Una enorme ballena jorobada apareció muerta la noche del sábado en las costas de la playa Nahualapa, en el municipio El Viejo, en Chinandega, lo que ha ocasionado asombro entre la población, que hizo circular fotografías en las redes sociales.
El cetáceo, de unos 13 metros de largo, falleció tras una posible pelea con otros de su especie, determinaron especialistas del Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena), informaron medios de propaganda de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Según información oficial, el animal medía 13 metros de largo, 3.39 metros de diámetro y una cola de 3.95 metros de largo.

Tras perder la vida, el cuerpo del animal fue arrastrado por las corrientes marinas hacia las costas nicaragüenses, el cual fue enterrado la mañana de este domingo por autoridades de la Alcaldía de ese municipio en la misma zona.
Ya en septiembre de 2017, otra ballena, de 15 metros de largo, de la misma especie fue encontrada en estado de descomposición en playa Aserradores, en El Viejo.
Nicaragua está en la ruta de migración habitual de las ballenas jorobadas, que suelen ser vistas entre los meses de julio y noviembre en la zona de San Juan del Sur con rumbo a América del Sur.
Esta ballena es una de las especies más grandes del planeta y hasta 1988 se consideraba una especie en peligro de extinción. Luego pasaron a clasificarse como animales vulnerables hasta el 2008, según información de sitios especializados en vida marina.

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) señala que actualmente la ballena jorobada está considerada como una especie «menos preocupantes» según la Lista Roja de Especies Amenazadas.
En Estados Unidos están protegidas por la Ley de Especies en Peligro y la Ley de Protección de los Mamíferos Marinos; en Alaska y Hawai, en particular, es ilegal acercarse a menos de 100 metros de ellas.
Algunas de estas poblaciones de jorobadas pueden recorrer hasta 8,000 kilómetros en mar abierto en busca de alimento y reproducción en aguas frías, por lo que se considera la migración más larga en reino animal. Debido a esto, estos animales pueden pasar meses sin comer y sobreviven de sus reservas de grasa almacenadas.

