 24.47 millones de dólares. El valor de esas compras representa una merma del 25 por ciento en relación a los 32.89 millones de dólares pagados por estos productos en los mismos meses de 2022. Mientras que el volumen es menor en 20 por ciento comparado con las 10,856.1 toneladas importadas en el primer bimestre del año pasado. En el caso de estas prendas el BCN no desglosa el tipo de artículos que incluye el segmento.
En 2022 el país trajo del exterior 57,965 toneladas de vestuario y calzado y pagó por ellas 190.56 millones de dólares. Dicho monto superó en 13.49 millones de dólares (7.3 por ciento) el valor de estas compras de 2021 cuando se pagaron 177.07 millones de dólares. Sin embargo, el volumen del año pasado es fue menor en 7,567 toneladas (12 por ciento) con respecto a las 65,532.7 toneladas importadas en 2021.